<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540</id><updated>2012-02-11T19:45:14.368-08:00</updated><category term='Derechos Humanos'/><category term='Contador de Visitas'/><category term='Positivismo Jurídico'/><category term='democracia'/><category term='Martin Heidegger'/><category term='Fernando Fuenzalida'/><category term='Educación Liberal'/><category term='Pensamiento político peruano'/><category term='Rorty'/><category term='Iglesia Católica'/><category term='max weber'/><category term='Liberalismo'/><category term='Schmitt - Strauss'/><category term='Negri'/><category term='Irak'/><category term='H.L.A Hart'/><category term='Filosofía del Derecho'/><category term='Tiranía'/><category term='Derecho del Enemigo'/><category term='USA'/><category term='Izquierda'/><category term='Ernst Jünger'/><category term='filosofía'/><category term='Katechon'/><category term='Griegos'/><category term='Imaginación y Política'/><category term='neoconstitucionalismo'/><category term='Jünger'/><category term='Gnosticismo'/><category term='Niekisch'/><category term='Decisionismo'/><category term='Derecho Penal del Enemigo'/><category term='Modernidad'/><category term='Derecho Constitucional'/><category term='Tönnies'/><category term='Teologia Política'/><category term='Skinner'/><category term='Comunidad'/><category term='Gunther Jakobs'/><category term='Neocons'/><category term='Julius Evola'/><category term='Leo Strauss'/><category term='Fascismo'/><category term='Nacionalbolchevismo'/><category term='Voegelin'/><category term='realismo político'/><category term='democracia representativa'/><category term='Tradición'/><category term='Pragmatismo'/><category term='Bartolomé Herrera'/><category term='Revolución Conservadora'/><category term='islam'/><category term='ciencia política'/><category term='Arendt'/><category term='la política'/><category term='Evola'/><category term='monarquía española'/><category term='Técnica'/><category term='Carl Schmitt'/><category term='Fujimori'/><category term='Imperio'/><category term='Estado de Excepción'/><category term='Nueva derecha'/><category term='Teología Política'/><category term='Caviar'/><category term='sociedad civil'/><category term='Tradicionalismo'/><category term='ONGs'/><category term='Constitucionalismo'/><category term='Duguin'/><category term='partidos políticos'/><category term='postmodernidad'/><category term='Alain de Benoist'/><category term='Freidrich - George Jünger'/><category term='Conservadurismo'/><category term='Derecho Natural'/><category term='Donoso Cortés'/><category term='Lovecraft'/><category term='Metapolítica'/><category term='neomarxismo'/><category term='historia de las ideas'/><category term='democracia de masas'/><category term='Joseph de Maistre'/><category term='filosofía política'/><category term='Fernando Sánchez Dragó'/><title type='text'>Nomos contra Anomos</title><subtitle type='html'>Pensamiento metapolítico, las   ideas, los libros, las acciones y los hombres...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>89</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-5222355863214517382</id><published>2012-02-09T08:41:00.000-08:00</published><updated>2012-02-09T08:56:55.720-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Constitucionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='neoconstitucionalismo'/><title type='text'>Democracia y Neoconstitucionalismo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-sDkm2r-K890/TzP3xVyagjI/AAAAAAAAAZI/P_P8Eiqd5N4/s1600/sentencia.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 160px; height: 202px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-sDkm2r-K890/TzP3xVyagjI/AAAAAAAAAZI/P_P8Eiqd5N4/s320/sentencia.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5707177579842798130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Hernando Nieto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El continuo desarrollo del constitucionalismo en los últimos años ha sido tan evidente que hasta ha llegado ahora a postularse como una nueva teoría del derecho (neoconstitucionalismo)  la cual empieza hoy aparentemente a desplazar a la clásica teoría positivista del derecho y al concepto de Estado de Derecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo rasgo característico de esta renovada teoría del derecho, esta  en considerar al derecho como una práctica antes que como un objeto (práctica interpretativa diría uno de los anima esta corriente como es el profesor norteamericano Ronald Dworkin), en este sentido, como en toda práctica se requieren de guías, éstas serían entonces los llamados principios que ocupan paulatinamente espacios antes pertenecientes a las reglas, por ello,  al recaer la tarea de aplicación de los principios en los jueces ahora ya no tendrían que identificarlos para subsumirlos como ocurría con las reglas sino tendrían que justificarlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal actividad ha dotado al juez “neoconstitucionalista” de un poder que no gozaba en el modelo anterior en donde la función de identificación y aplicación (método jurídico) solamente descasaba en un juicio lógico deductivo y nada más. Precisamente, el giro que se da hoy se sustenta en la denominada ponderación entre principios que resulta en una actividad cotidiana entre los neoconstitucionalistas lo cual como decía otorga a los jueces constitucionales (y en nuestro caso a todos los jueces por el llamado control difuso) un mayor protagonismo dentro de la práctica del derecho a través del impacto social que puede traer el que los jueces se conviertan hoy por hoy en los grandes defensores de los derechos fundamentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, el contenido de los principios está basado en la moral liberal, es decir, en la moral de los derechos individuales (moral crítica) que tiene como base filosófica la racionalidad práctica kantiana, en este aspecto se podría señalar que el neoconstitucionalismo a pesar de lo que se diga en contra representa una ideología política que no es otra que el liberalismo contemporáneo. Si bien es cierto, los defensores de esta corriente se suelen amparar en la defensa de la racionalidad práctica, para ellos la única racionalidad práctica (o moral) aceptable es la liberal de raíz  kantiana.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, junto con la fuerza de la moral de los derechos , también el neoconstitucionalismo refuerza la idea de Constitución rígida (algo congruente con la  moral kantiana) esto es, que la estructura institucional que configura la Constitución es difícilmente modificable, lo cual en la práctica evidencia una clara desconfianza respecto a la voluntad popular que no podrá cambiar la Constitución de una forma fácil, esto por cierto muestra también poco aprecio por la autonomía colectiva cuyas metas u objetivos podrían ser calificados de quiméricos e irrealizables.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, uno de los principales problemas que podemos encontrar en la propuesta neoconstitucionalista como adelantamos es que los derechos individuales (la moral de los derechos) al convertirse en la esencia del derecho hace que los jueces actúen principalmente como defensores de  derechos antes que se aboquen a la tarea de resolver conflictos. En este sentido, profesores como Richard Bellamy   o Jeremy Waldron   han advertido sobre el peligro de esta tendencia que podría implicar no solamente una posibilidad de dejar sin soluciones las controversias sino que claramente marcaría un alejamiento entre el (neo) constitucionalismo y la democracia, esto en la medida que la democracia hoy se la aprecia fundamentalmente por el valor epistémico que posee al ser una vía de acceso al conocimiento (o verdad) , esta separación por lo tanto entre el constitucionalismo y la democracia , dejaría al constitucionalismo sin sólidos fundamentos y haría más difícil su justificación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En defensa del neoconstitucionalismo y su control de constitucionalidad se esgrimen algunas tesis como  que éste busca proteger contra la incompetencia de las mayorías y el abuso del poder o que la misma integridad de la ley depende de los principios (derechos) entre otros. Pero, ¿es realmente cierto que el neoconstitucionalismo y su control de constitucionalidad de las leyes garantizaría el no caer en una tiranía?. ¿Son los jueces mejores que los legisladores? , ¿Acaso la legalidad no conlleva previamente alguna forma de ponderación entre principios?. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien resultan siendo una minoría en el debate contemporáneo autores como los antes citados y otros como Roberto Gargarella   en Sudamérica consideran que el neoconstituciolismo posee claramente un carácter contramayoritario y que no llegan a “tomar en serio al pueblo”. En este sentido, se aprecia también la posibilidad del surgimiento de una nueva (o vieja) élite social conformada por los jueces que además carecen en su mayor parte de la legitimidad popular con la que si cuentan los legisladores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al margen de ello, me parece que los más relevante en todo este problema es la concepción de la que parte el modelo neoconstitucional y que sería el de considerar que la Constitución contiene un acuerdo final y acabado sustentado en la Justicia y que este acuerdo final es presentado cada vez que se aplique el control judicial llegando entonces a tesis neoconstitucionalistas como la famosa única respuesta correcta al caso difícil (Dworkin). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más bien para los teóricos de la democracia o del llamado constitucionalismo político (Bellamy) la Constitución expresa antes que nada un “Desacuerdo” sobre distintas concepciones de justicia que se configura así precisamente por la diversidad de personas que conviven dentro del Estado Constitucional. En tal sentido, la propuesta del control judicial podría implicar que no se reconozca tal desacuerdo sobre las distintas concepciones de justicia  y que al final  se imponga una decisión que no es más que una de las tantas formas de racionalidad práctica (la kantiana) pero que para el juez neoconstitucional resultará siendo la correcta o la mejor.  Así, temas de relevancia social como por ejemplo el matrimonio entre homosexuales  o la determinación de una pensión de jubilación quedarían  en manos de jueces – que muchas veces ignoran todas las dimensiones que convergen en estos temas – excluyendo la posibilidad de la deliberación pública y la opción de alcanzar un resultado más ampliamente consensuado. Por todo lo expresado, se aprecia nítidamente una tensión entre el constitucionalismo y la democracia, pero si no se quiere reconocer tal tensión o se afirma – como suelen hacer los liberales – que la justicia se antepone siempre al bienestar estaremos creo bastante lejos de cumplir con los objetivos y fines que persiguió el constitucionalismo en sus orígenes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-5222355863214517382?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/5222355863214517382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=5222355863214517382&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/5222355863214517382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/5222355863214517382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2012/02/democracia-y-neoconstitucionalismo.html' title='Democracia y Neoconstitucionalismo'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-sDkm2r-K890/TzP3xVyagjI/AAAAAAAAAZI/P_P8Eiqd5N4/s72-c/sentencia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-6984849902346021255</id><published>2011-06-02T10:29:00.001-07:00</published><updated>2011-06-02T10:34:45.972-07:00</updated><title type='text'>Votar por Keiko</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-lcrO2VpC414/TefInc-_-PI/AAAAAAAAAY8/n7_9_ra7jp0/s1600/Humala-Keiko-El-Comercio-e1304804534509-655x272.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613676040661498098" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-lcrO2VpC414/TefInc-_-PI/AAAAAAAAAY8/n7_9_ra7jp0/s320/Humala-Keiko-El-Comercio-e1304804534509-655x272.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de MetaPor Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dudas la reformulación del falso dilema que nos había colgado inicialmente el escritor español (peruano de nacimiento) Mario Vargas Llosa (originalmente planteado entre votar por el SIDA o el cáncer) y que ahora en su versión descafeinada se ha convertido en la opción entre democracia (Ollanta Humala) y dictadura criminal (Keiko Fujimori) no hace sino reafirmar la importancia de votar el 5 de Junio por Keiko Fujimori.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco en un inicio que el proyecto nacionalista fue sumamente interesante, tanto así que yo mismo tuve algunos encuentros cordiales con Antauro Humala y hasta pude brindarles una conferencia que estaba orientada más bien a perfilar el movimiento en una vertiente patriótica antes que nacionalista ya que este enfoque serviría más para lograr una integración sudamericana. (a fin de cuentas las Intendecias previas al establecimiento de los Estados nacionales modernos en nuestro Continente surgieron como un rechazo hacia la institución Imperial). Sin embargo, tras la asonada de Andahuaylas el movimiento es copado por el matrimonio Ollanta Humala – Heredia y da un giro neomarxista muy claro que lo conecta inmediatamente con esta internacional socialista que se viene afirmando en América del Sur como muy bien lo señala Francisco Tudela (ver artículo previo) patrocinada por el Brasil ( y con satélites en países como Venezuela, Argentina, Bolivia etc.) Esto convierte sin duda alguna a Humala Tasso en una enorme amenaza para nuestro país, siendo paradójico que después de haber derrotado al marxista y maoísta sendero luminoso, hoy con los clásicos compañeros de ruta exista la posibilidad que se entrone esta ideología nihilista en nuestro querido país y allí es donde radica la entraña maligna de esta candidatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, si bien he escrito en contra de la condena a Alberto Fujimori, igual no he sido un simpatizante Fujimorista (es más estuve en la famosa marcha de los cuatro suyos como pueden dar fe algunos exalumnos de la Católica) y he sido siempre crítico de su ideología libertaria favorable al globalismo económica (otra manifestación del reino de la cantidad). Empero, también es cierto que encarnó un régimen decisionista necesario para frenar la anomia que se cernía sobre el Perú fruto de la incapacidad y negligencia de la llamada “clase política” (apristas, demócratas cristianos, socialistas de todo pelaje etc.) quienes en su mayoría no le perdonaron a Fujimori haberlos desembarcado del poder aun cuando luego regresarían con una gran sed de venganza frente a Fujimori y sus seguidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evaluando las cosas a pocos días de la elección solo puedo afirmar que el triunfo de Humala sería tan catastrófico que nos condenaría lamentablemente a mantenernos en la periferia permanente y seguro nos conduciría a una violencia quizá tan grave como la que tuvimos décadas atrás. La única acción sensata y política es votar por Keiko Fujimori al menos en esta situación aun habría posibilidades de revertir nuestra descomposición y seguir trabajando a favor de la metapolítica en caso contrario todo habrá terminado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-6984849902346021255?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/6984849902346021255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=6984849902346021255&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6984849902346021255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6984849902346021255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2011/06/votar-por-keiko.html' title='Votar por Keiko'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-lcrO2VpC414/TefInc-_-PI/AAAAAAAAAY8/n7_9_ra7jp0/s72-c/Humala-Keiko-El-Comercio-e1304804534509-655x272.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-2612014465851986197</id><published>2011-05-13T13:15:00.001-07:00</published><updated>2011-05-13T13:17:23.081-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='neomarxismo'/><title type='text'>LA INTERNACIONAL NEOMARXISTA DEL BRASIL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-RebQxdJ7puM/Tc2Rl9MQuAI/AAAAAAAAAYY/Sxk1rzIloro/s1600/Lula.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-RebQxdJ7puM/Tc2Rl9MQuAI/AAAAAAAAAYY/Sxk1rzIloro/s320/Lula.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606297192413313026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Por: Francisco Tudela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo existen fuerzas poderosas que, desbordando a las naciones y actuando detrás de la línea del horizonte, no son visibles a primera vista. Las grandes agrupaciones ideológicas internacionales, la acción externa y discreta de las grandes potencias, los intereses movilizados por las expectativas de lucro del gran capital, entre otros vectores de poder global, actúan silenciosamente en sus respectivas esferas de influencia, como ahora ocurre con las elecciones peruanas.&lt;br /&gt;Mary O ‘Grady, la conocida columnista del Wall Street Journal, publicó este 9 de mayo un artículo(“The Leftist Threat to Peru’s Prosperity”, WSJ, 09.05.2011) donde advierte a los peruanos sobre la injerencia del partido gobernante del Brasil, el Partido de los Trabajadores, en la campaña electoral de Ollanta Humala. Según esta periodista, el Brasil pretende organizar continentalmente al extremismo comunista, nacionalista, socialista, neomarxista, anarquista, antiglobalista, cocalero, etnicista y guerrillero, mediante una organización fundada por el PT en 1990 - y muy activa hoy en día -, llamada el “Foro de Sao Paulo”, una internacional que busca la resurrección del poder marxista en América Latina.&lt;br /&gt;Si bien Mary O ‘Grady acierta en su análisis político, creemos que esta explicación ideológica resulta insuficiente si no comprendemos bien la geopolítica del Brasil actual y sus ambiciones regionales y globales.&lt;br /&gt;A principios de 1995, como Embajador en misión especial en los EE.UU. y el Canadá, tuve el encargo de hacer una presentación a Henry Kissinger sobre la disputa demarcatoria con el Ecuador. En sus comentarios a ésta, Kissinger expresó dos conceptos fundamentales, aún válidos hoy en día:1) que no tratáramos el asunto directamente con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, pues eran proclives a imponer soluciones políticas, en lugar de considerar los tratados vigentes y los derechos que emanaban de ellos; y, 2) que debíamos buscar la intermediación del Brasil para tratar con los Estados Unidos, pues esa era la potencia regional sudamericana a la cual los EE.UU. escuchaban. Kissinger nos reveló así, sencilla y brillantemente, el importante rol histórico que cumplía el Brasil como intermediario sudamericano ante Washington.&lt;br /&gt;Hoy, ese rol adquiere una mayor entidad. La dimensión geográfica del Brasil, su habitabilidad, su importancia económica y demográfica, así como la multiplicidad de sus fronteras, lo han convertido en el pivote de la historia sudamericana del siglo XXI. Resuelta su carencia de energía con el hallazgo de grandes reservas de petróleo en el mar adyacente, el Brasil puede ahora utilizar sus excedentes de capital para establecer vigorosamente su política de potencia dominante en Sudamérica, a través de la inversión continental en infraestructura, energía y servicios, especialmente en lo que concierne a su proyección hacia el Océano Pacífico.&lt;br /&gt;Siendo gobernado el Brasil de hoy por los neomarxistas del Partido de los Trabajadores, ese rol geopolítico incluye ahora un objetivo ideológico: la expansión del “Socialismo del Siglo XXI” en toda América del Sur, para lo cual se vale del “Foro de Sao Paulo”. En efecto, mientras más estados contestatarios tenga el Brasil en su cartera, más poderosa será su capacidad tradicional de intermediación con los EE.UU. Si, además, hay una afinidad ideológica entre el Brasil y sus clientes o socios, como es el caso de la Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Venezuela, entonces la intermediación se convierte en una demostración de poder regional que da verosimilitud a su aspiración de sentarse algún día entre los grandes en el Consejo de Seguridad de la ONU. &lt;br /&gt;La nueva herramienta geopolítica en el arsenal brasileño es la ideología neomarxista. Por primera vez en su historia, el Brasil tiene un discurso transnacional ,capaz de vertebrar voluntades en nuestro continente, más allá de cualquier barrera lingüística o cultural. Pareciera que el Brasil ha encontrado una forma poderosa de “soft power”, de poder ideológico persuasivo, que le permite conseguir aliados políticos en la región y fuera de ella, como es el caso con Irán, reforzando así exponencialmente su rol hegemónico en América del Sur. Antes, esto no ocurría.  Así, pues, en la acometida de la política sudamericana del Brasil,se unen hoy la ideología neomarxista y las viejas ambiciones regionales, dándole una nueva y peligrosa potencia a su proverbial proyección geopolítica. FIN&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-2612014465851986197?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/2612014465851986197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=2612014465851986197&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2612014465851986197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2612014465851986197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2011/05/la-internacional-neomarxista-del-brasil.html' title='LA INTERNACIONAL NEOMARXISTA DEL BRASIL'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-RebQxdJ7puM/Tc2Rl9MQuAI/AAAAAAAAAYY/Sxk1rzIloro/s72-c/Lula.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-1464057956805299497</id><published>2011-05-06T07:08:00.000-07:00</published><updated>2011-05-06T07:12:51.710-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liberalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='neoconstitucionalismo'/><title type='text'>¿Más constitucionalismo igual más derechos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-A811SYB4Acc/TcQBZG_UL5I/AAAAAAAAAYI/kH2MdR-_k8c/s1600/M-A_S-1_SS-7_X-185_Y-999_29277.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 190px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603605367240273810" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-A811SYB4Acc/TcQBZG_UL5I/AAAAAAAAAYI/kH2MdR-_k8c/s320/M-A_S-1_SS-7_X-185_Y-999_29277.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos días una noticia decía lo siguiente “Congreso declara derecho fundamental el ingreso a Internet” ( http://elcomercio.pe/peru/749846/noticia-congreso-declara-como-derecho-fundamental-acceso-internet_1). Si bien es cierto que la nota había sido titulada así por el medio de prensa, y no es que los legisladores estuviesen exactamente igualando el acceso a internet con la vida o la dignidad, sin embargo, es muy usual en estos tiempos de “neoconstitucionalismo , de “cotos vedados” o de “esferas de lo indecidible” el identificar al derecho con los derechos subjetivos (en especial con los derechos fundamentales) por lo que ahora el discurso jurídico se reduce a una particular interpretación de lo que sería el liberalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta interpretación contemporánea del liberalismo , éste discurso deja de ser solamente una reivindicación de la libertad personal dentro de un marco político , como lo sería el liberalismo clásico en las voces de Locke, Montesquieu , Tocqueville o Mill, y se transforma más bien en un mero poder subjetivo sin restricciones (éticas o políticas) o, por cierta influencia de la ideología marxista, el constitucionalismo contemporáneo parecería representar también una ideología que obligaría por ejemplo a todo juez a tomar partido por las minorías o quienes “califiquen” como vulnerables, es decir, por aquellos que se consideren objeto de algún abuso por parte del Estado, alguna corporación financiera o de una mayoría . Esto que en teoría se conoce como “constitucionalismo ideológico” (Ronald Dworkin por ejemplo y su “lectura moral de la Constitución”) tendría hoy en día un peso importante en especial en la judicatura en donde el discurso jurídico del constitucionalismo ha ganado mucho espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empero, los derechos sin embargo parece que desbordan inclusive el propio marco constitucional ya que al habérseles dado tal dimensión político ideológico (por obra del neoconstitucionalismo) entonces se vuelven fácilmente en un medio de lucha política siendo utilizados así por las distintas facciones que pugnan por llegar al poder y para lograrlo que mejor que convencer a sus posibles electores (diversas minorías por ejemplo) vía la oferta de derechos (léase poderes) con lo cual literalmente cualquier cosa podría devenir en un derecho fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, lo delicado hoy sería el problema de considerar a los derechos como algo no sólo deseable sino factible, por ejemplo, si seguimos la lectura de un autor de moda como Luigi Ferrajoli , (Derecho y Razón. Teoría del Garantismo penal 1989 ) su propuesta garantista apunta a concretizar tanto los derechos civiles y políticos como los económicos y sociales, en este sentido, una propuesta garantista de los derechos (de minorías) podría tranquilamente considerar que las minorías “transexuales” al tener derecho a su autonomía e identidad podrían exigir además garantízar tales derechos a través de una ley que obligue al Estado a financiar las operaciones de cambio de sexo en caso de que el demandante de una nueva identidad no tuviese recursos para ello. Lo mismo si se tratase de ganar la adhesión (votos) de los colectivos homosexuales, entonces algún político interesado en su respaldo ofrecería “matrimonios gays” , obligando también al Estado – por medio del discurso de los derechos obviamente – a que “garantice” tal demanda con la consiguiente normatividad que facilite estas uniones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, bajo esta lectura del derecho (constitucionalismo) se estaría empleando al derecho para la satisfacción de diferentes (y muchas veces no justificados) intereses personales y de grupo. Si Ferrajoli afirma en innumerables ocasiones que “el medio del derecho es la política”, en realidad lo que deja traslucir esta nueva dinámica es que el derecho es ahora más que nunca un rehén del poder (política) y de la ideología , todo lo contrario a lo sostenido por el profesor Ferrajoli. Con esta situación finalmente se pone en entredicho una de las tesis centrales del liberalismo actual - también defendida por el constitucionalismo contemporáneo - a saber, la neutralidad del Estado frente a las preferencias personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal neutralidad jamás se podría verificar dentro de un modelo en el cual los derechos y las garantías son para los más débiles o los derechos son “triunfos” para los vulnerables (en el lenguaje dworkiano). En este escenario se hace indispensable sacar a relucir tal distorsión del constitucionalismo original (aquél cercano al liberalismo clásico) y mostrar el talante ideológico y parcializado que arrastra el neoconstitucionalismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-1464057956805299497?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/1464057956805299497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=1464057956805299497&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1464057956805299497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1464057956805299497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2011/05/mas-constitucionalismo-igual-mas.html' title='¿Más constitucionalismo igual más derechos?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-A811SYB4Acc/TcQBZG_UL5I/AAAAAAAAAYI/kH2MdR-_k8c/s72-c/M-A_S-1_SS-7_X-185_Y-999_29277.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-3455294201761340762</id><published>2011-04-14T13:11:00.000-07:00</published><updated>2011-04-14T13:15:18.631-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fernando Fuenzalida'/><title type='text'>IN MEMORIAM</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-fylO4VqsivA/TadVNRaNDXI/AAAAAAAAAX4/_ioQRuWeD8s/s1600/Fuenzalida.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 207px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-fylO4VqsivA/TadVNRaNDXI/AAAAAAAAAX4/_ioQRuWeD8s/s320/Fuenzalida.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5595534748531101042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FERNANDO FUENZALIDA VOLLMAR (1936 – 2011) &lt;br /&gt;Hoy 14 de Abril temprano en la mañana  ha fallecido Fernando Fuenzalida mi maestro y mi amigo como lo puse en la dedicatoria de mi libro Pensando Peligrosamente hace ya varios años atrás  . Ha muerto en paz tras una dura lucha contra la muerte y gracias a algunos buenos amigos ha podido tener ciertos reconocimientos en vida aunque quizá algo lejos de lo que  correspondería a su estatus de haber sido uno de los grandes (para mí el más grande) intelectual peruano del siglo XX.&lt;br /&gt; Obviamente su permanente incorrección política conspiró en torno a su marginación y olvido por parte del menudo “establishment” intelectual criollo. Sin embargo, para ser honestos fue objeto recientemente de una condecoración por parte del Gobierno Peruano (si de Alan García) gracias también a las gestiones de su colega y amigo Juan Ossio actual Ministro de Cultura.  &lt;br /&gt;En todo caso, si  hubiese sido - como manda la moda hoy en día- , un liberal igualitario progresista y “humanista” un prohombre del “derecho humanismo”   este fin de semana estaríamos aguardando innumerables notas elogiosas en muchos de los principales diarios de Lima o también esperaríamos incontables homenajes, pero no creo que nada de esto pueda ocurrir con Fernando.&lt;br /&gt;Cuando lo conocí ya hace más de veinte años atrás en la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú ya Fernando estaba rodeada de una aurea magnética para cualquier joven que quisiera buscar un conocimiento distinto al que se impartían en las diferentes mallas curriculares de la Universidad. Se tejían también muchas leyendas sobre su vida, su activismo político en las juventudes comunistas   - como mandaba la época- , sus estudios de egiptología en Polonia y de antropología social en Manchester,  su afición por el “esoterismo” y la literatura fantástica, su vinculación con innumerables grupos religiosos (desde derviches hasta budistas pasando por la ortodoxia griega o el judaísmo cabalista).&lt;br /&gt;Rápidamente hubo una enorme empatía e iniciamos una comunicación muy estrecha durante estos años de estudio y aprendizaje para mí y fue a través de él que empecé a conocer una serie de autores que más adelante alimentarían mis inclinaciones por la metapolítica, desde los grandes narradores del siglo XIX como Dostoyevski o Goethe,  hasta los más relevantes teólogos políticos como Donoso Cortés y de Maistre, el gran Carl Schmitt o los enormes animadores de la revolución conservadora alemana de la primera mitad del siglo XX como Ernst Jünger y Oswald Spengler, sin dejar de lado a los maestros del tradicionalismo integral como el Barón Julius Evola y René Guénon, y por supuesto sin olvidar las obras de innumerables autores de la literatura fantástica y el horror cósmico, como Lovecraft, Machen, Blackwood, Dick y por supuesto el insuperable Robert Howard. (Fernando fue siempre un fiel amigo de Connan el Bárbaro) &lt;br /&gt;Según me enteré luego, él también en algún momento tuvo la “fortuna” de encontrar a un maestro   que lo guió en esta vía del conocimiento así como él lo hizo conmigo, por lo cual podríamos decir que la tradición se ha mantenido viva hasta este momento.  Sin embargo, hay que reconocer que a pesar de su exclusión mediática y su cuasi ostracismo académico (salvo el caso de la que siempre fue su casa la Universidad Nacional Mayor de San Marcos) al menos pudo hacerse el año pasado un homenaje en vida en nuestro Congreso (cuando ya sus numerosos males habían minado su cuerpo) con la publicación de una colección de artículos que abarcaban su clásica producción etnográfica hasta sus más recientes textos vinculados  con la geopolítica y la metapolítica   (que de hecho para mi serían mucho más relevantes que las etnografías)&lt;br /&gt;Pero su obra cumbre – como se suele decir – sería la ahora inubicable Tierra Baldía (Lima, Australis, 1995), según entiendo hoy un libro de “culto”  a través del cual Fernando mostraba su abrumadora erudición sobre la religiosidad contemporánea (la famosa segunda religiosidad en los términos de Spengler) brindándonos una excepcional lectura sobre el “pandemonio” de esta etapa crepuscular. (Nihilismo) &lt;br /&gt;Nunca deje de aprender algo nuevo conversando con Fernando a pesar de que nuestros caminos y actividades se distanciaban, sin embargo, siempre había espacio para la tertulia y para comentar sobre los últimos acontecimientos que marcan este fin civilizatorio. Fernando a su estilo “cabalgó el tigre”, fue un  “emboscado” y luchó toda su vida con mucha dignidad contra “Mordor”, descansa en paz maestro, amigo, camarada ya nos reencontraremos en la Tierra Media.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;Abril  2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-3455294201761340762?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/3455294201761340762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=3455294201761340762&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3455294201761340762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3455294201761340762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2011/04/in-memoriam.html' title='IN MEMORIAM'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-fylO4VqsivA/TadVNRaNDXI/AAAAAAAAAX4/_ioQRuWeD8s/s72-c/Fuenzalida.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-1028686680307651236</id><published>2011-03-01T09:23:00.000-08:00</published><updated>2011-03-01T10:42:27.108-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='partidos políticos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carl Schmitt'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arendt'/><title type='text'>Cara y Sello de los Partidos Políticos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-sGRq3UxKufU/TW09-g0XIFI/AAAAAAAAAXw/hl14Ho3_gQs/s1600/Per%2Bfacetias.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 279px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-sGRq3UxKufU/TW09-g0XIFI/AAAAAAAAAXw/hl14Ho3_gQs/s320/Per%2Bfacetias.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5579183657552650322" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica   Retomo la publicación del blog y lo hago con un texto de un colega y amigo chileno cientista político y realista schmittiano para más señas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Luis R. Oro Tapia&lt;br /&gt;E-Mail: luis_oro29@hotmail.com&lt;br /&gt;www.caip.cl&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la actualidad nos resulta difícil imaginar el quehacer público sin la presencia gravitante de los partidos políticos. Pero ni su existencia ni su rol han sido siempre aceptados y menos aún considerado como algo obvio. Solamente en los últimos doscientos años se ha afianzado la idea de partido político; no obstante, cada cierto tiempo sus prácticas son declaradas como nocivas para el orden político y su existencia suscita antipatías e incluso hostilidad. Tal rechazo está más allá del eje izquierda derecha. Así, por ejemplo, Carl Schmitt (1888-1985) y Hannah Arendt (1906-1975), a pesar de que ocupaban posiciones diametralmente opuestas en el espectro ideológico, coinciden en fustigar la idea de partido político; en efecto, ambos son hostiles a los partidos, aunque por diversas razones. Pero dicha reticencia no es nueva. De hecho, la idea de partido ha sido aceptada tardíamente  tanto por la teoría política como por el derecho público.&lt;br /&gt;La reflexión sistemática sobre los partidos políticos data solamente de mediados del siglo XIX. Pero ello no implica en modo alguno que con anterioridad a la referida centuria no se haya escrito y discutido sobre el particular. De hecho, en el siglo XVIII hubo filósofos y políticos de oficio que abordaron el tema de manera tangencial y, exceptuando a Edmund Burke, no siempre de manera benevolente.&lt;br /&gt; La idea de partido en principio era incompatible con la idea de concordia y también con la noción de Bien Común. Es más, el partido era concebido como la negación de ambos conceptos. Para superar el aludido antagonismo era menester establecer una distinción entre las nociones de facción y partido. Tarea difícil, puesto que ambos vocablos denotaban prácticamente lo mismo. Así por ejemplo, un político inglés del siglo de las luces afirmó que "los partidos son un mal político y las facciones son el peor de todos los males políticos". No obstante, es en la aludida centuria cuando facción y partido comienzan, progresivamente, a perfilarse como entidades diferentes. Uno de los precursores de tal distingo fue Bolingbroke. Este político inglés, en 1733, establecía la siguiente distinción: los partidos dividen al pueblo en función de ciertos principios; en cambio, las facciones se constituyen a partir de intereses exclusivamente personales. Dicho de otro modo: el eje en torno al cual se articulan los partidos son las ideas o los valores como diríamos en lenguaje contemporáneo. Éstos contribuyen a otorgarle cierto matiz de “idealismo”; es decir, de desinterés personal y, por añadidura, de “altruismo”. Tal distinción contribuyó a evacuar de manera parcial del vocablo partido las connotaciones negativas que la tradición le había atribuido. Inversamente, los móviles que constituyen a las facciones son los intereses exclusivamente personales, en cuanto éstos remiten a fines egoístas, los que naturalmente —en esta lógica de razonamiento— están en oposición a los fines comunitarios que persiguen los partidos.&lt;br /&gt; Pero la distinción entre ambas entidades no logró disipar el temor a los partidos, puesto que continuó persistiendo la creencia que los partidos surgían cuando la comunidad política estaba dividida, porque había perdido la concordia y su unidad estaba erosionada o colapsada. Desde esta perspectiva los partidos surgen cuando la sociedad está partida y su existencia constituye un síntoma inequívoco de que en ella impera la discordia.&lt;br /&gt; El concepto de partido va a ser configurado con cierta nitidez por Edmund Burke en 1770. Burke lo define como "un cuerpo de hombres unidos para promover, mediante una labor conjunta, el interés nacional sobre la base de algún principio particular acerca del cual todos están de acuerdo". En tal concepción, a mi juicio, se deben destacar dos ideas. Primera, la expresión "interés nacional". Ésta denota que el partido persigue el Bien Común, en el sentido que desea el beneficio del todo y no de una de sus partes. Mas si existen diferentes maneras de concebir el interés nacional es plausible suponer que existirán tantas concepciones de éste como partidos existen. Si ello ocurre así en la práctica, precisa Burke, se debe a que los hombres "que piensan libremente pensarán en determinadas circunstancias de manera diferente". Segunda idea: la expresión "principio particular" denota que el partido se debe articular en torno a puntos de vista e ideales que estén orientados a potenciar los intereses de la colectividad. Por otra parte, en lo que respecta a las facciones las concibe como entidades que se caracterizan por la incesante lucha mezquina, cuyo principal propósito es "obtener puestos y emolumentos". En consecuencia, "la consecución de prebendas es el objetivo característico de los facciosos".&lt;br /&gt;No obstante la radicalidad del contraste entre partido y facción, es imperativo enfatizar dos ideas. Primera, las facciones son concebidas como entidades corruptas que tienen por objetivo profitar de las instituciones del Estado. Segunda, los móviles egoístas y mezquinos de los facciosos van en perjuicio del interés público.&lt;br /&gt; En lo que a la vida política práctica concierne es pertinente recordar que tanto las facciones como los partidos no fueron aceptados durante todo el siglo XVIII, ni siquiera durante el torbellino de la Revolución Francesa. Al respecto es ilustrativo el juicio de Robespierre, uno de los próceres más conspicuos de la Revolución, al señalar que siempre que "advertía ambición, intriga, astucia y maquiavelismo, reconocía a una facción, y que correspondía a la naturaleza de todas las facciones sacrificar el interés general". Otro protagonista de la Revolución, Saint-Just, afirmaba que "todo partido es criminal, por eso toda facción es criminal; toda facción trata de socavar la soberanía del pueblo". Más aún, sostuvo que "al dividir al pueblo, las facciones sustituyen la libertad por la furia del partidismo". Nótese que los revolucionarios franceses, por una parte, no aceptaban la idea de partido y, por otra, todavía no establecen la distinción entre facción y partido que el "conservador" Burke había delineado veinte años antes en Inglaterra.&lt;br /&gt; Los partidos comenzaron a ser aceptados tanto en la teoría como en la práctica a mediados del siglo XIX. Su aceptación en medida no menor está asociada al ascenso de la cosmovisión liberal. La doctrina liberal propicia la tolerancia y el pluralismo, lo que por ende implica la aceptación del otro en cuanto es diferente. De hecho, los partidos fueron aceptados al comprenderse que la diversidad y el disentimiento no necesariamente generaban la discordia en la comunidad política. Dicho de otro modo, se comprendió que la existencia de partidos no suscitaba por sí misma el desorden político.&lt;br /&gt;La diversidad de partidos, que es expresión de la pluralidad de opiniones e intereses, no implica en modo alguno la negación de la unidad. Porque la diversidad supone la existencia de un fondo común que incluye y trasciende la especificidad de las partes. La diversidad sería algo así como la especie y la unidad el género. Tal argumento fue clave, porque contribuyó a disipar el temor a la discordia, la fragmentación y el caos.&lt;br /&gt;En consecuencia, el pluralismo acepta y patrocina el disenso, pero solamente en la medida que supone un consenso en lo sustancial. Consenso que, en el campo, político implica necesariamente el acatamiento unánime de las reglas del juego. Al respecto son ilustrativas las palabras de Lord Balfour cuando afirma que "la maquinaria política inglesa presupone un pueblo tan unido en lo fundamental que puede permitirse reñir sin problemas".&lt;br /&gt;La coexistencia del consenso y del disenso es posible cuando existe acuerdo sobre las normas que regulan la contienda política. La aceptación de las reglas del juego suscita en el comportamiento de los antagonistas ciertas autolimitaciones que permiten que la pugna entre ellos se manifieste como conflicto pautado y no como una pugna virulenta o una confrontación violenta. Si no existiera tal consenso, como señala F. G. Bailey, "la política dejaría de ser competencia y se transformaría en lucha".&lt;br /&gt; En suma, para que una asociación política pueda subsistir se requiere de un consenso normativo mínimo. Por cierto, es indispensable que exista un núcleo de valores aceptado unánimemente, de tal manera que éstos constituyan un punto de referencia obligado que opere como pivote, como un faro orientador, en los incesantes vaivenes que suscita la competencia electoral, especialmente cuando los partidos persiguen fines que son divergentes y antagónicos.&lt;br /&gt; Pero el funcionamiento de los partidos políticos en la realidad dista de los argumentos normativos anteriormente expuestos. Desde el punto de vista fáctico los partidos son, primordialmente, agrupaciones de interesados cuyo reclutamiento es formalmente libre, en cuanto nadie está obligado a ingresar a ellos, y tienen por principal propósito acceder al Estado para patrocinar o proteger desde él sus intereses.&lt;br /&gt;En efecto, es el interés el que lleva a los individuos a formar partidos o a ingresar en ellos con la finalidad práctica de llevar a cabo sus objetivos, sean éstos de la índole que sean. La finalidad primordial de tales agrupaciones es conquistar el poder político supremo, es decir, los puestos de conducción política del Estado. Y en el supuesto que no ganen las elecciones tienen la expectativa de influir sobre él.&lt;br /&gt;Ello implica que los partidos políticos independientemente del éxito que tengan en los comicios mantienen invariable su objetivo práctico inmediato, que es instalar a sus líderes en las instancias productoras de decisiones públicas, para que desde ellas gestionen los intereses de sus asociados. Así, la finalidad de tales grupos es  proporcionar poder a los líderes del partido, para que ellos puedan otorgar a sus miembros activos determinadas probabilidades de éxito en la consecución de sus fines individuales. Tal práctica es antiquísima. De hecho, Tucídides de Atenas, en el siglo quinto antes de Cristo, constataba que “los jefes de los partidos, en las distintas ciudades, recurriendo a la seducción de las bellas palabras, se granjean beneficios para sí mismos so pretexto de que estar sirviendo al interés público”.&lt;br /&gt; Los partidos, para tener éxito en la consecución de sufragios, prometen dar satisfacción a ciertas necesidades del electorado. Pero en la práctica, cuando los partidos acceden al poder político, proceden a beneficiar preferentemente a sus respectivas clientelas, otorgándoles, por ejemplo, cargos en el aparato público. Pero ello debe hacerse con decoro para que la política no pierda su encanto; por tal motivo el partido nunca debe presentar sus intereses de manera desnuda, es decir, como intereses propiamente tales. Por el contrario, éstos deben ir recubiertos por la retórica del Bien Común, con consignas y frases que sean moralmente irreprochables y también, por supuesto, invocando valores sublimes. En época de elecciones tales estrategias tienen por finalidad ganar simpatizantes, captar adherentes y sufragios para que los electores contribuyan con su voto a que el partido logre uno de sus objetivos primordiales: acceder temporalmente a la titularidad del poder político.&lt;br /&gt; Los intereses que realmente importan al partido son los de sus dirigentes y militantes más influyentes. Los intereses del electorado sólo tienen cabida cuando el marketing político del partido no ha sido exitoso y ello lo pone en riesgo de perder las elecciones. Más claro aún, los partidos no atienden los intereses del electorado porque tengan una especial deferencia y consideración por los ciudadanos, sino porque estos últimos controlan un medio (el sufragio) que es indispensable para que el partido logre su fin que es acceder al poder político supremo.&lt;br /&gt;Desde este punto de vista se puede afirmar que los partidos visualizan a los electores como un medio para alcanzar un fin. Y para alcanzar tal fin los partidos se ven en la necesidad de halagar interesadamente a los votantes con el propósito de obtener de parte de ellos el sufragio que les permitirá ganar las elecciones y así hacerse con el poder político o, por lo menos, influir sobre él. En suma, entre electores y partidos existe una relación de medios y fines. Los electores al darse cuenta de ello toman distancia de los partidos y se suscita así la apatía, el desencanto y el desprestigio no de la política, sino que de los partidos.&lt;br /&gt; Si la política es una lucha por el poder ¿en qué espacios tiene lugar esa contienda? La lucha político-partidista tiene por escenarios dos planos diferentes: uno horizontal y otro vertical. El primero concierne a la lucha entre partidos y tiene como espacio propio al eje izquierda derecha. El segundo, o sea el vertical, tiene como escenario el interior de cada uno de los partidos, por tanto, se trata de una pugna entre camaradas. Éstos compiten por acceder a la cúpula del partido. ¿De qué manera se reparte el poder al interior de un partido? Cada partido está constituido por una elite que tiene en sus manos las funciones directivas. Ella fija el rumbo de la colectividad y selecciona los candidatos que se van a presentar a las elecciones. En torno a ella giran los notables del partido que tienen un rol menos protagónico, pero influyente. Por último están los militantes que son quienes hacen operativas las políticas que diseña la cúpula partidista.&lt;br /&gt; Así, no sería del todo aventurado afirmar que en épocas propensas a los discursos ideológicos la política partidista es, básicamente, un conflicto de intereses que se disfraza como lucha de principios y en otras suele consistir en el manejo encubiertos de los intereses públicos en beneficio privado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-1028686680307651236?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/1028686680307651236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=1028686680307651236&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1028686680307651236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1028686680307651236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2011/03/cara-y-sello-de-los-partidos-politicos.html' title='Cara y Sello de los Partidos Políticos'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-sGRq3UxKufU/TW09-g0XIFI/AAAAAAAAAXw/hl14Ho3_gQs/s72-c/Per%2Bfacetias.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-7939485781010691759</id><published>2010-10-08T14:27:00.000-07:00</published><updated>2010-10-08T14:39:28.395-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='max weber'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realismo político'/><title type='text'>Max Weber desde el sur del mundo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TK-NFFeONWI/AAAAAAAAAXg/px0Yku8LBkA/s1600/weber.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 291px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5525790386314687842" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TK-NFFeONWI/AAAAAAAAAXg/px0Yku8LBkA/s320/weber.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica: Este texto sirvió de base a la presentación del libro del colega chileno Luis Oro Tapia, titulado Max Weber La Política y los Políticos, una lectura desde la periferia (Santiago de Chile, RIL editores, 2010), la presentación se efectúo en el Centro Cultural Montecarmelo , del Barrio de Bellavista (Providencia, Santiago de Chile) en el mes de Septiembre 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Max Weber desde el Sur del Mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I Introducción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito del interesante trabajo publicado por el Profesor Luis Oro Tapia “Max Weber: La Política y los Políticos, una lectura desde la periferia” (Santiago de Chile, RIL Editores, 2010) quisiera efectuar una lectura crítica considerando algunos aspectos contrarios a la metapolítica que desarrolla el ilustre sociólogo alemán. Quiero empezar por el aspecto negativo para luego pasar a destacar más bien el lado luminoso del profesor alemán a fin de concluir con un balance de su aporte en nuestro caso desde una perspectiva americana y metapolítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. ¿Por qué no Max Weber?&lt;br /&gt;Sin dudas que al ser considerado Weber como uno de los padres de las ciencias sociales su pensamiento no puede ser ajeno o contrario a la distinción entre los hechos y los valores que marcó el camino de la ciencia moderna y también de lo que fue el rechazo al concepto de naturaleza y de derecho natural &lt;a style="mso-footnote-id: ftn1" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. En este sentido, Weber ser identificará en un primer término con la denominada primera oleada de la modernidad (Positivismo) y luego con parte de la segunda ola asociada esta vez con el historicismo &lt;a style="mso-footnote-id: ftn2" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. El pensamiento weberiano siempre se caracterizó por negar cualquier posibilidad de conocimiento de los valores (deber ser) , según Weber existirían una enorme variedad de valores siendo estos inconmensurables por lo tanto no habría ninguna posibilidad de resolver conflictos entre ellos por lo que la ciencia social a lo mucho solo podría aclarar el conflicto a fin de que el individuo elija. &lt;a style="mso-footnote-id: ftn3" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; El problema con una lectura como esta es que nos deja a un paso del relativismo y de allí rápidamente hacia el nihilismo. Precisamente, reconocemos en Weber al autor que nos alertó respecto a la tendencia hacia la “petrificación” de la instituciones modernas vía el avance de la racionalidad, sin embargo, Weber también sostuvo que esta corriente de solidificación en todo caso podría ser enfrentada vía un resurgimiento de la espiritualidad y el carisma, empero, el gran problema sería que de acuerdo al punto de vista neutral que adoptaría Weber, la razón nunca podría determinar si es correcta la vía de la racionalidad o la vía del espíritu, es decir, no cabría efectuar un juicio de valor &lt;a style="mso-footnote-id: ftn4" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; ante ambas posturas. En este mismo sentido, las conocidas éticas asociadas a la conducta política destacadas en su conocido trabajo “La política como profesión” &lt;a style="mso-footnote-id: ftn5" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;, es decir, la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad &lt;a style="mso-footnote-id: ftn6" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; tampoco podrían ser dilucidas ya que igualmente nos encontraríamos incapacitados de tomar partido por una u otra. &lt;a style="mso-footnote-id: ftn7" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, la pregunta en torno a la dificultad que encontramos en elegir a nuestros políticos en comparación a la facilidad que tendríamos por ejemplo para seleccionar al médico que quisiéramos que nos atienda y nos cure &lt;a style="mso-footnote-id: ftn8" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt; no puede ser absuelta por el propio texto de Weber ya que al final por más que desarrolle los postulados éticos ya indicados por la misma neutralidad invocada en la base de su trabajo nunca podríamos determinar con claridad cuáles serían los fines y los propósitos de los políticos y la política, esto por la sencilla razón que esta pregunta solamente podría ser absuelta por la Filosofía política mas no por la Ciencia Política. &lt;a style="mso-footnote-id: ftn9" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;2.¿Por qué si Max Weber?&lt;br /&gt;Como lo aseveró el profesor Strauss refiriéndose obviamente a Weber, “no obstante sus errores, es el más grande científico social de nuestro siglo” &lt;a style="mso-footnote-id: ftn10" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt; , tal afirmación en boca de quien es considerado uno de los más importantes – para mí el más grande – filósofo político del siglo XX no es poca cosa. Su prolijo análisis sobre la modernidad y sobre todo destacando sus contradicciones no pueden ser soslayadas si se trata precisamente de entender cómo es que se ha llegado a la crisis presente y como es que nos encontramos en medio de un aparente callejón sin salida. Basta sus lecturas sobre el desarrollo del Estado Moderno y el capitalismo para considerar a Weber un autor imprescindible amen que refleja también mucho del pensamiento alemán de fines del siglo XIX y comienzos del XX que influenciará en el desarrollo de muchos de los pensadores de la “Revolución Conservadora alemana” &lt;a style="mso-footnote-id: ftn11" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Pero si ubicamos a Weber en la primera oleada de la modernidad (positivismo) hay que equiparar entonces las ideas de Weber con aquellos forjadores de la Ciencia Política moderna es decir, con autores como Maquiavelo y Hobbes por citar a dos. Ellos a su vez son reconocidos como los artífices del llamado “Realismo Político” y esto significa que no ven la política de manera especulativa o abstracta (como ocurre en la ciencia política contemporánea) sino en su dimensión empírica marcada por la presencia permanente del poder de la fuerza y porque no de la violencia también. &lt;a style="mso-footnote-id: ftn12" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En tiempos tan edulcorados como los actuales donde el liberalismo – como sostuvo Schmitt – escamotea cualquier decisión política o donde se ha olvidado el significado de la política como los sostendría Strauss, es decir “hacer el bien y evitar el mal” sin duda que el realismo político resulta siendo una necesidad imperiosa y Weber resulta un enorme aporte en esta línea. Es más, estando el realismo identificado con la primera ola de la modernidad su nexo o contacto con el mundo de la filosofía política clásico es aún fresco y vital, de allí que finalmente el propio Weber tenga que lidiar con los valores malgré tout.&lt;br /&gt;Finalmente, la perspectiva realista nos desmarca de las tendencias “igualitarias” contemporáneas tan ligadas a la “corrección política” y tan ajenas a permitir liderazgos importantes y mucho menos a apostar por una élite o clase política gobernante. Weber a tenor inclusive de lo que dicen los teóricos políticos contemporáneos &lt;a style="mso-footnote-id: ftn13" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt; aboga en favor de la “democracia elitista” (junto con autores como Mosca o Schumpeter) lo cual ciertamente nos lleva a simpatizar más con el profesor alemán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Max Weber desde el Sur del Mundo&lt;br /&gt;Si bien el texto del profesor Oro Tapia plantea una lectura weberiana desde el Sur de América, considero que autores como Weber finalmente reflejan una realidad que es verificable aquí y en el resto del mundo. La corrupción en los políticos de hoy es la misma en Chile, Perú o Alemania, en este sentido, plantear una mirada desde un punto geográfico determinado puede ser peligroso ya que orillaría por las fuentes del historicismo lo cual como ya indique podría conducirnos hacia el reino del anomos (nihilismo). Por lo demás considero que una lectura fresca de la obra weberiana (como realiza el profesor Oro Tapia) contribuye sin duda a mejorar el lúgubre panorama de la política contingente y a echar ciertas luces de esperanza de algún cambio futuro, mil veces es preferible elegir al realismo político ( a pesar de sus diferencias con la filosofía política clásica) que quedarnos atrapados en el discurso especulativo de los derechos humanos liderado por los liberales de hoy.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn1" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Leo Strauss, Natural Right and History, Chicago, Chicago University Press, 1970, cap.2.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn2" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Leo Strauss, “The Three waves of modernity” en An Introduction to Political Philosophy. Ten Essays by Leo Strauss, Hilail Gildin (ed) Detroit, Wayne State University Press, 1975. En realidad como sostiene el profesor Strauss , Weber se alimenta en un primer término de la filosofía postkantiana (de allí asume su ética y el individualismo) y luego del historicismo desde nos conduciría a negar la posibilidad de que exista algún orden que pueda ser calificado como racionalmente correcto.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn3" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Leo Strauss, Natural Right and History, pp. 41 – 42.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn4" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Ibid., p. 43.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn5" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Max Weber, La política como profesión, Madrid, Biblioteca Nueva, 2007&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn6" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; La primera asocia la conducta política con la pasión y entusiasmo mientras que la segunda con la razón y considerando el impacto que podría generar nuestra conducta hacia los demás. Cfr. Luis Oro Tapia, Max Weber: La Política y los Políticos una lectura desde la periferia, Santiago de Chile, RIL editores, 2010&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn7" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Aquí si discrepo cordialmente de lo sostenido por el profesor Oro Tapia, en el sentido de que él si considera factible un balance entre las dos éticas, desde mi punto de vista la propuesta escéptica de Weber impediría tal cosa. Cfr. Luis Oro Tapia, Ibid. p.31.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn8" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Ibid., pp. 28 – 29.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn9" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; La Filosofía política justamente nos ofrece respuestas respecto a lo que debería ser la conducta correcta y en torno a los fines de la vida política y al mejor régimen político. Cfr. Leo Strauss, ¿Qué es Filosofía Política?, Madrid, Guadarrama, 1970.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn10" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Leo Strauss, Natural Right and History, p.36.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn11" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Cfr. Armin Mohler, La Révolution Conservatrice en Allemagne, 1918 – 1932, Puiseaix, Pardès, 1993. Max Weber se habría encontrado entonces en la época en la cual empezaban a manifestarse estas ideas claramente contrarias al espíritu de la ilustración racionalista. Igualmente es conocida la influencia de Weber en representantes visibles de la revolución conservadora como es el caso de Carl Schmitt, Cfr. John P. Mc Cormick, Carl Schmitt´s critique of Liberalism, against politics as Technology, Cambridge, Cambridge University Press, 1997.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn12" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Como bien lo indica el profesor Luis Oro Tapia en su texto, “el vínculo que existe entre la política y la violencia se ha hecho cada vez más intenso desde la institucionalización del principal actor político de los últimos cinco siglos: El Estado moderno” Op.cit, p.26.&lt;br /&gt;&lt;a style="mso-footnote-id: ftn13" title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Basta revisar el clásico y políticamente correcto texto de David Held, para corroborar esto. Cfr. David Held, Models of Democracy, Cambridge, Polity Press, 1988.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-7939485781010691759?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/7939485781010691759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=7939485781010691759&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7939485781010691759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7939485781010691759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2010/10/max-weber-desde-el-sur-del-mundo.html' title='Max Weber desde el sur del mundo'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TK-NFFeONWI/AAAAAAAAAXg/px0Yku8LBkA/s72-c/weber.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-6985346458463023278</id><published>2010-09-14T09:11:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T09:23:32.598-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derechos Humanos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liberalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Constitucionalismo'/><title type='text'>Transexualismo y Constitucionalismo: ¿Por qué tantos derechos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TI-ftCsO_mI/AAAAAAAAAXQ/GvSaaQrT_jw/s1600/ALeqM5i4AILv5uTkqDNHJg185hoYW7mNNw.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 227px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TI-ftCsO_mI/AAAAAAAAAXQ/GvSaaQrT_jw/s320/ALeqM5i4AILv5uTkqDNHJg185hoYW7mNNw.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516803664717479522" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en: "Los Registros y las Personas", Lima, Reniec, 2010 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo 2 inciso 1 de nuestra Constitución señala que “toda persona tiene derecho a la vida, a su Identidad, a su integridad moral, psíquica y física a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece” y el artículo 19 sostiene también que todos los peruanos  tienen derecho  “a su identidad étnica y cultural. El Estado reconoce la pluralidad étnica y cultural de la Nación”. Así pues,  el derecho a la identidad tiene un lugar relevante dentro de nuestro ordenamiento jurídico, sin embargo, lo que no se dice en la constitución es que cosa debemos entender por identidad o que es lo que el derecho – o los jueces -  deben entender por tal a fin de poder determinarse en que casos se podría ver afectado o no este derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a algunas clásicas definiciones doctrinaras desde la teoría del derecho moderno y el derecho civil se entiende por identidad el “ser en si mismo”  siendo el modo en que la persona se muestra dentro su sociedad   , también nuestro destacado académico Carlos Fernández Sessarego por su parte sostiene que la identidad es todo lo que hace que cada cual sea “uno mismo” y no “otro” y que permite que se conozca a la persona  en su “mismisidad” en cuanto a lo que es su esencia humana   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se entendería que en estas dos perspectivas habrían matices relevantes en la medida que en un primer caso parece tratarse de una definición más bien estática mientras que en la siguiente definición si consideraríamos una propuesta dinámica, así la identidad inicialmente puede apreciarse en cuestiones como el sexo, la edad etc., en cambio, frente a la segunda esperaríamos una concepción más bien de carácter evolutivo en base a los mismos cambios que se pueden verificar dentro de la sociedad y que no solo involucrarían aspectos básicos registrales (estatus personal) sino que abarcarían las múltiples actividades del sujeto así como “el patrimonio cultural e ideológico de la persona”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, mi interés en este texto está más bien en explorar en torno a la “radicalización” del proyecto existencialista que en algunos casos y paradójicamente podría percibirse en términos de un creciente nihilismo, es decir, en la negación de los valores y la indiferencia respecto a los proyectos y fines humanos  . Una situación como esta tendrá que traer cambios relevantes en toda la realidad del derecho moderno ya que también esta etapa nihilista es conocida como “postmoderna” o deconstructiva    lo cual implica afirmar la incertidumbre y también a relativizar cualquier concepto o estructura, vale decir, si el derecho moderno se creó a partir de la metafísica cartesiana en donde se afirmaba la distinción entre sujeto y objeto (cosa pensante y cosa extensa) y también una jerarquía entre ambos (el sujeto se ubica siempre por encima del objeto o el sujeto se coloca en el centro mientras que el objeto en la periferia), ahora más bien encontraríamos un cuestionamiento a cualquier posibilidad de ubicar puntos fijos en el espacio y con ello también negaríamos la posibilidad de afirmar al sujeto.   Es decir, entraríamos a una etapa en la cual si el sujeto se puede desplazar y ubicar en cualquier punto entonces no solo habría dificultad para encontrarlo sino que también generaría un enorme problema para IDENTIFICARLO, es más podría ocurrir que el mismo sujeto se cree y recree así mismo según su propia voluntad o estado de ánimo y sería solamente la VOLUNTAD la que defina todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente, el problema que quisiera destacar ahora es el de los efectos que ocasiona al derecho a la identidad y al Estado el paradigma postmoderno pues los tiempos han cambiado mucho y ya no nos encontramos en una época en la cual las perspectivas existencialistas podían brindar a esta temática ciertos aires progresistas y libertarios sino más bien ahora con el concurso de la técnica se podrían plantear grandes conflictos y controversias sencillamente porque con el agregado tecnológico (que se debe leer también como un poder o una potencia otorgado al individuo)  el existencialismo (que sirvió mucho para afirmar el derecho a la identidad como lo sostuvo Fernández Sessarego) podría contribuir hoy a incrementar la incertidumbre y generar más problemas que soluciones, es más podría convertirse paradójicamente en una amenaza a la misma autonomía personal  &lt;br /&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo recientes casos como el del escocés Norrie May-Welby quien no hace mucho ha sido reconocido como un sujeto neutro ya que según él no se sentía augusto ni con el sexo masculino ni con el femenino   sería solo la punta del iceberg de una transformación radical que podría experimentar el derecho moderno construido bajo los pilares del racionalismo cartesiano y que ahora no podría contener todos estos cambios resultado de la tecnología, el avance científico sumados a un individualismo radical que buscaría ahora  que las leyes se adapten a la voluntad del sujeto y no a la inversa como habría sido lo natural en los orígenes del derecho.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volviendo al caso citado, se habla por ejemplo aquí de un no sexo o un sexo neutro, lo cual en si mismo resultaría no solo confuso sino que también podría dar pie a múltiples problemas legales por ejemplo al establecerse – como ocurre en nuestro ordenamiento - que el matrimonio solo corresponde a la unión de un hombre y una mujer - ,  excluyéndose cualquier otra posibilidad ¿Entonces habría también que facilitar nuevas formas de unión entre personas neutras tal y como se viene implementando en el caso de los homosexuales en diversos países? Sin embargo, no faltarán quienes sostengan que el caso de May – Welby , es solamente anecdótico o insólito por lo que no habría que preocuparse demasiado respecto a la necesidad de legislar sobre el particular. Empero, igual podría haberse dicho años atrás cuando alguien  decidió cambiar de sexo (transexual) a través de una intervención quirúrgica y su apariencia contrastaba ahora con  su documento de identidad en el que se consignaba su identidad original (por ejemplo hombre). En esas circunstancias se plantearon una serie de acciones legales destinadas a modificar no solamente el nombre sino también el sexo que se señala en el documento de identidad. Evidentemente, estos casos han ido en aumento igual en nuestro país produciéndose además cambios acelerados al respecto  y no extrañaría que también a mediano o corto plazo cambios legislativos  drásticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posibilidad de que casos como el de May – Welby en realidad pueden plantearse con cierta facilidad en estos tiempos se debe indudablemente a la presencia del liberalismo neutral   que acompaña regularmente al derecho contemporáneo, es decir, la tesis según la cual nadie puede o debe juzgar las preferencias de otros ya que hacerlo implicaría afectar la autonomía individual y no respetar las elecciones personales. En realidad, es el liberalismo el que ha venido promoviendo la tesis de la neutralidad a partir de lo que significa la crítica al Estado en tanto éste pueda interferir en las elecciones de vida de cualquier ciudadano, así mismo, ellos plantean una distinción entre lo que significa permitir una conducta e impulsarla o promoverla, vale decir, que para ellos el hecho que se permita la pornografía no implicaría que se estuviese promocionándola o se estuviese a favor de ella  . Sin embargo, sus críticos conservadores no pensarían de la misma manera y considerarían que no es viable tal distinción a lo que los liberales replicarían finalmente que ellos no es que tendrían que estar a favor de la pornografía o alguna otra conducta de este tipo sino que lo que ocurre es que valoran sobre todo la tolerancia y la libre elección .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, el modelo liberal prevaleciente se sustenta en la defensa del valor tolerancia por sobre todas las cosas aunque a decir verdad es una tolerancia que resulta sin fundamentos pues si se parte del carácter subjetivo de todo valor entonces la tolerancia no podría justificarse ya que ningún valor podría ser objetivo. Esta contradicción del liberalismo los conduciría a un callejón sin salida ya que la concepción de liberalismo que manejan descansaría en realidad en el relativismo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a fin que el discurso liberal no sea contradictorio y que la defensa de la elección personal y la tolerancia estén justificadas entonces la “tolerancia” de conductas como la de la sexualidad “neutra” o la de la “transexualidad” o la unión de personas del mismo sexo tendrían que ser sustentadas en algún valor (tolerancia). ¿Cuál sería entonces la base de la tolerancia? Se entiende que existen dos morales modernas que lo podrían justificar el utilitarismo y la moral de los derechos Kant  , sin embargo, ambas resultan siendo fallidas como lo pueden señalar diversos teóricos perfeccionistas  , republicanos democráticos   y comunitaristas   , sea porque el utilitarismo no considera a todos como seres autónomos (algunos son medios para los fines de otros) sea porque la moral de los derechos se basa en una distinción que no se puede sostener, vale decir, la distinción entre lo correcto y lo bueno . Entonces si no hay justificación para la tolerancia (que si podría ser justificada en otros modelos no neutrales ciertamente) resulta difícil aceptar las tesis liberales. Es más si no fuesen acertadas las críticas contra la moral de los derechos y la tolerancia estuviese justificada, entonces también tendría sentido preguntarse ¿por qué solo la tolerancia y porque no otros valores?. Sin duda, la discusión sobre los valores será una constante en los últimos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, dentro del desarrollo de la teoría jurídica contemporánea se puede encontrar un auge de las llamadas corrientes postpositivistas del derecho que enfatizan  el aspecto de la corrección antes que de la validez normativa  , por ejemplo una muestra de estas nuevas perspectivas sería el caso del filósofo del derecho argentino (fallecido prematuramente) Carlos Santiago Nino,  para él, el derecho debía ser entendido como la institucionalización de procedimientos (deliberativos) que nos ayudan a la solución de controversias y que también estimulan la Cooperación social, dentro de un marco de defensa de la autonomía personal, la inviolabilidad de la persona y la dignidad    . En este sentido, se entendería que la base de su discurso está en los derechos humanos (autonomía, inviolabilidad y dignidad) a partir de los cuales se plantearían deliberaciones conducentes a resolver controversias mediante la aprobación mayoritaria. (Definiendo su enfoque como deliberativo democrático)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues,  las reglas de la democracia, como por ejemplo las que imponen que no puede haber discriminaciones en virtud de la raza, el sexo, condición económica, etc.; que el voto de los ciudadanos debe tener igual valor; que las decisiones políticas colectivas se toman por el procedimiento de la mayoría; que debe haber alternativas reales; que los representantes se eligen periódicamente; que no se pueden violar los derechos de la minoría; genera un procedimiento de toma de decisiones similar, según Nino, al procedimiento que rige el discurso moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así por ejemplo, Nino podría establecer ciertas reglas concernientes a los derechos humanos como el afirmar que los derechos humanos son derechos morales que posee todo ser humano independientemente de contingencias tales como el sexo, la religión o la nacionalidad y del hecho de que sean o no reconocidos por el gobierno o que la función de tales derechos es evitar que las personas sean usadas como medios para satisfacer los objetivos de otras personas, de entidades corporativas o del gobierno entre &lt;br /&gt;otras, quedando explícitamente señalado que la función de todo Estado Liberal debería ser la de la promoción de los citados derechos (como una obligación moral)  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Un discurso como este que a diferencia del positivista clásico  institucionaliza y moraliza los derechos individuales   sin dudas que ha servido para facilitar la legalización favorable a  distintas conductas y hechos que antes no se habían ni siquiera pensando (cambio de sexo por ejemplo), la ampliación del derecho de autonomía y la no injerencia de otros con respecto a las elecciones personales (neutralidad)  por ejemplo serían considerados como formas de satisfacer los estándares propuestos por esta moral de los derechos individuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justamente, esta tendencia postpositivista en su faceta  llamada neoconstitucionalista, lo que hace es definir lo jurídico ya no desde la mera legalidad sino desde la constitucionalidad (principios)   y en la medida que los principios son por su naturaleza indeterminados   entonces es fácil advertir que mediante interpretaciones correctoras extensivas o “conforme a” la Constitución se podría suplir la falta de regulación o vacío al respecto y resolver entonces los casos que se presenten como seria por ejemplo el del cambio de identidad sexual y su correspondiente reconocimiento por medio de la generación de un documento de identidad. (O finalmente el del reconocimiento de la “no identidad” como ocurrió en Australia recientemente) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En síntesis, la etapa postpositivista favorece sin duda la discrecionalidad  y esto viene  resultando  muy favorable para la defensa de diversos intereses o deseos “subjetivos”, los mismos que como vimos son ahora potenciados por la tecnología y nos llevan hacia esta realidad de la “transexualidad” o de la “neutralidad” o de sabe Dios que otro nuevo concepto podría ser conocido en el futuro mediato. Postpositivismo y Postmodernidad convergerían entonces en la defensa radical de la subjetividad  moderna   y el derecho parece seguir sin ninguna oposición o respuesta esta  tendencia. Esta corriente en realidad nació ya con el “existencialismo” (Fernández Sessarego)  que promovió esta suerte de identidad “dinámica” que parecería responder más bien a una suerte de moralidad social lejos de cualquier vínculo metafísico, luego el positivismo (que fue impulsado por la modernidad dicho sea de paso) dio pasos adelante en esta vertiente individualista aunque mantuvo mal que bien cierta idea de orden y de predictibilidad, tratando además de armonizar en la medida de lo posible la autonomía individual con la autonomía social, merced también al principio del daño al tercero y considerando que el objetivo era lograr conformar una comunidad de seres autónomos (Kant)  y preservar la vida de los súbditos (Hobbes).  Finalmente, la postmodernidad por su lado atacaría la tesis de la seguridad, el orden y la predictibilidad (lo cual permitiría la inserción de conceptos como el del “No Sexo”) mientras que el postpositivismo se encargaría de facilitar la concreción de los deseos individualistas gracias a la indeterminación de los principios liberales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONCLUSION    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras que las tesis liberales planteaban la distinción entre permitir y promover  junto con la neutralidad y la tolerancia en el campo jurídico pronto las tesis positivistas que se alineaban en cierto sentido con el liberalismo pasaron a convertirse en neoconstitucionalismo y a “comprometerse” con los valores con lo cual ya no tenía mucho sentido hablar de la tolerancia, el derecho ahora – como lo sostenía Nino – debería promover la voluntad individual. &lt;br /&gt;Los liberales dicen que la moral de los derechos individuales se justifica en sí misma, sin embargo,  no sé si esto sea suficiente para poder afirmar que éstos realmente deben de ser aceptables, lo que parece más bien es estar ante un razonamiento  de carácter circular ,  entiendo que en el mundo antiguo o en contextos no occidentales “la transexualidad” o la “indeterminación sexual” no fueron mayor problema para la marcha de sus civilizaciones que igualmente aportaron mucho en el desarrollo de nuestro mundo actual, por ello no veo porque los legisladores, los jueces o los poderes de facto deban tener tanto interés en legitimar estas situaciones o cualquiera otra “políticamente correcta” sin plantear un análisis más profundo respecto al porque debería legitimarse dichas conductas o porque es que se tendría que reconocer cualquier identidad según la voluntad del demandante, amparadas en la vaguedad de la “tolerancia".  La defensa de la autonomía personal no necesariamente debe implicar acceder siempre a cualquier pedido o acceder de modo inmediato a cualquier capricho, por más atractivo que sea formulado sin tomar en cuenta también la manera como estos nuevos derechos podrían afectar la marcha de lo que fue considerada una civilización de progreso y bienestar colectivo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-6985346458463023278?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/6985346458463023278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=6985346458463023278&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6985346458463023278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6985346458463023278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2010/09/transexualismo-y-constitucionalismo-por.html' title='Transexualismo y Constitucionalismo: ¿Por qué tantos derechos?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TI-ftCsO_mI/AAAAAAAAAXQ/GvSaaQrT_jw/s72-c/ALeqM5i4AILv5uTkqDNHJg185hoYW7mNNw.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-1103560013160230267</id><published>2010-07-11T18:28:00.000-07:00</published><updated>2010-07-11T18:33:08.344-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='postmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sociedad civil'/><title type='text'>Nuevamente la Sociedad Civil</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpwsSvE9cI/AAAAAAAAAXA/OF7bjRJCG8g/s1600/sociedad-civil.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 245px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpwsSvE9cI/AAAAAAAAAXA/OF7bjRJCG8g/s320/sociedad-civil.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5492826601777591746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los llamados tiempos postmodernos el concepto de sociedad civil  continua siendo difundido con mucha fuerza siempre bajo la lectura propuesta a inicios de los 90 por los esposos Cohen y Arato (Civil Society and Political Theory,  MIT Press, 1992), es decir, aquel espacio que surgió en la lucha contra el totalitarismo (en este caso paradójicamente comunista) y luego también en oposición con el gran capital (Sociedad Económica).&lt;br /&gt; Precisamente, desde un principio se pudo  percibir el carácter moral con el que se asumió tal concepto, ya que era evidente que todo aquel que luchaba contra una dictadura o contra las grandes corporaciones económicas (Estado y Mercado o Sociedad Política y Sociedad Económica finalmente) tenía que estar del lado de los buenos mientras que el resto quedarían fuera de esta categoría moral.    Sin embargo, para matizar la oposición y no “caer” en la visión adversarial o polémica (schmittiana diría yo) se consideró  más bien aceptable la opción de la comunicación y cooperación entre las tres esferas (política, económica y civil por supuesto) a fin de conformar un espacio deliberativo y democrático.  Con ello entonces el plato estaba servido para la izquierda  que podría asentarse ahora en un espacio de ambigüedad liberándose así de la carga marxista (ligada al totalitarismo)  esto al plantearse como decía la tesis de la cooperación  con  el mercado y con el Estado en el juego político aunque al elaborarse los discursos políticos desde el terreno de la sociedad civil entonces ellos (los “representantes” de la sociedad civil”  nunca estarían  “contaminados” por las cargas negativas que pudiesen conllevar tanto el Mercado como el Estado.&lt;br /&gt;Así pues, en pocas palabras se seguiría cuestionando al poder de turno aunque igual podrían beneficiarse de sus frutos (de hecho sabemos que los integrantes de la sociedad civil igual siempre desean estar cerca del poder aunque no quieran ser involucrados con él), igualmente se continuaría con la predica contra las grandes corporaciones pero de la misma forma se beneficiarían de los recursos del mercado. La agenda de la sociedad civil por su parte cada vez resulta siendo más extensa tomando muchas veces tareas que deberían corresponderle al gobierno y por su puesto se entiende el porque su prédica gire tanto en torno a la defensa de la moral de los derechos individuales (derechos humanos), ya que esta moral al basarse en un supuesto consenso sobre el mal (lucha contra el poder encarnado en el Gobierno del Estado y en sus instituciones como las Fuerzas Armadas) no puede tener otro propósito que el de oponerse a cualquier acción política (destinada a la búsqueda de lo bueno) cuyas consecuencias – según este discurso -  nunca podrían generar un consenso , como consecuencia de ello entonces se mirara siempre con mucha desconfianza cualquier decisión política trascendente y también se tachará de dictatorial cualquier actitud decisionista.   &lt;br /&gt;Finalmente, sabemos que junto con la “sociedad civil” la política postmoderna también nos ha traído un sinfín de vocablos nuevos, el Estado ahora es desplazado por la “sociedad global”; el gobierno es reemplazado por la “gobernabilidad o la gobernanza”; los políticos por la tecnocracia, la izquierda o la derecha primero por la ya en declive “tercera vía” y ahora por los llamados liberales igualitarios (en nuestro medio caviares); la soberanía por la “democracia global; la igualdad por la inclusión y continúan los términos como transparencia, rendición de cuentas (accountability), etc, etc, pero lo grave con todo esto es que en realidad la política se ha convertido hoy por hoy en puro discurso, en retórica abstracta, en “metafísica barata” que no sirve ni le interesa resolver los innumerables problemas prácticos que existen. Así pues, si bien ya la modernidad en si misma nos generó un cambio existencial y nos abrió las puertas hacia el nihilismo mal que bien aun ésta en sus inicios no estaba tan cercana a la abstracción contemporánea, a pesar de todo, los Estados modernos, los parlamentos, los gobiernos tenían la intención de solucionar problemas, lamentablemente el tránsito de lo moderno a lo postmoderno nos ha hundido más llevándonos a un destino totalmente incierto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-1103560013160230267?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/1103560013160230267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=1103560013160230267&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1103560013160230267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1103560013160230267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2010/07/nuevamente-la-sociedad-civil.html' title='Nuevamente la Sociedad Civil'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpwsSvE9cI/AAAAAAAAAXA/OF7bjRJCG8g/s72-c/sociedad-civil.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-7038017552490500509</id><published>2010-01-13T09:55:00.000-08:00</published><updated>2010-01-13T10:02:38.059-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tiranía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Strauss'/><title type='text'>Sobre la Tiranía</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/S04Kplko-UI/AAAAAAAAAVE/JjN3af5pMgs/s1600-h/e8f8fc1c0d78ed79.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426286310604732738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/S04Kplko-UI/AAAAAAAAAVE/JjN3af5pMgs/s320/e8f8fc1c0d78ed79.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;por Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Recientemente pude adquirir la edición en español de este fenomenal trabajo de Leo Strauss (On Tyranny: Chicago University Press, 1961), que ha sido traducido por la editorial española Ediciones - Encuentro (Madrid, 2005). Este texto incluye el pequeño diálogo sobre el cual parte el comentario de Strauss de Jenofonte, titulado “Hierón o de la Tiranía”, en el cual se “reproduce” una interesante conversación entre el tirano Hierón de Siracusa y el poeta Simónides a propósito de la naturaleza de la tiranía y las ventajas y desventajas de ésta. En el mismo trabajo también se incluyen comentarios del filósofo hegeliano Alexander Kojève, quien luego desarrolló una famosa polémica con Strauss justamente sobre el texto del citado Jenofonte y finalmente también hay una breve recepción del comentario de Strauss escrita por Eric Vöegelin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mi interés en este momento dedicarme a comentar el tremendo debate entre ambos autores – lo haré luego – o la recepción de Vöegelin, pero si quisiera señalar algunos aspectos relevantes del comentario de Strauss así como también explayarme en torno al concepto mismo de la tiranía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bien anota Strauss desde un inicio de la modernidad, la tiranía ha sido un término que fue excluido del vocabulario político a pesar de que su relevancia, y quién inicio esta tarea de exclusión fue el pensamiento político moderno, comenzando por Maquiavelo: “El príncipe de Maquiavelo (a diferencia de sus discursos sobre Tito Livio) se caracteriza por la indiferencia deliberada hacia la distinción entre rey y tirano, el Príncipe presupone el rechazo tácito de esa distinción tradicional” (Strauss: 2005, p.42). La razón de ser de esto sin duda estaba en la negativa de la ciencia moderna a emitir cualquier juicio de valor y por eso se empezaron a usar términos como dictadura, autoritarismo, totalitarismo etc., que si bien indirectamente hacían referencia a un juicio de valor negativo podían ser sin embargo, empleados por la Ciencia Política moderna a fin de tomarlos como conceptos a categorías de análisis políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien el diálogo de Jenofonte – en su primera parte - intenta aparentemente mostrar las dificultades por las que tiene que pasar el tirano (miedo a ser envenenado, falta de relaciones humanas cercanas, aislamiento etc.) tanto así que lo mejor que podría hacer el tirano es ahorcarse &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, empero, en la segunda parte de la obra, Simónides más bien considera que la opción que tiene el tirano de contar con un poder enorme que muy lo podría convertir en un gran benefactor de la sociedad pudiendo llegar a ser el tirano el hombre más feliz sobre la tierra (p. 49). Esta lectura que sugiere Simónides resulta muy interesante pues en buena cuenta estaría aproximándose a la visión propuesta a inicios de la modernidad por el mismo Maquiavelo (si el mismo que relativiza la noción de tiranía) en la medida que transformaría al tirano en un ser benevolente, con lo cual la asociación de la tiranía con el mal no sería ya factible. Igualmente, esta lectura podría contribuir entonces borrar la línea que separa al rey del tirano. No obstante ello, hay que reconocer que Simónides (¿Jenofonte?) tiene finalmente una posición ambigua sobre la tiranía pues como ya mencioné parece señalar por un lado que el tirano puede ser feliz pero luego llega también a indicar que la vida del particular puede ser preferible a la del tirano (pp. 126 – 127) destacándose además el hecho que el tirano parece no hacerle mucho caso a los consejos de Simónides. En síntesis, la postura de Jenofonte parece ubicarse entre la ciencia política socrática y la ciencia política maquiavélica. (p.44) de allí la relevancia de su obra para Leo Strauss quien como sabemos intentó por todos los medios recuperar el conocimiento político clásico a fin de poder comprender la realidad de la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, si Strauss considera que aun los modernos como Maquiavelo y sus epígonos se afanan en desdibujar la distinción entre el bien y el mal, esto sin embargo no es conseguido completamente (términos como dictadura o autoritarismo finalmente conllevan una enorme carga valorativa) pero lo que si consiguen al final – y este es mi punto de vista y mi preocupación – es que no se pueda comprender la esencia de la tiranía. De esta manera, ésta aparentemente solo podrá ser vista en los denominados regímenes autoritarios mas no en otros regímenes políticos (como la misma democracia liberal contemporánea). Es decir, que al ignorarse la naturaleza de la tiranía y considerarla como una figura arcaica no se la podrá ubicar en el presente y además ninguno de sus rasgos podrían ser percibidos en los modernos regímenes políticos – especialmente en las democracias actuales - , lo cual no solo serviría para evitar cualquier crítica a los regímenes de hoy sino también oscurecería una gran verdad presente en la política contemporánea a saber: la acumulación del poder, que con el concurso de la técnica que está en manos de las mismas democracias contemporáneas generarían un poder cientos de miles de veces superior al poder del mismo Hierón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De allí entonces la necesidad de recuperar el significado de la Tiranía y a no perder de vista su presencia, quizá hoy más presente – pero también más oculta – que en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Curiosa afirmación de Hierón pues va a contrapelo de las lecturas comunes que más bien sostienen todo lo contrario, es decir, que lo que caracteriza la tiranía es justamente la felicidad del tirano a costa del dolor y sufrimiento del pueblo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-7038017552490500509?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/7038017552490500509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=7038017552490500509&amp;isPopup=true' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7038017552490500509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7038017552490500509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2010/01/sobre-la-tirania.html' title='Sobre la Tiranía'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/S04Kplko-UI/AAAAAAAAAVE/JjN3af5pMgs/s72-c/e8f8fc1c0d78ed79.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-2293237784062561801</id><published>2009-12-08T05:58:00.000-08:00</published><updated>2009-12-08T06:09:25.492-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Strauss'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho Natural'/><title type='text'>Sobre el Derecho Natural de Leo Strauss</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/Sx5db4zMOfI/AAAAAAAAAU8/Nu80dv_RxWE/s1600-h/0226776948.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412866535830862322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 150px; CURSOR: hand; HEIGHT: 227px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/Sx5db4zMOfI/AAAAAAAAAU8/Nu80dv_RxWE/s320/0226776948.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica (para "calentar motores" coloco un extracto de un artículo de próxima publicación por la Universidad San Pablo de Arequipa a raíz de un evento internacional sobre Filosofía del Derecho realizado en el presente año)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda alguna que “Natural Right and History”, - “Derecho Natural e Historia” - (Strauss, 1971) es quizá el texto más leído de Strauss y el más importante respecto al problema del derecho natural además de contar también con otros artículos relevantes sobre el tema como, es “Sobre la Ley Natural” (Strauss, 1983) y también aquellos textos que se refieren al problema de Jerusalem y Atenas que revisaremos luego (Strauss, 1983), (Strauss, 1989).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso del derecho natural, llama la atención Strauss sobre el sentido de la crítica al derecho natural en el mundo actual y como es que a pesar de su rechazo es inevitable preguntarse aun por lo justo y lo bueno. Así, por ejemplo, a pesar de que los principios del derecho natural (como aquellos que aparecen en la Constitución de los Estados Unidos) sean hoy considerados más como un ideal que como algo real, (Strauss, 1971, p.2), estos podrían operar de otra manera en la vida real. Así pues, si bien es cierto que estamos acostumbrados a considerar que todo el derecho es siempre derecho positivo, sin embargo, la corrección o la justicia de tal derecho debería de pasar por su adecuación a lo que llamaríamos los principios de justicia (derecho natural), por lo tanto, el concepto de lo bueno perduraría de todas formas aun cuando hayamos estado sometidos por tanto tiempo al dogma de la ciencia positiva y la distinción entre hechos y valores. Inclusive, dentro de la teoría legal moderna, es usual referirse a los llamados “bienes jurídicamente protegidos”, que sirven de sustento para la elaboración de normas positivas. (Malem, 1998: 73)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, la inquietud inicial de Strauss en “Derecho Natural e Historia”, esta centrada entonces en los cuestionamientos planteados contra el Derecho Natural desde el pensamiento moderno Pero, ¿Quiénes se han constituido en los grandes enemigos del derecho natural?. Sin duda, que en primer lugar como ya dijimos, la ciencia y su discurso de la neutralidad, pero en segundo lugar aparece otra corriente nefasta para el desarrollo del derecho natural, el historicismo, (Strauss, 1983) Sin embargo el problema mayor está en que el desprecio hacia el derecho natural nos conduce al nihilismo (Strauss, 1971: p.5). Básicamente, se podría decir que la crítica al derecho natural empieza con el idealismo alemán y termina con la radicalización del historicismo que aparecen en las obras de autores como Nietzsche y Heidegger por ejemplo (Smith, 2009: 33)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, todo, parece comenzar con el rechazo a la visión teleológica que planteaba el derecho natural antiguo, y que es descartado totalmente por la Ciencia Moderna, como señalaban los antiguos (entre ellos Aristóteles) todos los seres naturales tenían un fin natural, que definía que cosa correspondía efectuar a cada uno. Como se indicaba, en el caso de los hombres, la razón era lo que ayudaba a identificar estas acciones, pero cuando la ciencia moderna quiebra la visión teleológica, entonces ya no es posible hablar de fines naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así al referirse a la crítica del historicismo al derecho natural, Strauss indica que ésta se decanta a través de la negación a la afirmación de que el derecho natural puede ser descubierto por la razón universal. Si la historia es un conocimiento fidedigno entonces la historia nos diría que tal conocimiento universal no existe ya que podemos encontrar una infinidad de nociones de justicia o de injusticia en el mundo. Así: “la historia nos muestra que todos los principios de justicia son mutables” (Strauss, 1971: p.9)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta claro que el tema del historicismo fue de gran importancia en el pensamiento straussiano, por ello podemos encontrar también en otros textos referencias a este problema por ejemplo en “The Three waves of modernity” (Strauss, 1975), donde identifica al historicismo con la llamada segunda ola de la modernidad, aquella que comienza con Rousseau y procede a las iniciadas por Maquiavelo y Hobbes (primera ola vinculada al positivismo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las características de la primea ola de la modernidad fueron la reducción de la moral y la política a un problema técnico, y el concepto de naturaleza considerado por la civilización como un mero artefacto” (Strauss, 1975: p.89) En cambio, en la segunda ola la de Rousseau, vemos que éste se opuso a estas dos características, empero, no intentó volver hacia atrás sino que elaborará su crítica partiendo de estas mismas bases, es decir, partiendo del estado de naturaleza hobbesiano, que según el no había llegado suficientemente atrás alcanzando solamente hasta la etapa bárbara que procedió al verdadero estado de naturaleza, es decir, la etapa prehumana, en donde, el homínido era bueno pues estaba en un estado puro, sin embargo, el cambio del estado prehumano al de la civilización no sería una obra de la naturaleza misma sino de la historia, aquí radicaba entonces el giro propuesto por la segunda ola que radicalizaba así el proyecto de la modernidad. (Strauss, 1975: 89 – 90).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, la variedad de concepciones de justicia que esbozaría la prédica historicista, haría suponer entonces la no existencia del llamado derecho natural, Strauss denominaría a tal perspectiva como convencionalismo. Este convencionalismo consideraría que la distinción entre convención y naturaleza es la más importante de todas las distinciones, sin embargo, en el contexto de la filosofía política antigua la naturaleza poseía una superioridad de dignidad con respecto a la convención, pero, esto se cambiaría con el desarrollo del historicismo que más tomaría a la convención como la idea de lo justo o correcto, excluyendo a la naturaleza de este vínculo. (Strauss, 1971: 11).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta relativización de la verdad que trajo consigo el historicismo, iría en el fondo como ya dijimos más allá del escepticismo, pues considerará que el intento de la filosofía de transformar las opiniones sobre el todo por conocimiento sobre el todo, no solo es imposible sino absurdo, porque la misma idea de la filosofía descansaría sobre premisas que son relativas (Strauss, 1971: 33)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero , ¿que cosa en concreto deberíamos entender por “Ley Natural”?, dice al respecto Strauss: “Se entiende por ley natural una ley que determina que son el bien y el mal y que tiene poder o es válido por naturaleza , en forma inherente y, por lo tanto, en todo lugar y siempre. La ley natural es una ley superior” (Strauss, 1983: 137) , sin embargo, acota, que no toda ley natural aparece como una ley superior puesto que en algunos versos de Sófocles encontramos evocaciones a una ley superior (Divina) que no es precisamente natural. Pero como señala, el profesor Strauss, “La noción de la ley natural presupone la noción de naturaleza” (Strauss, 1983: 137 – 138) .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Strauss indica entonces que el concepto de naturaleza es de origen griego y no hay referentes al mismo en el universo bíblico : “La naturaleza fue descubierta por los griegos en contradicción con el arte (el saber que nos conduce a la producción de artefactos) , y sobre todo, al nomos (ley, costumbre, convención, acuerdo, opinión autoritativa). A la luz del significado original de “naturaleza” , la noción de la “ley natural” (nomos tes physeos) sería una contradicción en términos” (Strauss, 1983: 138). Esta contradicción a la que hace mención se refiere precisamente a la tensión que existiría entre la naturaleza y la convención, considerando que lo convencional nos remitiría a la ley – la misma que puede derivar en múltiples concepciones de justicia como sostendría el convencionalismo – y lo natural que seguiría un fin establecido de antemano. Así, más bien podría diferenciarse entre “ley natural” (natural law) y el término más pertinente que sería “derecho natural” (natural right).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar así de derecho natural significa entonces pensar en aquello que es justo o correcto por si mismo (de acuerdo a la naturaleza) como por ejemplo la salud, el coraje o la inteligencia. Ciertamente la primera reflexión sobre el derecho natural la podemos encontrar como se dijo entre los filósofos griegos. Por ejemplo, si bien Platón no predicó sobre el derecho natural si negó el convencionalismo, afirmando que existen cosas que son justas por naturaleza (Strauss, 1983: 183) “Existe un orden natural de las virtudes y de las otras cosas buenas; este orden natural es la medida para la legislación” (Las Leyes, 631b-d) . Aristóteles por su parte en su Retórica, habla sobre la “la ley de acuerdo a la naturaleza” como la ley inmutable que es común a todos los hombres” , sin embargo, en su “Etica a Nicómaco” (1134b18- 1135a5) no se refiere a la ley natural sino al derecho natural “el derecho natural es el derecho que posee en todo lugar la misma fuerza y que no debe su validez a alguna declaración humana” (Strauss, 1983: 140), se podría entender entonces que el derecho natural brinda las condiciones mínimas para la existencia de cualquier colectividad, de allí su carácter universal. El derecho positivo (convencional) si variaría en todo caso atendiendo a las características del régimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto de ley natural en realidad se convierte por primera vez en un tema filosófico con los estoicos quienes la van a asociar no necesariamente con la moral o la política sino con la física entendida como la ciencia del universo (Strauss, 1983: 140) , de esta manera la Ley Eterna no es otra cosa que el Dios Supremo, la razón, vale decir, un principio ordenador que organiza toda la materia a su alrededor. Lo importante con esta nueva lectura del derecho natural es que en realidad se trata de un modelo que se sustenta en la obediencia necesaria a la autoridad: “ En esta aplicación, la ley natural orienta al hombre hacia su perfección, la perfección de un animal racional y social, es la guía de la vida y la maestra de los deberes (Cicerón sobre la naturaleza de los dioses, I, 40); es el dictado de la razón respecto de la vida human. De este modo, la vida virtuosa, en cuanto digna de ser elegida por sí misma, llega a ser entendida como acatamiento de la ley natural: de una ley, y por ende, como un vida de obediencia.” (Strauss, 1983: 141). Así para los Estoicos la ley natural era en realidad una virtud moral, es decir, era una obligación para todos llegar a sabios y virtuosos – a diferencia de los filósofos clásicos- al mismo tiempo llevaba una connotación de obligatoriedad. Pareciera entonces que existiría una providencia divina que intervendría para sancionar cualquier incumplimiento de la ley natural. (Strauss, 1983: 141)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo la línea marcada por el estoicismo, el cristianismo también desarrollará una concepción de derecho natural que será muy cercana a la tradición estoica aunque con ciertas modificaciones ( abandonando el materialismo por ejemplo) y alcanzando su mayor desarrollo con Santo Tomas de Aquino y el Tomismo durante el siglo XIII. En la vertiente iusnaturalista cristiana , la revelación es en principio un factor novedoso el mismo que se expresa por ejemplo en la incorporación de la ley divina (ley positiva que esta contenida en la Biblia) que perfecciona la ley natural., de esta manera, la ley natural no puede separarse ya de una teología revelada (Strauss, 1971: 163 – 164). Existe también la ley eterna (Dios como principio de todas las criaturas), que esta por encima de la divina y ésta a su vez esta encima de la ley natural. Todas las criaturas participan entonces de la ley divina. Todos los preceptos del decálogo pertenecen entonces a la ley natural, resultando evidentes inclusive para el mismo pueblo (Strauss, 1983: 142), hay sanción por el incumplimiento de la ley natural pero no se sabe a ciencia cierta si es que la razón puede identificar tal castigo. De estas ideas, podría pensarse luego que la ley natural, no ordena ni prohíbe nada sino que solamente orienta o indica. Con una afirmación como esta no sería extraño que los pensadores modernos del derecho natural puedan haber llegado a afirmar que aun si Dios no existiese igualmente podría haber derecho natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El derecho natural moderno, ya no comprende el concepto de naturaleza pues este surge de la mano de la ciencia natural no teleológica destruyendo así la base del derecho natural tradicional, lo que lo llevara – como en el caso de Hobbes por ejemplo – a rechazar el carácter social o político del hombre por ejemplo o a considerar que la razón humano es solamente un instrumento de cálculo (razón instrumental) y ya no es capaz de descubrir ningún principio que ya han dejado de existir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-2293237784062561801?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/2293237784062561801/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=2293237784062561801&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2293237784062561801'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2293237784062561801'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/12/sobre-el-derecho-natural-de-leo-strauss.html' title='Sobre el Derecho Natural de Leo Strauss'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/Sx5db4zMOfI/AAAAAAAAAU8/Nu80dv_RxWE/s72-c/0226776948.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-1495081200906217502</id><published>2009-09-17T10:48:00.001-07:00</published><updated>2009-09-17T10:51:29.208-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía del Derecho'/><title type='text'>CONGRESO DE FILOSOFIA DEL DERECHO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SrJ28gNAQdI/AAAAAAAAAUs/_vrK9zGW3E0/s1600-h/AFICHE+CONGRESO+NACIONAL+DE+FILOSOFIA+DEL+DERECHO%5B1%5D.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 254px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SrJ28gNAQdI/AAAAAAAAAUs/_vrK9zGW3E0/s320/AFICHE+CONGRESO+NACIONAL+DE+FILOSOFIA+DEL+DERECHO%5B1%5D.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382495286469870034" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Favor difundir, gracias&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-1495081200906217502?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/1495081200906217502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=1495081200906217502&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1495081200906217502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1495081200906217502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/09/congreso-de-filosofia-del-derecho.html' title='CONGRESO DE FILOSOFIA DEL DERECHO'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SrJ28gNAQdI/AAAAAAAAAUs/_vrK9zGW3E0/s72-c/AFICHE+CONGRESO+NACIONAL+DE+FILOSOFIA+DEL+DERECHO%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-238571561837079364</id><published>2009-07-13T05:47:00.000-07:00</published><updated>2009-07-13T05:50:57.968-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fernando Fuenzalida'/><title type='text'>Homenaje a Fernando Fuenzalida</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SlstmDGCMJI/AAAAAAAAAUk/Jeip-R9-BtE/s1600-h/homenaje.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 217px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SlstmDGCMJI/AAAAAAAAAUk/Jeip-R9-BtE/s320/homenaje.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357926313376231570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SlstcZ8U78I/AAAAAAAAAUc/wnEm2PJRJCY/s1600-h/fuenzalida_fernando0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 207px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SlstcZ8U78I/AAAAAAAAAUc/wnEm2PJRJCY/s320/fuenzalida_fernando0.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5357926147710840770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo homenaje a una de las mentes más lúcidas del país, y autor de "Tierra Baldía" uno de los pocos textos escritos en el Perú que aborda la problemática del nihilismo contemporáneo y el vaciamiento de la vida en el mundo occidental. Los esperamos!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-238571561837079364?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/238571561837079364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=238571561837079364&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/238571561837079364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/238571561837079364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/07/homenaje-fernando-fuenzalida.html' title='Homenaje a Fernando Fuenzalida'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SlstmDGCMJI/AAAAAAAAAUk/Jeip-R9-BtE/s72-c/homenaje.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-2203019426757557983</id><published>2009-06-22T09:04:00.000-07:00</published><updated>2009-06-22T09:06:24.022-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teología Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Strauss'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='filosofía'/><title type='text'>¿Atenas o Jerusalén?</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/Sj-r4zIhFeI/AAAAAAAAAT4/XqNxgOIelUc/s1600-h/072808_0752_AtenasyJeru1_1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 255px; height: 171px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/Sj-r4zIhFeI/AAAAAAAAAT4/XqNxgOIelUc/s320/072808_0752_AtenasyJeru1_1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350183874626393570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una de las tesis más conocidas  del profesor Leo  Strauss es sin duda el reconocimiento de que la grandeza de Occidente se ha logrado gracias a la tensión entre Atenas y Jerusalén, es decir, que nuestra cultura Occidental no hubiese sido factible sin el concurso de la razón y de la fe. Se trata pues en ambos casos de dos manifestaciones distintas de sabiduría, para la Biblia la sabiduría empieza con el temor a Dios mientras que para la filosofía ésta empieza con el asombro. Si alguien pretende buscar la sabiduría – como es el caso de Strauss – entonces tendrá que colocar sobre la mesa las dos perspectivas y escuchar que es lo que tienen que decir casa una de ellas,  para poder escoger, sin embargo, tal acto implicaría ya una toma de partido a favor de la filosofía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, es posible encontrar varias coincidencias entre ambas, de hecho, la teología y la filosofía clásica se oponen a muchos de los más importantes rasgos de la modernidad, el antropocentrismo, el giro de la moral hacia los derechos antes que las obligaciones (como sugieren los enfoques liberales contemporáneos) o la dependencia del hombre hacia la historia, (historicismo) así mismo, ambos abogan por la recuperación de la moral. En este sentido, tanto Atenas como Jerusalén son los grandes enemigos del nihilismo y el materialismo que se cierne sobre el mundo contemporáneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante ello, se tratan de dos maneras distintas de definir cual sería la forma más correcta de vida, que es siempre la pregunta de aquellos que apuestan por la vida de la sabiduría. Esto es en esencia el también llamado problema teológico político: “El problema teológico político, como Strauss lo articula en concreto, a través de una pregunta fundamental, a saber, si que el hombre puede acceder al conocimiento de lo bueno a fin de poder guiar su vida individual o colectiva con el propio esfuerzo de sus poderes naturales o si es que éste es dependiente de la revelación divina “.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad, - como anota Strauss – que la tradición Bíblica, se basa en la presencia de un Dios misterioso cuya presencia se siente pero no es visible y solamente se sabe sobre él cuando lo hace de conocimiento a través de su palabra (por ejemplo con frases como “yo soy el que soy”) . Dice al respecto Strauss: &lt;br /&gt;“En casi todos los aspectos, la palabra de Dios, en cuanto revelada a sus profetas y sobre todo a Moisés, se convierten en la fuente del conocimiento del bien y del mal, el verdadero árbol del conocimiento, que es al mismo tiempo el árbol de la vida” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, en el caso por ejemplo del Dios Platónico, éste no crea al mundo con su palabra sino a través de la contemplación de las ideas eternas que están por encima de él, en este sentido, la teología obviamente no daría espacio para la doctrina de las ideas.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no hay que soslayar que en la práctica la filosofía no puede refutar a la fe así como tampoco la fe podría refutar a la filosofía  , de esta manera  se tendría que arribar a una conclusión que podría poner en duda la afirmación hecha anteriormente sobre el predominio de la filosofía sobre la teología, y esto por la sencilla razón que si no es posible refutar la teología entonces la elección de la filosofía sería finalmente una cuestión de fe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo Occidental ha tratado aparentemente de integrar o sintetizar la fe con la razón, pero lo que ha surgido como dice Strauss no es una integración sino un intento de integración , no obstante se tendrá que concluir con que este esfuerzo de armonización está condenado al fracaso porque cada una de ellas coloca una cosa como única y necesaria, a saber, la Biblia, tomará la vida del amor obediente y la Filosofía tomará la vida del entendimiento autónomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, si bien como hemos visto ambas son necesarias para el desarrollo del mundo Occidental, el inicio de la modernidad podría decirse que empezó al momento de pretenderse la superación de la tensión. Es interesante en caso señalar el modo como dentro del llamado Racionalismo Medieval (Maimónides, Averroes etc) se logró una relación de igual respeto hacia cada una de esas tradiciones, a través de la distinción entre lo esotérico y lo exotérico, por lo cual en el plano esotérico se entendía que la vida filosófica era la vida de la búsqueda del conocimiento colocándose aquí en un plano de superioridad frente a la vida de la obediencia. Sin embargo, en el plano exotérico, los racionalistas medievales estaban subordinados a la ley. Esta fue entonces la manera inteligente como se manejó la tensión en este periodo. Sin embargo, Strauss deja entrever la posibilidad de que fuera a través del Tomismo, cuando en un intento por armonizarlos e integrarlos, se produjo la subordinación de la filosofía hacia la revelación , lo cual abrirá el camino hacia otra subordinación aun más problemática, la de la revelación dependiente ahora de la filosofía, esto comenzaría con Maquiavelo, y sería el punto de partida de la modernidad y su desarrollo desde el Positivismo hacia el Historicismo, y desde el Historicismo al Nihilismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda alguna, la grandeza de nuestra cultura Occidental dependerá de la recuperación de estas dos grandes tradiciones y de la restauración de su tensión, tarea difícil en la actualidad que exhibe más bien un vaciamiento de la razón y de la fe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-2203019426757557983?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/2203019426757557983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=2203019426757557983&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2203019426757557983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2203019426757557983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/06/atenas-o-jerusalen.html' title='¿Atenas o Jerusalén?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/Sj-r4zIhFeI/AAAAAAAAAT4/XqNxgOIelUc/s72-c/072808_0752_AtenasyJeru1_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-8135624814219402151</id><published>2009-06-05T11:50:00.000-07:00</published><updated>2009-06-05T11:55:19.535-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución Conservadora'/><title type='text'>¿Qué es la Revolución Conservadora?</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SilpggBasOI/AAAAAAAAATI/4qvT1UJ9m3g/s1600-h/73_0.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343918439924412642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SilpggBasOI/AAAAAAAAATI/4qvT1UJ9m3g/s320/73_0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ante la grosera distorsión sobre el pensamiento nacional revolucionario y la metapolítica, desarrollada con mala intención e ignorancia por Gustavo Faverón Patriau y sus “epígonos”, voy a tratar de exponer de manera sucinta lo que es este pensamiento, pero no para buscar convencer a alguien de sus bondades sino para evitar que mucha gente no informada caiga en las generalizaciones y banalizaciones que efectuó Faverón en un sin número de mensajes en su blog personal, todos además dirigidos a desprestigiarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría decir en principio que se trata de un término acuñado por el Profesor Armin Mohler, &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; - secretario personal del escritor Ernst Jünger durante varios años - para referirse a una importante manifestación del pensamiento alemán del periodo de entre guerras y que incluía una serie de personalidades de distintos ámbitos del saber, desde la economía hasta la literatura o desde la sociología a la teología. Autores como Jünger, Sombart, Spengler, Niekisch, Moeller van der Bruck, inclusive hasta el mismo poeta místico Stefan George, - maestro espiritual nada de los hermanos Stauffenberg &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;- también fue incluido dentro de esta grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, bajo esta categoría se incorporó un conjunto de personalidades que en muchas ocasiones terminaron perseguidos por el Nacional –Socialismo (como el caso de Niekisch siendo finalmente protegido por los hermanos Jünger) o fusilados como en el caso de Claus von Stauffenberg. Decir entonces que la Revolución Conservadora era Fascista o Nazi es simplemente afirmar que nada se sabe sobre este tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿Qué tenían en común estos autores clasificados por aquellos que jamás los han leído como fascistas o Nazis a secas? En primer lugar, ellos fueron sin duda un producto del pensamiento romántico alemán del siglo XIX, discurso altamente crítico del racionalismo francés y sus tesis del universalismo, frente a ello, reivindicaban la diferencia y la identidad colectiva (que dirá Gonzalo Gamio al observar aquí la génesis de su querido comunitarismo Tayloriano). Así mismo, se sentían muy cercanos a lo que llamaríamos una vida con propósitos como la vida heroica frente a una vida vaciada de contenido que se contentaba con producir confort y entretenimiento (vida burguesa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprenderá a muchos saber por ejemplo que los queridos e inofensivos “Boy Scouts” de Baden Powel tuvieron su origen en los movimientos de los “Wandervogels” , asociaciones de jóvenes que aspiraban a una vida más natural y en convivencia directa con la naturaleza que surgieron dentro de la Revolución Conservadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocas palabras, el movimiento aparecía como una respuesta a la “Civilización” burguesa, proponiendo en su reemplazo la “Kultur” , una reivindicación de la vida natural contra la vida artificial. Un contacto directo con las fuentes primigenias del ser (la espiritualidad) frente al materialismo ateo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata finalmente de un tema complejo pero que no puede ser dejado a Wikipedia o algún folletín mal intencionado. Precisamente, el trabajo académico se debe abocar a aclarar las cosas y mostrarlas en su real dimensión. Nada ganamos poniendo etiquetas gratuitamente sin haber leído por ejemplo una línea de un trabajo emblemático para la “Konservative Revolution” como  ·El Trabajador de Ernst Jünger. (Continuará) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Die Konservative Revolution in Deutschland 1918 – 1932 . Ein Handbuch. Con este trabajo Mohler obtuvo el grado de Doctor en la Universidad de Basilea, asesorado por los profesores Herman Schmalenbach y Karl Jaspers. Fue también director de la Fundación Friedrich Siemmens y Premio Konrad Adenauer (1967) , fue además Profesor de Ciencia Política en la Universidad de Innsbruck.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Claus precisamente fue el que colocó la bomba destinada a eliminar a Hitler. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-8135624814219402151?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/8135624814219402151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=8135624814219402151&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8135624814219402151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8135624814219402151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/06/que-es-la-revolucion-conservadora.html' title='¿Qué es la Revolución Conservadora?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SilpggBasOI/AAAAAAAAATI/4qvT1UJ9m3g/s72-c/73_0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-2525935485700599542</id><published>2009-05-31T12:46:00.000-07:00</published><updated>2009-05-31T12:47:08.236-07:00</updated><title type='text'>Evola: Una Defensa</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SiLetEgNkpI/AAAAAAAAAS4/WSQltAR186Q/s1600-h/evola2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342076973899158162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 317px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SiLetEgNkpI/AAAAAAAAAS4/WSQltAR186Q/s320/evola2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ignorancia y la soberbia nunca tienen límites, por eso no llama la atención toda la andanada de mentiras e insultos que viene vertiendo el Sr. Gustavo Faverón, ( http://puenteareo1.blogspot.com/ ) - que funge de crítico literario y de profesor - convertido hoy por arte de birlibirloque en el gran especialista en la obra del maestro metapolítico Julius Evola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su elemental lógica se articula más o menos así: Julius Evola, fue un fascista, antisemita y nazi, el Profesor Eduardo Hernando Nieto, es un admirador de la obra de Evola, por lo tanto , el profesor Eduardo Hernando Nieto es un fascista, antisemita y nazi. (Y viene la pregunta obvia, ¿qué hace Eduardo Hernando Nieto de profesor nombrado en la Pontificia Universidad Católica del Perú?, es decir, ¿qué hace un Nazi enseñando en la PUCP? )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las respuesta que podría dar son las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julius Evola, no fue ni nazi, ni antisemita ni fascista.&lt;br /&gt;Eduardo Hernando Nieto si es un admirador de la obra de Julius Evola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Señor Faverón cita como lo han hecho notar varios comentaristas referencias poco claras sobre una introducción al texto “Protocolos de los Sabios de Sión”, pero no se refiere a ninguno de sus libros principales – de metapolítica - de Evola como “Los Hombres y las Ruinas”, “Cabalgar al Tigre”, “Rebelión contra el Mundo Moderno” o “El Camino del Cinabro” (libro autobiográfico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera Faverón tiene idea que existe una obra monumental que explica con minuciosidad el pensamiento evoliano, elaborado por el Dr. Christophe Boutin, Profesor de la Universidad de Caen en Francia, quien precisamente obtuvo su Doctorado en Ciencia Política con una tesis sobre el pensamiento de Julius Evola, que fue después publicada bajo el título: “Politique et Tradition, Julius Evola dans le Siècle (1998 – 1974)” y nada menos que por la prestigiosa editorial Kime. (Kime, Paris IV, 1992) . Como el señor Faverón vive en los Estados Unidos seguramente tendrá acceso a este libro fundamental para poder descartar todas estas tesis tan elementales y venenosas respecto a este hombre que fue señalado por Marguerite Yourcenar (otra gran fascista seguramente para Faverón) como “Erudito y Genio” (“Des Recettes pour un art du mieux – vivre”, Le Monde, 21 de Julio, 1972), y que no sólo fue uno de los primeros representantes del Dadaísmo, sino que destacó en la difusión de temas aparentemente tan distantes como el montañismo, las leyendas medievales, el Tantra, el Budismo, el esoterismo, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las denuncias planteadas contra Evola por este señor que no lo ha leído, - salvando las distancias, claro esta - me hacen recordar a las críticas elementales hechas contra Leo Strauss por una profesora canadiense de apellido Drury que lo tildaba de ser el cerebro del neoconservadurismo norteamericano. Aunque es este caso habrá que decir que al menos esta profesora leyó a Strauss (aunque no lo entendió o manipuló sus ideas) y hoy ya ha sido desenmascarada por muchos prestigiosos académicos como los esposos Zuckert, Steven Smith, o Thomas Pangle. (Docentes en Universidades tan conocidas como Notre Dame, Yale y Texas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, Faverón no tiene ninguna relevancia en el medio académico por lo que no será necesario escribir alguna obra para desmantelar sus falsedades, sin embargo, es necesario afirmar, al menos por esta vía las groseras distorsiones que efectúa este señor, contra un hombre que solamente intentó mostrar la manera como las sociedades modernas experimentan un proceso de solidificación y de falta de sentidos y propósitos justamente por haber perdido contacto con un centro espiritual, eso es diría finalmente la esencia de la metapolítica, por ello, el tema de la raza o la religión puede pasar a un segundo plano. Parafraseando a un autor que también podría aparecer como metapolítico D.H Lawrence: En las cumbres todas las flores se confunden. Por ello, para nosotros, los hombres de la tradición, no interesa ser musulmán, católico o judío, en tanto, sean hombres piadosos y que aspiran a un retorno. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-2525935485700599542?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/2525935485700599542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=2525935485700599542&amp;isPopup=true' title='76 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2525935485700599542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2525935485700599542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/05/evola-una-defensa_1885.html' title='Evola: Una Defensa'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SiLetEgNkpI/AAAAAAAAAS4/WSQltAR186Q/s72-c/evola2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>76</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-1791797733156054180</id><published>2009-05-07T08:28:00.000-07:00</published><updated>2009-05-07T08:32:26.223-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Filosofía del Derecho'/><title type='text'>FILOSOFIA DEL DERECHO</title><content type='html'>Evento Internacional de Filosofía del Derecho en Arequipa (Universidad San Pablo) del 17 al 19 de Junio 2009, con profesores tan reputados como los Profesores Vigo, Massini Correas, Daniel Herrera, etc. Se trabajaran autores como Villey, Alexy, Raz, etc. Yo mismo trabajare a Leo Strauss.&lt;br /&gt;Estan todos invitados!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SgL-UjV5UNI/AAAAAAAAASQ/XRX74xCoReU/s1600-h/jornadas_filosofia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333104537798004946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 190px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SgL-UjV5UNI/AAAAAAAAASQ/XRX74xCoReU/s320/jornadas_filosofia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-1791797733156054180?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/1791797733156054180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=1791797733156054180&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1791797733156054180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/1791797733156054180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/05/filosofia-del-derecho.html' title='FILOSOFIA DEL DERECHO'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SgL-UjV5UNI/AAAAAAAAASQ/XRX74xCoReU/s72-c/jornadas_filosofia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-4444147419554486897</id><published>2009-05-06T10:01:00.000-07:00</published><updated>2009-05-06T10:18:04.611-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estado de Excepción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fujimori'/><title type='text'>A propósito del Caso Fujimori: ¿Racionalidad o Ideología en la Adjudicación?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SgHEWRsSnRI/AAAAAAAAASA/QeYmKPIGU7o/s1600-h/fujimori_en_juicio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 222px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SgHEWRsSnRI/AAAAAAAAASA/QeYmKPIGU7o/s320/fujimori_en_juicio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332759320768716050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Artículos de Metapolítica&lt;br /&gt;Por Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos abogados, periodistas y activistas de los DDHH  han comentado respecto a la corrección del fallo que condena al ex – presidente Alberto Fujimori a 25 años de pena privativa de la libertad por ser culpable de cuatro delitos entre ellos la autoría mediata en los crímenes de la Cantuta y Barrios Altos. Seguramente la gran mayoría que ha dicho esto no han leído completamente el fallo y se han dejado llevar por el prestigio de la Sala, es decir, si lo ha resuelto el Juez San Martín (que es reconocido por su solvencia en el derecho procesal penal y el derecho penal) entonces es un fallo justo, o quizá al final al Ex – Presidente  se lo ha condenado no tanto por los hechos juzgados sino por su condición de “dictador” en un régimen de emergencia o simplemente por encabezar un gobierno corrupto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿de qué  trata finalmente el derecho y la administración de Justicia? ¿Esperamos siempre contar con decisiones aceptables o es que la racionalidad no es una necesidad en el derecho?. Obviamente, quienes vienen insistiendo en  la corrección de la decisión de la Sala, apelan a la tesis de la racionalidad del derecho, la imparcialidad y la motivación adecuada, añadiendo además lo ejemplar del proceso en términos de las garantías procesales y del cumplimiento estricto de la tutela  judicial efectiva  , obviamente todo parecería enmarcarse dentro de los más altos estándares, quizá más propios de una magistratura británica que una nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, mi interés en este texto es  tratar de mostrar algunos problemas que impedirían considerar a esta sentencia como justa, correcta o buena, de acuerdo por cierto a los estándares fijados por la Teoría de la Argumentación Jurídica    - de aquí en adelante TAJ -  que dicho sea de paso, ha venido contribuyendo desde hace ya varios años a mejorar el trabajo de la justificación de las decisiones de los órganos jurisdiccionales afirmando con esto el carácter eminentemente racional del discurso jurídico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su vez, quiero destacar el hecho de que esta sentencia se ha producido ignorando de manera total lo que constituyó claramente un régimen de excepción como el que encabezó el Ex Presidente Fujimori a partir del llamado “autogolpe” del 5 de Abril de 1992, este aspecto de haber sido considerado seguramente hubiese tenido que conducirnos a un resultado bastante diferente, incluso en el peor de los casos a una atenuación de la pena  . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, la debilidad en la justificación de la sentencia (básicamente en lo que corresponde a la denominada premisa fáctica) y la exclusión en el análisis de lo que significa y representa “un estado de excepción” me llevan a considerar que estamos lejos de un producto racional, es más, como lo denominé en algún foro virtual vinculado al derecho constitucional  , estaríamos ante un fallo ideológico. Con esto no quiero decir que los jueces no puedan tener convicciones personales, inclusive que puedan ser post - marxistas o liberales o lo que quieran, pero si estamos en el ámbito de la decisión, es innegable que estas convicciones deben ser colocadas en paréntesis al momento de adjudicar  , caso contrario estaríamos ante una decisión ideológica y la mejor manera de identificar la ausencia o presencia de la ideología está en la manera como se ha justificado (motivado) la sentencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecemos por lo primero, la Teoría de la Argumentación nos señala que  una cosa es la expresión de motivos que llevan a determinar un fallo (contexto de descubrimiento) y otra cosa es que tales razones estén justificadas o no (contexto de justificación) , dicho sea de paso, esto no solamente es válido en el plano de la norma (premisa normativa) sino también en el plano de los hechos (premisa fáctica) como lo señala claramente la profesora Marina Gascón al distinguir los conceptos de motivación – actividad y motivación documento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“ La motivación – actividad es el procedimiento mental que ha conducido al juez a formular como verdadero un enunciado sobre los hechos del caso. La motivación - actividad versa pues sobre el contexto de descubrimiento. La motivación – documento es el conjunto de enunciados del discurso judicial ( o el documento en el que se plasman) en los que se aportan las razones que permiten aceptar otros enunciados fácticos como verdaderos. La motivación – documento versa, pues, sobre el contexto de justificación”  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, y de acuerdo a lo leído en la sentencia, se puede considerar que existen más razones explicativas que justificativas, veamos algunos ejemplos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cap. XIII  de la sentencia titulado: Otros delitos del Colina , indica en su considerando: 577 y 586.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;“577º ….d) La sentencia contra PABLO ANDRÉS ATUNCAR CAMA –fojas cincuenta y&lt;br /&gt;nueve mil cincuenta y cuatro–. Considera como hechos probados los&lt;br /&gt;atentados, perpetrados por efectivos del Destacamento Colina,&lt;br /&gt;contra nueve pobladores de El Santa, Pedro Herminio Yauri&lt;br /&gt;Bustamante, familia Ventocilla, Fortunato Gómez Palomino, seis&lt;br /&gt;pobladores de la localidad de Pativilca, y dos personas en Ate Vitarte&lt;br /&gt;–no se precisa lo que aconteció- ”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También el siguiente considerando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“586°. Esta pluralidad de conductas criminales, la cobertura del aparato&lt;br /&gt;castrense y de inteligencia que necesariamente debió proporcionarse para&lt;br /&gt;la perpetración de los delitos y la posterior actividad de encubrimiento y de&lt;br /&gt;persecución a quienes denunciaron lo ocurrido, asimismo, convence que los&lt;br /&gt;delitos en cuestión no constituyeron hechos aislados ni podían haber sido&lt;br /&gt;cometidos al margen, por lo menos, de la voluntad delictiva de las más&lt;br /&gt;altas instancias castrenses y de inteligencia. En tal virtud, matar personas no&lt;br /&gt;fue un acto desviado de oficiales subalternos o superiores del Ejército, fue&lt;br /&gt;decididamente una lógica estratégica de carácter institucional, en suma,&lt;br /&gt;una política de represión específica para hacer frente, en determinados&lt;br /&gt;ámbitos, a la subversión terrorista, al margen de la legalidad constitucional y&lt;br /&gt;democrática. Desde luego, no es que todo el aparato militar y policial se&lt;br /&gt;dedicó a esa misión delictiva, sino que un sector del mismo, muy definido,&lt;br /&gt;centrado en algunos sectores y funciones del SINA, se abocó a ese&lt;br /&gt;cometido altamente selectivo y concentrado en áreas e individuos&lt;br /&gt;delimitados. No fue masivo ni irreflexivo, sino selectivo y circunscripto en&lt;br /&gt;función a concretos individuos y respecto a precisas situaciones o contextos&lt;br /&gt;desencadenantes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El considerando 577 ª habla sobre una serie de hechos asociados con las actividades del grupo Colina a través de diferentes incisos pero  que terminan siendo considerados al final como imprecisos, es decir, se refieren a una serie de casos que no son precisados pero que sin embargo se emplean para considerar que el Grupo o Destacamento Colina tuvo una serie de actividades delincuenciales además de las conocidas de La Cantuta y Barrios Altos dando a  entender que se trató de una organización perfectamente montada y creada por las más altas instancias del poder a fin de eliminar sistemáticamente a los terroristas.  Así, del considerando 586ª se desprende precisamente esta afirmación que serviría para trasladar luego la responsabilidad al Jefe de Estado como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas con mando y con comando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, la hipótesis de que existió una maquinaria formado para acabar con terroristas o presuntos terroristas y que esto fue parte de la estrategia para luchar contra Sendero no parece estar probada con las afirmaciones que se realizan sobre el accionar de Colina las mismas que terminan siempre con la frase “no se precisa lo que aconteció” . Esto es, que cuando se trata de determinar que Colina fue un grupo activo y que tuvo un rol protagónico en la estrategia terroristas, los hechos no permiten llegar a ese tipo de conclusión. Es decir, de premisas que no son verdaderas no podemos arribar a conclusiones verdaderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las evidencias que se indican para reforzar la vinculación de Fujimori con la guerra sucia , se extraen a su vez de fuentes dudosas o en todo caso con algún interés en el juego político como puede ser la Embajada Norteamericana en Perú: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cap. XV “La intervención de Alberto Fujimori” &lt;br /&gt;644. “Ante lo concluido, cobra relevancia los informes que envió la&lt;br /&gt;Embajada de los Estados Unidos en el Perú a la Secretaría de Estado en&lt;br /&gt;Washington, en especial el documento desclasificado número&lt;br /&gt;1990LIMA12513, del veintitrés de agosto de mil novecientos noventa. Ese&lt;br /&gt;informe destaca y corrobora la decisión anunciada por el capitán EP Martin&lt;br /&gt;Rivas, pues indica que ya desde agosto de mil novecientos noventa, un ex&lt;br /&gt;oficial de inteligencia militar sostenía que Alberto Fujimori Fujimori apoyaría&lt;br /&gt;un plan antisubversivo de dos fases, la primera sería pública y tendría gran&lt;br /&gt;énfasis en los derechos humanos –el acusado admite haber dado dos Directivas&lt;br /&gt;en este sentido: la Directiva CCFFAA/IG 009, del once de septiembre de mil&lt;br /&gt;novecientos noventa y uno, y la Directiva 003–91 aprobada por Decreto Legislativo&lt;br /&gt;número 751, del doce de noviembre del mismo año– y la segunda fase sería&lt;br /&gt;confidencial e incluiría a las unidades de operaciones especiales del Ejército&lt;br /&gt;entrenados en asesinatos extrajudiciales. La fuente también informó que el&lt;br /&gt;plan estaba siendo apoyado por el asesor presidencial Vladimiro Montesinos&lt;br /&gt;Torres, quien sin embargo estaría perdiendo apoyo por denuncias en su&lt;br /&gt;contra; extremo último que, como ya se analizó, no se concretó.&lt;br /&gt;Es asumible, por consiguiente, a la luz de las evidencias analizadas,&lt;br /&gt;que en el SIN, a instancias e impulso de Vladimiro Montesinos Torres, se gestó&lt;br /&gt;la lucha clandestina o ilegal a través del desarrollo de OEI, autorizada,&lt;br /&gt;según se desprende de autos, por Alberto Fujimori Fujimori. Su posición como&lt;br /&gt;jefe de Estado, su efectiva dirección del SINA y del Consejo de Defensa&lt;br /&gt;Nacional, y su jefatura suprema de las FFAA y PNP, así lo determinaba, a la&lt;br /&gt;par que sus vínculos directos y dación en cuenta rigurosa de los asuntos de&lt;br /&gt;inteligencia por parte de Montesinos Torres””&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, el argumento de fondo en la sentencia es la figura de la autoría mediata por dominio de la voluntad en aparatos de poder organizado, inventada por el profesor alemán Roxin a fin de poder sancionar a algunas autoridades políticas de la fenecida República democrática alemana. Igual fue empleada en Argentina para condenar a los militares en la época de la represión contra los guerrilleros comunistas y finalmente se la usó en el caso de la condena a Abimael Guzmán.  Pero, que relación o semejanza esencial concreta podríamos encontrar entre el Régimen Militar Argentino y el gobierno de Fujimori? ¿o entre el accionar de Abimael Guzman y el del gobierno Fujimorista? . Evidentemente, el empleo de una figura como ésta no parece ser aplicable para hechos más bien aislados como la Cantuta y Barrios Altos y que una comparación entre Sendero y el régimen Fujimori no es racional. ( Lo mismo diríamos entre la política antisubversiva argentina y la política del Fujimorismo) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo, se “subsumió” la política antisubversiva de Fujimori al supuesto de hecho de la “autoría mediata”  (aquí habría un problema de una calificación errada que en todo caso podría desarrollar en otro texto) .  Sin embargo, hay que reconocer que la sentencia trata de justificar la conducta del Ex – Presidente Fujimori como lo demuestra el siguiente párrafo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“•Otro presupuesto objetivo para la autoría mediata por&lt;br /&gt;dominio de la voluntad en aparatos de poder organizados es la&lt;br /&gt;“desvinculación” o “apartamiento” del Derecho. Identificando a este último&lt;br /&gt;como un sistema u ordenamiento jurídico representado por un conjunto&lt;br /&gt;coordinado de normas generales y positivas que regulan la vida&lt;br /&gt;social. El Estado, como comunidad, define un orden normativo. Este&lt;br /&gt;orden normativo sólo puede ser un orden jurídico, aquel que comúnmente&lt;br /&gt;se relaciona como el “Derecho del Estado” o el “Derecho nacional”. Sin&lt;br /&gt;embargo, este Derecho nacional se encuentra estrechamente vinculado e&lt;br /&gt;integrado con el Derecho internacional constituyendo una unidad. Por&lt;br /&gt;tanto, el Derecho internacional forma parte del orden jurídico nacional en&lt;br /&gt;tanto que las normas producidas en el contexto internacional se incorporan&lt;br /&gt;al Derecho del Estado nacional.&lt;br /&gt;En consecuencia, el apartamiento o desvinculación del Derecho&lt;br /&gt;significa que la organización se estructura, opera y permanece al margen&lt;br /&gt;del sistema jurídico nacional e internacional.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empero, aquí es cuando se hace necesario desarrollar la idea de lo que significa realmente el concepto de estado de emergencia y de orden jurídico que en todo caso no tiene porque ser definido en términos liberales exclusivamente. Por ejemplo, un constitucionalista no liberal como Carl Schmitt  , podría considerar que el orden jurídico en realidad no lo constituyen solo las reglas sino también las excepciones y claramente el régimen Fujimorista tras el autogolpe del 5 de Abril de 1992 fue un régimen de excepción combatiendo a un enemigo político como lo eran los terroristas y actuando en defensa del Estado, pero entendido éste no como un orden de reglas o de principios liberales (derechos fundamentales) sino como una Comunidad, es decir, como pueblo peruano. En este marco, y legitimado de manera plebiscitaria  Fujimori combatió a la subversión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sentencia como anotamos no consideró relevante el estado de excepción que es simplemente calificado como “dictadura” y por ende “Inconstitucional” e “ilegal”, y actuando al margen de la ley lo que generaría una clara amenaza para la supervivencia del Estado de Derecho (o Constitucional de Derecho) que es básicamente lo que importa dentro de las tesis liberales del derecho. Al final parecería que se vuelve a un viejo dilema, ¿se salva la ley o se salva el pueblo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas Conclusiones Preliminares&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas pocas páginas no puedo agotar el tema, he dado solo algunas pinceladas de lo que creo que ha sido un fallo más bien guiado por la pasión que por la razón, al margen de lo extenso de las citas y de los desarrollos teóricos y narrativos que se encuentran en la sentencia pero como dije al inicio es más un desarrollo que opera en un contexto de descubrimiento que de justificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intención de incluir a la política antisubversiva de Fujimori dentro de casos en donde si se encontraban maquinarias orientadas al exterminio es realmente una exageración que queda patentizado en la sentencia a pesar de lo narrativa y minuciosa que resulta en estos aspectos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente la exclusión del “estado de excepción” en el análisis parece ser un hecho que demuestra más bien la toma de partido por las perspectivas liberales de parte de los juzgadores , hecho que en todo caso no tendría porque haber influenciado en la decisión final aunque así fue como sucedió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-4444147419554486897?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/4444147419554486897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=4444147419554486897&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/4444147419554486897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/4444147419554486897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/05/proposito-del-caso-fujimori.html' title='A propósito del Caso Fujimori: ¿Racionalidad o Ideología en la Adjudicación?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SgHEWRsSnRI/AAAAAAAAASA/QeYmKPIGU7o/s72-c/fujimori_en_juicio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-7181391358549287539</id><published>2009-01-13T06:15:00.001-08:00</published><updated>2009-01-13T06:34:56.385-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tradicionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carl Schmitt'/><title type='text'>Entre Nomos y Anomos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SWymUjUa-pI/AAAAAAAAAQw/s4p9cyXZZ2E/s1600-h/34961aa0.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290786534261979794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 97px; CURSOR: hand; HEIGHT: 170px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SWymUjUa-pI/AAAAAAAAAQw/s4p9cyXZZ2E/s320/34961aa0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Aprovechando que se han cumplido ya mas de ocho años de la publicación de mi primer libro "Pensando Peligrosamente..." y a modo de recordar a mi maestro Fernando Fuenzalida quien se encuentra delicado de salud, cuelgo ahora el texto que Fernando escribio para publicarlo en mi trabajo. Nótese también las referencias al recientemente fallecido Samuel Huntington. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ENTRE EL NOMOS Y EL ANOMOS&lt;br /&gt;Introducción al libro de Eduardo Hernando, Pensando Peligrosamente: el Pensamiento reaccionario y los dilemas de la democracia deliberativa.&lt;br /&gt;por Fernando Fuenzalida Vollmar&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;6. kai nun to katecon oidate, eis to apokaluqhnai auton en tw autou kairow.7. to gar musthrion hdh energeitai ths anomias monon o katecon arti ews ek mesou genhtai .&lt;br /&gt;Ts.2: II,6-7 &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Tres paradigmas históricos, a cual más pesimista, dominan el atribulado horizonte de este fin de milenio y de siglo, el "más sangriento de toda la historia cristiana", al decir de Juan Pablo II.&lt;br /&gt;El primero (1992) el neohegeliano del yanqui nipón Francis Fukuyama, funcionario de la Oficina de Planificación Política del Departamento de Estado Americano y analista de la Rand Corporation. El segundo (1993) el de uno de los nuevos superhombres de Harvard, Samuel P. Huntington, americano también, Director del John M. Olin Institute for Strategic Studies, el mismo que patrocinó a Fukuyama, y ex-director del ya más que polémico Council of Foreign Relations. En éste se persigue las huellas de Spengler. El tercero (1992), menos difundido hasta ahora, el de un filósofo casi ignorado fuera de los círculos más selectos de Europa: el griego Panajotis Kondylis, quien ya desde 1984 se había hecho valer entre los grandes pensadores de hoy por causa de su ensayo sobre Poder y Decisión (Macht und Entscheiund). Kondylis es profesor en Heidelberg y discípulo de Conze. Se suele citar, entre otros, a Nietzsche, Karl Marx y Carl Schmitt como los inspiradores de Panajotis Kondylis.&lt;br /&gt;En poco menos de ocho años la tesis de Fukuyama ha sido proclamada ya urbi et orbi. El argumento central deriva sus rumbos entre Hegel y Nietszche y se aplica a la consumación de la historia desde la doble caída del soviet y el muro: el ingreso a una era en que la victoria de la democracia liberal y el capitalismo se hacen ya irreversibles. Paradójicamente la victoria que anuncia no es la del oscurantismo y el conservatismo social que asociara el marxismo al capitalismo burgués. Sino la de la Revolución Burguesa en Sí Misma ---la americana y francesa--- paralizada hasta hoy, en sus logros,. por la resistencia de fuerzas arcaizantes, mitificadoras y utópicas que representara el marxismo. Ante el desconcierto de las viejas izquierdas, en el neoliberalismo revolución y reacción invierten de este modo sus signos. Los conflictos que el mundo pudiera seguir contemplando en los años futuros no serán ya otra cosa que insignificantes querellas entre fuerzas que encarnan antiguos valores, en fase de descomposición, y la fuerza progresista del liberalismo, la democracia representativa y el mercado imparables que --desde los Estados Unidos de América-- encarnan la posthistoria sin fin de un mundo unicultural y monohegemónico al que el mismo Fukuyama reconoce, por fin, como un "futuro que no tiene futuro" y que se pierde en el tedio de ideales vacíos y pragmatismo hedonístico.&lt;br /&gt;En el horizonte ideológico brumoso y teutónico en que buscan moverse los tres paradigmas, el modelo de Huntington perfila más bien un Ragnarok o Batalla Final. Los actores principales en el mundo que nace serán --- nos anuncia--- no ya las superpotencias como antes sino los estados centrales de las ocho civilizaciones que juzga primarias: la euro-norteamericana, la europeo-oriental o eslava, la islámica, la confuciana, la budista, la japonesa, la latinoamericana y la africana. Se comportan --sostiene-- como gigantescas "placas tectónicas" que inevitablemente chocaran entre sí, dando lugar a una serie interminable de convulsiones y guerras que modelarán el siglo que nace. Entre tanto, los pueblos con cultura común se están acercando. Los países de culturas plurales se desintegran o enfrentan desgarradoras tensiones. En este nuevo mundo, la política local termina centrada en el conflicto de lo étnico; la política mundial en el de lo civilizatorio a más grandes escalas.&lt;br /&gt;Panajotis Kondylis, más esencialmente germano --tal vez justo a causa de su origen helénico-- se esfuerza por trascender de la bruma teutónica a la luz hiperbórea. Más que Fukuyama y que Huntington, sale al encuentro de pensadores insignes de nuestra tradición filosófica que ejercen influencia notable sobre el pensamiento de Schmitt. Como con la juventud hegeliana a Cieszkowski, le preocupa, ante todo, la relación entre la teoría y la praxis, el divorcio entre la existencia y el texto y entre las lógicas, frecuentemente antagónicas que éstos imponen. La polisemia, universalmente confusa, contradictoria y en el fondo vacía, que revela el examen empírico de nociones comunes como libertad, democracia, liberalismo o libre mercado y que manda y comanda los conflictos de la era ¿es accidental o inherente a la condición del lenguaje en los tiempos modernos? ¿no es acaso ---hace eco a Schmitt-- inherente a la misma palabra --particularmente en el campo político-- el sentido polémico?. Kondylis evade sistemáticamente la trampa que las abstracciones imponen, refugiandose en el hombre concreto colocado en una situación histórica dada. "Sólo hay existencias humanas colocadas en situaciones concretas, que actúan y reaccionan específicamente en cada ocasión; una de esas acciones y reacciones específicas consiste, según la terminología habitual, en concebir ideas o apropiarse de ellas. Ahora bien, las ideas no intervienen inmediatamente, sino que son sólo las existencias humanas las que van a actuar, en nombre de esas ideas, en el interior de sociedades organizadas. Igualmente, las combinaciones de ideas son la obra de existencias humanas que se fundan sobre su propia relación con otras existencias. En fin, las ideas no son ni vencedoras ni vencidas: su victoria o su derrota representan simbólicamente el dominio o la sumisión de ciertas existencias humanas", sostiene. "El pensamiento y el lenguaje cuentan entre los instrumentos de la afirmación de sí mismo". "Seguramente, es posible morir por `la' verdad -pero solamente por la nuestra, es decir, la que coincide con nuestra propia identidad". La lógica del combate o --más bien la relación amigo-enemigo como piensa Carl Schmitt define una relación ontológica que trasciende a la ideología y al texto.&lt;br /&gt;Lo que cuenta, por eso, en último término, en la era que empieza, no debiera buscarse en la lógica del discurso triunfante --mera imagen lingüística en el plano virtual--- sino en la de su relación con la praxis de la que la separa y enfrenta una brecha creciente. El antagonismo y la incoherencia crecientes entre idealización y existencia, entre el lenguaje moral y la acción de la fuerza. Sobre la base de estas incongruencias Kondylis avisora un escenario distinto en el que las fuerzas en juego son más bien las que representan a "pequeños y grandes". Una lucha orientada de un lado a imponer un esquema uniforme, abstracto y formal en el orden global sobre una negación de las existencias y diferencias humanas concretas y reales; y del otro a afirmar el derecho de las pequeñas naciones a sus propias demandas de libertad y democracia o derechos humanos en los términos propios que sus identidades derivan. Y es que como lo advierte en forma temprana el ultramontano De Maistre quien sostuvo no haber conocido nunca hombres sino simplemente alemanes, griegos, persas o franceses: "…une constitution qui est faite pour toutes les nations, n´est faite pour aucune: cést une pure abstraction, une oeuvre scolastique fait pour exercer l´esprit d´après une hypothése idéale, et qu´il faut adresser à l´homme, dans les espaces imaginaires oú il habite". El racionalismo instrumental del mundo técnico, la racionalidad utilitarista del Estado de derecho, el individualismo atomista y la impersonalización de los vínculos humanos que ésto trae consigo configuran el peor enemigo de la paz en los tiempos futuros y serán ---según lo percibe Kondylis--- factores cruciales en una reemergencia masiva de nacionalismos e identidades históricas.&lt;br /&gt;A pesar de las diferencias de sus enfoques y aproximaciones específicas los tres paradigmas con los que he elegido en estas páginas presentar el horizonte filosófico que abre el milenio concuerdan en la identificación de una fuerza corrosiva que socava desde sus raices mismas todos los futuros previsibles. Es la fuerza ---o antifuerza--- de la anomia o descomposición moral que afecta las bases de la nueva sociedad desde el momento mismo en que nace.&lt;br /&gt;"A Fukuyama le preocupa el egoísmo y el excesivo individualismo de las sociedades liberales, su implacable erosión de todas las formas de comunidad y de moral social. Para funcionar debidamente, las sociedades liberales dependen de tradiciones culturales no liberales o preliberales, especialmente las que se basan en la religión. Y son precisamente estas tradiciones las que el liberalismo socava. Si todo el mundo se está volviendo liberal, todo el mundo también se está volviendo amoral" comenta Krishan Khumar. "Los liberales lockeanos como… Jefferson o Franklin…no vacilaron en afirmar que la libertad requería la creencia en Dios. El contrato social entre individuos con intereses propios racionales, en otras palabras, no se sostenía por sí mismo sino que necesitaba una creencia suplementaria en castigos y premios divinos". "La decadencia ha ocurrido no a pesar de los principios liberales, sino a causa de ellos…no será posible ningún fortalecimiento de la vida comunitaria a menos que los individuos… acepten la vuelta a ciertas formas históricas de la intolerancia" citaba a Fukuyama yo, de mi parte, unos años atrás&lt;br /&gt;Y ahí donde Fukuyama deja abierta esa puerta de la intolerancia a cuya apertura se hará cada vez más favorable en sus escritos y libros posteriores, Samuel Huntington se impone el abrirla desde una perspectiva distinta. Gobiernos y pueblos de todo el mundo se enfrentan hoy a una crisis de identidad ---sostiene--- que resuelven redefiniéndola en términos culturales. Como resultado de este proceso, la política mundial está siendo reconfigurada a lo largo de líneas culturales. La esencia de los conflictos actuales en el mundo ---dice-- es de naturaleza cultural y los puntos de fricción son aquellos donde distintas civilizaciones entran en contacto. La imagen apropiada ---insiste--- sería la de las placas tectónicas que, al chocar, unas se superponen, otras se hunden, pero, en todo caso, producen graves perturbaciones. Samuel Huntington, frasea esta geología ficticia de tal modo que termina convirtiendola en un instrumento de homogenización o arrasamiento universal de las diversidades culturales en su esencia ---fundamentalmente religiosa--- bajo el argumento inexorable de que ni la realización del estado de democracia universal ni la del mercado abierto globalizado que considera inseparables del espíritu de la civilización euro-norteamericana podría realizarse sino bajo la cobertura de un solo liderazgo en lo politico y la imposición de un único sistema de creencias, de valores y conductas ---es decir de religión--- que garantizara en lo esencial la uniformidad de la cultura planetaria.&lt;br /&gt;"Uno de los rasgos más definitorios de la Modernidad es el odio a la diversidad cultural. Para la Modernidad sólo puede existir una Cultura, la suya propia. La Modernidad es etnocida por definición y sustancia. Hoy los Estados Unidos se están lanzando a una lucha titánica para eliminar y destruir las grandes culturas que aún subsisten en nuestro planeta. Como nuevos jacobinos a escala planetaria, su objetivo -ya formalmente declarado y asumido- no es otro que el de extirpar de la superficie del planeta todo vestigio de diversidad cultural", según un reciente comentario a propósito del horizonte que Huntington propone.&lt;br /&gt;"El fracaso de los grandes dogmas de la democracia de masas puede conducir no sólo a un largo y salvaje desorden, sino también a un orden brutal donde la política, reducida a la distribución de bienes, impondría por la fuerza una severa disciplina con el fin, precisamente, de realizar esta tarea. Podría entonces conservarse el ideal de la igualdad y seguir interpretándolo en el sentido democrático y material, pero no se podrá hacer lo mismo con las actitudes hedonistas que están en la base del consumo de masas en las democracias occidentales...", sostiene Kondylis por su parte.. "la manera en que la sociedad mundial afronte el problema de la anomia influirá considerablemente sobre la estructura del orden mundial futuro y sobre el carácter de las próximas guerras". Sugiere en otro lugar que la combinación de democracia de masas y ética universalista podría conducir a una biologización de lo político -una reducción de la política a la simple lucha por la supervivencia. Del pensamiento de Kondylis se deriva una conclusión que era de esperar. Las preocupaciones de Huntington y de Fukuyama no pasan de ser la manifestación de un ansia frustrada de control que se niega a sí misma en su propio principio: ahí donde la autoridad temporal ---que por su propia naturaleza es de orden externo y que arraiga en el dominio de las fuerzas materiales--- y la autoridad moral ---que por su propia naturaleza es de orden interno y de raiz espiritual--- han sido extrañadas del logos, del telos y el nomos que constituyen su principio de armonía en el orden humano, se extiende inevitablemente en la tierra la oscuridad de Saurón y Mordor estableciendo el dominio de Anomos y el Imperio de Anomia.&lt;br /&gt;El problema de la anomia no es, por cierto, una preocupación exclusiva de la escuela sociológica positivista de Durkheim sino que se encuentra entretejido de manera inextricable no solo en la discusión metapolítica de pensadores como Schmitt (¿cómo hablar del nomos sin ocuparse de la anomia?), en las teopolíticas de los ultramontanos como De Maistre, Chateaubriand, De Bonald, Donoso y otros más y, por supuesto en las puramente teológicas de quienes se han ocupado de la escatología o doctrina apocalíptica sobre cuyo tema han llegado ahora a coincidir los pensadores seculares de fin de milenio. En el otro extremo de la durkheimiana discusión sobre los indicadores estadísticos de descomposición social y las tasas de suicidio se encuentra, más allá de las fronteras entre la latinidad y la ortodoxia una larga tradición de exégesis de los textos paulinos de Tesalonisences y las profecías de Daniel que ha sido compartida en occidente por grandes pensadores como Isaac Newton y en el oriente por filósofos como Nikolai Danilevsky, Vladimir Soloviev y sus seguidores actuales. Es esta una tradición teopolítica a la que De Maistre no fue ajeno sin duda y con la que con seguridad debió familiarizarse durante las largas noches blancas en las que transcurrieron las veladas de su exilio de San Petersburgo. Su más expresión más explícita está contenida en el texto paulino que sirve de epígrafe a estas páginas y que en libre y moderna traducción puede leerse en éstos términos: "Vosotros sabeís qué es el [ katejón] que impide que se muestre [el apocalipsis de] la secreta anomia… y si es retirado eso que le retiene [el katéjon] el anomos se mostrará abiertamente". Presentando mis excusas a traductores más hábiles, destaco que las palabras griegas anomia, katejón y anomos, son las que nuestras biblias suelen traducir como "iniquidad", "obstáculo, impedimento o sello" y "hombre de iniquidad" o "anticristo". Me limitaré aquí a reproducir el comentario de Alexander Dughin, uno de los más destacados pensadores geopolíticos en la Rusia Postrevolucionaria: "on the teological and soteriologic function of the Emperor, based on the 2nd message of Saint Apostle Paul to Ptessalonicians, in which the question was about the “holding one”, “catejón", the “holding one” is identified by the orthodox Christian exegetes with the Orthodox Christian Emperor and the Orthodox Christian Empire. Catholicism from the beginning - i.e. right after the defection from the united Church - took another model instead of the symphonic (caesarian-papist) one , in which the authority of Roman Pope spread also onto the spheres, which were strictly referred to Basileus's competence in the symphonic scheme. Catholicism broke the providential harmony between the temporal and spiritual dominions, and, according to the Christian doctrine, fell into heresy".&lt;br /&gt;Resulta iluminado, con ésto, el núcleo profundamente escatológico que se oculta tras las formas filosóficas, ideológicas, políticas y aun jurídicas que se muestran en la más o menos agitada superficie de esta discusión sobre el telos de la evolución y del progreso que se prolonga ya por lo menos dos siglos en las sociedades de origen latino y helénico; y que, desde una armazón teológica encubierta por la jerga cientista de las disciplinas sociales de la postrevolución francesa, articula aspectos tan varios de nuestro pensamiento moderno como los que atañen al ultramontanismo, al socialismo utópico, al sinarquismo de Saint Yves, al positivismo sansimoniano y al de Comte, al hegelianismo y a la juventud hegeliana, a los mesianismos politicos de Towianski y de Mickievicz, a los utopìsmos evangélicos y protestantes del siglo XIX, a la ortodoxia paneslávica, al marxismo, al bolchevismo, al nazismo con su aspiración joaquimita y last but not least a las nuevas ideologías seculares de fin del milenio y a los omnipresentes delirios del New Age. Los nuevos caminos que se abren a la investigación de estos últimos doscientos años perturbados ahora ya no por el fantasma del comunismo sino por el de la anomia encuentran sus primeros exploradores hoy día en las investigaciones de Elinor Schaffer, Laurence Dickey. Krishan Kumar, Christopher Norris, Frank Kermode, Edward W. Said y otros muchos más. Sus precursores en Löwith y en Blumenberg. Sostuvo el primero: "La irreligión del progreso sigue siendo una especie de religión que se deriva de la fe cristiana en una meta [telos] futura y en la que se sustituye un eschatón definido y trascendente por uno indefinido e inmanente".&lt;br /&gt;Pero, una vez establecido, consolidado y confirmado el Reino de Anomia y de Anomos, ésto es el de la "iniquidad", "in-equidad" o "injusticia", aquel en el que las libertades devienen abstracciones y la vida cuotidiana termina por la fuerza y el dinero sometida a una coacción férrea y tiránica, donde los privilegios no se someten más a la medida del deber ni los deberes se acompañan de los derechos respectivos, donde los lazos naturales que vinculan los hombres en una humanidad compartida quedan todos disueltos y el individuo -aislado en tal forma-- es sometido al desamparo total, donde la rectitud de la moral y la eficacia de la fuerza se mantienen en una contradicción insoluble en la que se desgarran las almas…¿a qué es a lo que deberemos llamar reaccionario?. Eduardo Hernando Nieto, en este libro, nos provée un intento de respuesta: "es ésto finalmente --dice-- lo que representa el pensamiento verdaderamente reaccionario, una Reacción franca ante una acción que convierte esta realidad en un virtual choque entre una cosmovisión ideológica (revolución) y una tradición metapolítica (catolicismo)". Una cosmovisión ideológica ---ésto es, el mero producto de una doxa, una opinión especulativa que aspira a hacerse autónoma frente a la Razón que por necesidad la trasciende. Y una tradición metapolítica, ésto es anclada en un principio trascendente, ese Logos que ya la Ilustración nos dió por perdido y que resplandece por Sí en las tinieblas como eterno garante de unidad y armonía entre espíritu y carne.&lt;br /&gt;Llegados al momento preciso al que Nietszche ---cien años atrás--- hablando de historia,.describió como "la línea de la nada", la fuerza misma de las cosas impone la inversión de valores que se hallan ya en su totalidad trastocados en este patético fin de una civilización que ha perdido su norte. Si, como Fukuyama pretende, en el neoliberalismo revolución y reacción invierten sus signos, la Reacción se hace entonces Revolución finalmente. Se muestra inquebrantable, por fin, como una vocación cada vez más consciente por la restauración del sello, el katéjon en el que se constituye la armonía de espíritu y carne, de la razón moral y la fuerza, de derecho y deber, de colectividad e individuo y en el que se hace nuestra humanidad, en su plenitud, epifánica. Una inversión del hegelianismo epigonal y decadente de Fukuyama y Huntington como la que ya anticipaba Cieszkowski, anticipandose también a Karl Marx al reclamar el retorno de la teoría a la praxis y la rehabilitación de la materia y la carne en la justicia social y económica y como aquella en la que señalaron caminos de encuentro entre trabajo y espíritu, pensadores de la talla de Ernst Jünger y Ernst Niekisch.&lt;br /&gt;Nos conduzca, en la espera, el optimismo de Schmitt: "El nuevo nomos de nuestro planeta crece irresistiblemente. Muchos no ven ahí mas que muerte y destrucción. Algunos creen vivir el fin del mundo. En realidad, lo que estamos viviendo es el fin de una relación hecha ya antigua. El viejo nomos entra en decadencia y con él todo un sistema de medidas, de conceptos y hábitos adquiridos. Pero lo que viene no tiene por qué ser pura desmesura, ni una nada enemiga de todo nomos. Pueden emerger justas medidas y pueden tomar forma proporciones razonables, incluso en medio del combate cruel entre las antiguas y las nuevas fuerzas. También aquí existen dioses que gobiernan. Inmensa es su grandeza". El hombre, semejanza e imagen de los dioses --anuncia--- volverá a ser la medida de todas las cosas.&lt;br /&gt;Referencias:&lt;br /&gt;Blumenberg, Hans: The Legitimacy of the Modern Age, Cambridge, Mass.1985&lt;br /&gt;Bull, Malcolm: Para que los extremos se toquen, en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis...&lt;br /&gt;Caballero, Carlos: De Fukuyama a Huntington o la legitimación del etnocidio, Textos para la Disidencia, Tabularium, Inet 1999&lt;br /&gt;Chizhevsky, Dimitri: Russische Geistgesichte, Hamburgo 1959&lt;br /&gt;Cieskowski, August: Prolegomena to Historiosophie en L. Stepelevich ed. The Young Hegelians. New York Liebich 1983&lt;br /&gt;Cieskowski, August: Selected Writings. New York, Liebich 1979&lt;br /&gt;Danilevsky, Nikolai Yakovlevith: Russland und Europa-Rossiya i Europa (1869)&lt;br /&gt;De Maistre, Joseph: Considérations sur la France. Lyon 1850&lt;br /&gt;Dickey, laurence: El industrialismo sansimoniano como fin de la historia, en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis...&lt;br /&gt;Dughin, Alexander: Metaphysics of the Anunciation, Inet 1997&lt;br /&gt;Dughin, Alexander: The Paradigm of the End. Inet 1997&lt;br /&gt;Fuenzalida Vollmar, Fernando: Tierra Baldía-La crisis del consenso secular y el milenarismo en la sociedad postmoderna. Australis, Lima 1995&lt;br /&gt;Fukuyama, Francis, The End of History and the last man.New York: The Free Press, 1992&lt;br /&gt;Huntington, Samuel P.: The Clash of Civilizations, Foreign Affairs, vol 72, Nº3, summer 1993&lt;br /&gt;Jünger, Ernst: Der Arbeiter, Herrschaft und Gestalt. Hamburgo, Hanseatische Verlagsanstalt, Benno Ziegler 1932&lt;br /&gt;Kermode, Frank: Aguardando el fin, en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis y los Fines del Mundo, México, FCE 1998. Título original Apocalypse Theory and the Ends of the World. Oxford, Blackwell 1995&lt;br /&gt;Khumar, Krishan: El Apocalipsis, el Milenio y la Utopía en la actualidad en Bull, Malcolm: La Teoría del Apocalipsis ....&lt;br /&gt;Kondylis,Panajotis: Planetarische Politik nach dem Kalten Krieg. Berlin, Akademie Verlag, 1992&lt;br /&gt;Kumar, Krishan: El Apocalipsis, El Milenio y la Utopía en la actualidad, en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis...&lt;br /&gt;Löwith, Karl: Von Hegel zu Nietzsche. 1939&lt;br /&gt;Löwith, Karl; Meaning in History, Chicago, Phoenix 1949&lt;br /&gt;Mohler, Armin: Comentario a Kondylis en Textos para la Disidencia, Tabularium, Inet 1999&lt;br /&gt;Niekisch, Ernst: Erinerungen eines deutschen Revolutionärs, Köln, Wissenschaft u. Politik, 1974&lt;br /&gt;Niekisch, Ernst: Menschenfressende Technik, Widerstand Nº4, 1931&lt;br /&gt;Norris, Christopher: Versiones del Apocalipsis: Kant, Derrida y Foucault, en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis...&lt;br /&gt;Schaffer, Elinor: El Apocalipsis Secular en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis...&lt;br /&gt;Schmitt, Carl: El nuevo Nomos de la tierra, en Hespèrides, nov.8,1995&lt;br /&gt;Soloviev, Vladimir: La Russie et l´Eglise Universelle (1889)&lt;br /&gt;W.Said, Edward: Adorno como lo tardío, en Bull, Malcolm, La Teoría del Apocalipsis&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-7181391358549287539?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/7181391358549287539/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=7181391358549287539&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7181391358549287539'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7181391358549287539'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/01/entre-nomos-y-anomos.html' title='Entre Nomos y Anomos'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SWymUjUa-pI/AAAAAAAAAQw/s4p9cyXZZ2E/s72-c/34961aa0.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-4938877528059127401</id><published>2009-01-02T14:07:00.000-08:00</published><updated>2009-01-02T14:22:51.232-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tradicionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Julius Evola'/><title type='text'>Cabalgar el Tigre 2009</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SV6TjvZdqiI/AAAAAAAAAQo/9aEk0CbMPHs/s1600-h/d_vajrapani.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286825254807513634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 255px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SV6TjvZdqiI/AAAAAAAAAQo/9aEk0CbMPHs/s320/d_vajrapani.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La mejor manera de evitar que un tigre te devore es montarte sobre él". Proverbio Chino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un largo silencio debido exclusivamente a cuestiones laborales quiero comenzar el año escribiendo sobre uno de los libros esenciales para la metapolítica, me refiero a Cabalgar el Tigre de Julius Evola, publicado originalmente en 1961 &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; ( por lo tanto ya en la etapa madura del metapolítico romano) y cuyo título evoca precisamente a este conocido proverbio chino que nos orienta sobre la mejor manera de responder ante una amenaza como sería en este caso la etapa crepuscular de esta civilización – el famoso Kali - yuga en la doctrina hindú - que, así como si fuese un tigre desbocado, este mundo contemporáneo se convierte en un enorme peligro para aquellos hombres que han decido mantenerse consecuentes con la estirpe de la tradición y que no desean “aggiornarse” a los devaneos modernos. Así pues, el texto en cuestión esta dirigido hacia aquellos que desean sustraerse de este proceso de descomposición que genera la “civilización burguesa” pero que no saben como hacerlo. Así, señala el maestro Evola:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Examinemos ahora cómo se aplica al mundo exterior, al medio general, el principio consistente en cabalgar el tigre. Puede entonces significar que cuando un ciclo de civilización toca a su fin, es difícil alcanzar un resultado cualquiera resistiendo, oponiéndose directamente a las fuerzas en movimiento. La corriente es muy fuerte y uno correría el riesgo de verse arrasado. Lo esencial es no dejarse impresionar por aquello que parece todopoderoso, ni tampoco por el triunfo aparente de las fuerzas de la época. Privadas de lazo con cualquier principio superior, estas fuerzas tienen, en realidad, un campo de acción limitado,…” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, si logramos colocarnos encima del tigre éste no podrá hacernos ningún daño y simplemente habrá que esperar a que se agote y concluya así su loca carrera. Esto podría interpretarse también como una suerte de retiro interior para el hombre de la tradición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder entender mejor la naturaleza de esta carrera sin sentido y sobre todo atisbar la posibilidad de su fin, Evola empieza por mostrarnos el escenario en el que nos encontramos marcado inicialmente por la disolución de la moral como ya lo había anuncidado Nietzsche con la frase “Dios ha muerto” o el mismo Dostoyevsky al señalar que “Si Dios no existe, todo esta permitido” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justamente la muerte de los valores o la moral se produce tras la ruptura de ésta con el plano metafísico o la trascendencia, entonces la moral se convierte en autónoma o racional – como afirmaría Kant – en decir, meramente subjetiva o respondiendo según sea el caso a los intereses sociales. Lo correcto o lo debido es lo deseado por el individuo o por la sociedad. Como indica Evola: “Después del racionalismo ético, el periodo de disolución prosigue con la ética utilitaria o “social”. Renunciando a encontrar un fundamento intrínseco y absoluto del “bien” y del “mal”, se propone justificar lo que queda de la moral por lo que se recomienda al individuo su interés y la búsqueda de su tranquilidad material en la vida social. Pero, esta moral ya está impregnada de nihilismo. Como ya no existe ningún lazo interior, todo acto, cualquier comportamiento se vuelven lícitos cuando se puede evitar la sanción exterior, jurídicosocial, o cuando uno es indiferente a ella. Ya nada tiene carácter interiormente normativo o imperativo, todo se reduce a amoldarse a los códigos de la sociedad, que reemplazan la ley religiosa derribada.” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta etapa llamada “nihilista” por Nietzsche demuestra entonces la magnitud de la debacle, sin embargo, Evola no se identifica necesariamente con la solución de Nietzsche, esto es, con la superación del nihilismo por la “voluntad de poder” sino más bien con lo que llamaría – siguiendo a Schopenhauer – “voluntad de vivir” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;, aunque para ser más precisos se trata de ir más allá de la vida, de trascender!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto continúa desarrollando una serie de conceptos que muestran como aquello que se presentaba aparentemente como una crítica a la modernidad (el mismo pensamiento de Nietzsche, el existencialismo de Sartre, la fenomenología de Husserl y Heidegger, etc., ) no son sino manifestaciones del mismo fenómeno de la descomposición y del individualismo desbocado. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta carrera hacia el abismo, se iba finalmente perfilando otro rasgo del mundo actual, a saber, la muerte del individuo – que había sido precedida por la muerte de Dios ya destacada -. Esta muerte del individuo se dejaba ver con el progreso del anonimato y el avance de la sociedad de masas. Así paradójicamente, lejos de afirmar la personalidad el individualismo – que destruye toda estructura orgánica – impedía la identificación y diferenciación del sujeto, deviniendo éste en un ente abstracto y completamente despersonilazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo moderno finalmente banaliza toda actividad que en otras épocas podían ser vías adecuadas para la trascendencia y la afirmación de la personalidad, la política, la cultura, las instituciones sociales (como el matrimonio por ejemplo), la religión, se convierten así en prácticas sin significados, sin sentidos ni propósitos, allí radica entonces la esencia del problema del hombre actual, en la trivialización de la vida, en la ignorancia. El tigre sigue su marcha acelerada por lo que la única recomendación “aquí y ahora” es la de cabalgarlo con inteligencia hasta que se agote… como recomendaba Evola, no hay otra alternativa.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Para este pequeño texto empleo una clásica edición en español que apareció en los años ochentas en Barcelona. Julius Evola, Cabalgar el Tigre, Barcelona, Nuevo Arte Thor, 1987.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Ibid., p. 13.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Ibid., p. 19.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Ibid., p. 21.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ibid., p. 51.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Algo semejante a lo planteado por Leo Strauss, en su texto “The Three Waves of Modernity" en Hilail Gildin ed. Political Philosophy: Six Essays by Leo Strauss (Indianapolis, 1975)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-4938877528059127401?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/4938877528059127401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=4938877528059127401&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/4938877528059127401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/4938877528059127401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2009/01/cabalgar-el-tigre-2009.html' title='Cabalgar el Tigre 2009'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SV6TjvZdqiI/AAAAAAAAAQo/9aEk0CbMPHs/s72-c/d_vajrapani.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-3470454323931931656</id><published>2008-10-21T20:11:00.001-07:00</published><updated>2008-10-21T20:14:36.280-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Strauss'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Skinner'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pensamiento político peruano'/><title type='text'>Sobre la historia de las ideas políticas</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SP6ahAPLFbI/AAAAAAAAAQE/DvHLDyekOXw/s1600-h/s2336529.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5259811306605319602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SP6ahAPLFbI/AAAAAAAAAQE/DvHLDyekOXw/s320/s2336529.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hace algunos años ya junto con Victor Samuel Rivera preparamos un proyecto de libro sobre el pensamiento político conservador en el Perú, lamentablemente por diversas razones nunca cuajo el proyecto, sin embargo queda la introducción que coloco ahora &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El otro 900&lt;br /&gt;Variaciones sobre el pensamiento de lo político en el Perú&lt;br /&gt;a inicios del siglo XX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reflexiones preliminares&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que trabajar dentro del campo de la historia de las ideas políticas implicar tener que respondernos primero a una interrogante: ¿Qué es lo que hace o intenta hacer un autor al escribir un texto en relación con otros textos que se ubican dentro de un contexto? Pero también podemos enfocar la interrogante de otra manera. ¿No hay mejor que tratar de entender a los pensadores del pasado como ellos mismos se entendieron?&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. En este segundo caso habría que dejar de lado nuestras propias preguntas y para concentrarse, más bien, en la que ellos mismos sugieren. En cualquier caso, si nos atuviéramos a la primera interrogante, la pregunta por el sentido de un texto en relación con otros debe ser sometida a escrutinio. La cuestión parecería, tal cual se la plantea, estar constituida fundamentalmente por cuestiones de palabras&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. Las posibilidades antes descritas en realidad son parte del desarrollo de dos importantes escuelas dentro del escenario de la historia de las ideas políticas; la primera asociada a la Universidad de Cambridge y a una serie de académicos de la historia, la política y la filosofía, como Quentin Skinner, John Pocock, o John Dunn&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, mientras que la segunda está vinculada más bien a las propuestas del filósofo político Leo Strauss y sus seguidores&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, la mayoría de ellos por cierto, trabajando en universidades de los Estados Unidos de Norteamérica. Detengámonos un poco en ambas propuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la propuesta de la Escuela de Cambridge una obra no es sino una serie de respuestas que se da a preguntas propuestas por distintos interlocutores que no están presentes en el texto, sino en el contexto histórico; de acuerdo con este planteamiento, se hace necesario desde el punto de vista metodológico adentrarse dentro de un diálogo complejo en el que existen asimismo una serie de convenciones, ideologías y prácticas políticas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;. Es en este sentido que para la Escuela de Cambridge resulta muy importante la reconstrucción del ambiente social, intelectual y político donde el autor interviene&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. Este contexto sería por lo tanto deliberativo, y estaría constituido por “palabras”. Para valernos del vocabulario de la filosofía del segundo Wittgenstein, habría que decir que, ya que el significado de las palabras estaría en su uso, este enfoque sólo tendría la aspiración de encontrar las variaciones de los significados de los conceptos políticos, vale decir, tendría por objeto primordial su explicación y comprensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bastante distante de esta perspectiva que, a pesar de que se nutre de la filosofía tardomoderna o postmoderna, desde Nietzsche y Foucault hasta el segundo Wittgenstein -o tal vez por esa misma causa- conserva un tono marcadamente “científico”, y paradójicamente moderno, nos encontramos también con la visión alternativa, cuya postura fundamental consiste justamente en recusar la forma pretendidamente “científica” de trabajar la historia de la primera posición, buscando, por el contrario, que ésta fuese sustituida por una visión filosófica. Esta propuesta filosófica se interesaba más bien en indagar la naturaleza de los fenómenos políticos, así como la investigación sobre el mejor orden político; para esto, deja de lado los fenómenos particulares, que carecen de valor ante la dimensión universal de la cuestión filosófica&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogiendo el sentido de la reflexión anterior, Strauss se abocó al estudio de la política antigua. Esto no tiene nada de peculiar, pues de lo que se trata es de salir del encierro del sinsentido de la teoría política al que el mundo moderno está condenado para poder comprender mejor la naturaleza de la crisis de la modernidad, o de la modernidad política como crisis, algo que Strauss consideraba –a justo título- como una crisis de la propia filosofía moderna, incapaz así de escapar de su propia tragedia. Si en nuestra relación con el pasado se trata sólo de “comprender” el pasado mismo, la historia de las ideas poco tendría que aportar a una genuina comprensión de los problemas humanos, problemas, a no dudarlo, que son los que suscitan el fondo real de la reflexión política de todos los tiempos. Para Strauss, todos los grandes autores del mundo clásico y algunos modernos discutían alrededor de un problema esencial, que era la cuestión de la búsqueda del mejor régimen político. Mientras este enfoque es algo propio y natural al mundo filosófico, no lo es en cambio al discurso moderno “científico”que, al separarse de la concepción tradicional de la naturaleza humana, descarta la realidad misma del sentido de la pregunta por lo político y su relación con las urgencias humanas, que se expresan en la visión teleológica de todo pensamiento tradicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que reconocer que tanto la propuesta straussiana como la de la Escuela de Cambridge enriquecen, cada una a su modo, el campo de la historia de las ideas políticos, pues ambas tratan cuestiones que de alguna manera pueden ser relevantes para alcanzar el mejor conocimiento del pasado, así como su relación con el presente. Pero sea en la orientación de una corriente, sea en el de la otra el hecho innegable es que, cuando nos referimos a nuestra propia tradición historiográfica, hasta la fecha no se han realizados trabajos que explícitamente se incluyesen dentro de alguna de estas dos perspectivas o ensayasen algún tipo de vía alternativa. Esta situación –pensamos- se debe en gran medida a la influencia de la tradición positivista y del marxismo dentro de nuestra academia, que ha influenciado negativamente el pensamiento político o filosófico peruano, postergándolo, y limitándolo muchas veces, en la típica vía taxonómica del positivismo, a efectuar una presentación cronológica de ideas y de autores ligados a éstas mismas ideas, sin estimular un diálogo que permita articular un desarrollo de pensamiento acerca de lo político o de filosofía política, que en el extremo se identifican. Esto se puede ver claramente en el clásico texto de Augusto Salazar Bondy en la década de los sesenta&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt; o, más recientemente, y en una línea bastante semejante, en el compendio de pensamiento filosófico peruano de David Sobrevilla&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;. Tanto uno como otro trabajo están manifiestamente interesados, a veces hasta la saciedad, en efectuar -como señalamos- una clasificación de autores y corrientes de pensamiento (una perspectiva “científica”, ciertamente). En ambos, debe agregarse, hay una cierta propensión ideológica que funciona a modo de agenda no tan oculta, y que pretende afirmar una “identidad propia” dentro de nuestro discurso filosófico, (filosofía peruana o latinoamericana, por ejemplo), en oposición quizá a ciertas formas de “imposición foránea” o colonialismo mental. Curiosa manera de hacer pensamiento, que hace de la tarea auxiliar de recopilar información y clasificarla -tarea necesaria, sin duda- en el oficio mismo del pensador filosófico, una de cuyas consecuencias más indeseables para sus propios autores es someter la visión del pensamiento peruano justamente al esquema colonial del que se lo pretendería liberar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, dentro de las propuesta de enfoque ideológico, debemos señalar que, en los últimos años ha comenzado a surgir un interés por desarrollar más ampliamente y con mejores recursos el pensamiento peruano, destacando particularmente las obras de Carmen Mc Evoy&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt; y Karen Sanders&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;. La primera impone una lectura del pensamiento político basada en la perspectiva de una incuestionada “cultura cívica”, unida ésta a una revolución cultural que legitima un cambio, un cambio, sin duda, que es un adentramiento en la perspectiva de la modernidad y que supone un compromiso normativo acrítico con sus premisas de diverso orden&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;. El intento de McEvoy consiste en lograr un balance entre la perspectiva de la última modernidad democrática que se llama a sí misma “crítica” (de paradójica raíz marxista) y su incompatible conceptual, la hermenéutica, que pretende identificar “tradiciones” de discurso que se logran a través de la integración del pasado por medio del lenguaje. La aproximación de Sanders, a su turno, va claramente dirigida por la vertiente hermenéutica, en lo que significaría un enfoque basado en el reconocimiento de “tradiciones” que se asociarían a la configuración de la nación y la nacionalidad peruana. Evidentemente, tal enfoque hermenéutico estaría mucho más cerca de Skinner, y mucho más alejado de Strauss. Como el lector podrá comprobar, los diversos colaboradores de este libro se han servido, de una u otra manera, de los enfoques, sea de Strauss, como en los casos de Eduardo Hernando y Víctor Samuel Rivera, sea del de la Escuela de Cambdrige, cual es el caso notoriamente, por ejemplo, de los aportes de Ricardo Cubas y Cristóbal Aljovín. En este sentido, hemos intentado introducir, con este texto, una lectura alternativa de nuestro pasado, una lectura que, a la par que sea capaz de reconstruir las ideas políticas de nuestros predecesores, los haga también partícipes, de alguna manera, de las demandas más universales de una historia genuinamente filosófica, de una historia del pensamiento político que sea ella misma pensamiento político. Esperamos que nuestra tarea sea fructífera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentación de los artículos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presente libro está compuesto de un conjunto de artículos que versan sobre diferentes autores de inicios del siglo XX y que reflexionan sobre el Perú. A veces es de manera directa, como cuando Martín Santiváñez trata de Víctor Andrés Belaunde en su polémica con José Carlos Mariátegui, la reflexión de Cristóbal Aljovín sobre la política de bloques en Francisco García Calderón, o el filósofo Víctor Samuel Rivera, cuando trata el pensamiento político de José de la Riva Agüero bajo la óptica del carácter infundable y trágico del liberalismo. A veces se trata la cuestión del pensamiento político de un modo indirecto, como en el trabajo del historiador Fernando Villegas al ocuparse del pensamiento estético de principios de siglo, articulado bajo la perspectiva política de la identidad limeña y peruana. Exceptuando el artículo de Eduardo Hernando Nieto, que nos presenta una visión panorámica del pensamiento político bajo la perspectiva de Strauss, y el de Ricardo Cubas, un resumen del periodo bajo la óptica de la Escuela de Cambridge, el eje de la preocupación de los autores es ofrecer una versión a la vez rigurosamente histórica y genuinamente reflexiva del significado del pensamiento de lo político del Perú a inicios del siglo XX, a veces con un interés expreso de reconstruir las fuentes históricas y el sentido actual de las reflexiones de los pensadores aludidos, como en el artículo de Paul Montoya sobre el positivismo de principios del siglo XX, a veces –como en el artículo de Rivera- con la pretensión de hacer una reflexión filosófica que asocie e integre a los pensadores del pasado con los problemas del pensamiento político y la filosofía política del presente, en el caso de Rivera, una reflexión a través de José de la Riva Agüero de la “diferencia” como alternativa al predominio del “pensamiento único” del liberalismo globalizador contemporáneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los trabajos, si no la perspectiva –en que cada uno es autónomo-, comparten en común la convicción de que las primeras décadas del siglo XX del Perú significaron un momento de florecimiento de un pensamiento creativo que, aunque muchas veces ligado al ensayo –lo que aparentemente lo empobrece-, indaga sobre el país o la tradición nacional con pretensiones de alcance claramente universal, como una pauta para repensar no sólo el Perú, sino también los flancos de una modernidad política ostensiblemente hostil a los márgenes de disidencia, un punto especialmente relevante en un país como el nuestro que, si debe ir de la mano con su tiempo, debe serlo también para pensarlo, y pensarlo críticamente, como un camino, tal vez intransitado, de un destino peculiar y propio. En este sentido, y en líneas generales, el tema de la identidad atraviesa irremediablemente el conjunto de los textos. La idea de fondo, el propósito último que guía tanto la intención de los compiladores como –a no dudarlo- la de propios los autores que han contribuido con esta compilación, es mostrar que el 900 no es sólo esa generación tal vez pasada y agotada de un grupo de amigos cuyo pensamiento se vio opacado por una historia que fue adversa y hasta cruel con sus propuestas, sino una fuente novedosa e inexplorada de pensamiento peruano que debe abrirse, en su complejidad y en su riqueza, a recrear nuestro imaginario político desde las imperiosas necesidades humanas que tanto la realidad como su plasmación en ideas –que no se diferencian en el continuo del quehacer de la vida- le reclaman a una academia muchas veces divorciada de sus obligaciones, no sólo con el país, sino con la naturaleza humana misma. Otro novecientos: Un novecientos que vive, que habla, y que exige. Un novecientos que nos hace falta, huérfanos como estamos, en la completa dependencia a la que nos somete un pensar global de lo político cuya agenda obedece en nuestro país muchas veces no a la convicción de las ventajas de una modernidad 200 años incomprendida, sino al olvido negligente de la propia sustancia y a la pérdida del sentido auténtico del pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sería digno dejar de dar un agradecimiento explícito aquí al filósofo Víctor Samuel Rivera, entusiasta del pensamiento peruano del periodo que hemos seleccionado, sin cuyo acicate académico y sin su aún más directo aporte como editor del presente libro, esta obra no hubiera podido cursar la imprenta.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Cfr. Tarcov, Nathan &amp;amp; Pangle L., Thomas; “Leo Strauss y la Historia de la Filosofía Política”. En: Strauss, Leo &amp;amp; Cropsey, Joseph (comps.); Historia de la filosofía política. México: FCE, 1993.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Tully, James. “The pen is a mighty sword: Quentin Skinner´s analysis of politics”. En: Tully, James (ed); Meaning &amp;amp; Context. Quentin Skinner and his Critics. Oxford: Polity Press, 1988. Para un análisis del pensamiento de Skinner, cfr. Palonen, Kari; Quentin Skinner, History, Politics, Rhetoric. Cambridge: Cambridge University Press, 2003.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Cfr., entre otros textos de Skinner, “Meaning and Understanding in the History of Ideas”. En: History and Theory 8, 3 – 53, 1969; The Foundations of Modern Political Thought. Cambridge: Cambridge University Press, 1978; Liberty Before Liberalism. Cambridge: Cambridge University Press, 1998; sobre John Pocock, The Machiavellian Moment. Princeton, New Jersey: Princeton University Press, 1975; Politics, Language and Time. Chicago: Chicago University Press, 1989; de John Dunn, The Political Thought of John Locke. Cambridge: Cambridge University Press, 1969.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; De Leo Strauss se puede revisar entre otros, Natural Right and History. Chicago: Chicago University Press, 1953; What is Political Philosophy? Westport, Conn: Greenwood, 1973; Persecution and the art of writing. Glencoe, Ill: Free Press, 1952 y también algunos textos de sus seguidores como Bloom, Allan; Giants &amp;amp; Dwarfs, essays 1960 – 1990. New York: Simon &amp;amp; Schuster, 1990; Pangle, Thomas L.; The Spirit of Modern Republicanism. Chicago: Chicago University Press, 1990; Mansfield Jr., Harvey C.; Taming the Prince. New York: The Free Press, 1989.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Cfr. Ostrensky, Eunice; “Estudio preliminar”. En: Skinner, Quentin; El nacimiento del Estado. Buenos Aires: Gorla, 2003, pp. 6–7.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Ibid.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Tarcov &amp;amp; Pangle, op. cit., p .855.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Salazar Bondy, Augusto; Historia de las ideas en el Perú contemporáneo. Lima: Francisco Moncloa Editores, 1965, 2 vols.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Sobrevilla, David; La Filosofía contemporánea en el Perú. Lima: Carlos Matta, 1996.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Mc Evoy, Carmen. La Utopía Republicana, ideales y realidades en la Formación de la Cultura Política Peruana (1871 – 1919). Lima: PUCP, 1997.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Sanders, Karen; Nación y Tradición, cinco discursos entorno a la nación peruana. Lima: FCE, 1997.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Mc Evoy, op. cit., p.12. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-3470454323931931656?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/3470454323931931656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=3470454323931931656&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3470454323931931656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3470454323931931656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/10/sobre-la-historia-de-las-ideas-polticas.html' title='Sobre la historia de las ideas políticas'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SP6ahAPLFbI/AAAAAAAAAQE/DvHLDyekOXw/s72-c/s2336529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-8719731696460911312</id><published>2008-10-01T10:41:00.000-07:00</published><updated>2008-10-01T10:46:10.550-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Schmitt - Strauss'/><title type='text'>EVENTO SOBRE SCHMITT Y STRAUSS EN BUENOS AIRES</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SOO3QIs3SjI/AAAAAAAAAP8/MBqBcfEvFOM/s1600-h/3040.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252243078285576754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SOO3QIs3SjI/AAAAAAAAAP8/MBqBcfEvFOM/s320/3040.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=79"&gt;http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=79&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Carlo Galli (Italia), Jean François Kervégan (Francia), Heinrich Meier (Alemania), Thomas Pangle (Canadá/EE.UU.), Javier Roiz (España), Miguel Vatter (Chile), Jorge Dotti, José Luis Galimidi y Claudia Hilb (Argentina)&lt;br /&gt;Jueves 2 y viernes 3 de octubre de 2008Goethe-Institut Av. Corrientes 319, Buenos AiresEntrada libre&lt;br /&gt;La obra de Carl Schmitt y Leo Strauss propone una interrogación crítica de intensidad inigualada respecto de las premisas racionalistas, liberales y progresistas del pensamiento político moderno en el siglo XX. Ambos autores articulan su reflexión alrededor de la convergencia y la tensión entre teología, filosofía y política, confrontando a sus lectores y estudiosos con una meditación acerca de lo justo y lo legítimo que desafía el sentido común de esta época. En tiempos de mundialización y expansión de la conflictividad irrestricta, el estudio y la discusión de su pensamiento se muestra particularmente estimulante como vehículo para reinterrogar convicciones y respuestas estandarizadas.&lt;br /&gt;El encuentro Carl Schmitt y Leo Strauss: teología, filosofía, política es organizado por el Goethe-Institut con el auspicio del Centro Franco-Argentino de Altos Estudios de la UBA, el Istituto Italiano di Cultura de Buenos Aires y Katz Editores.Durante el mismo se realizará la presentación de &lt;a href="http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=79"&gt;Carl Schmitt, Leo Strauss y el concepto de lo político&lt;/a&gt; de Heinrich Meier.&lt;br /&gt;más información : &lt;a href="mailto:prog@buenosaires.goethe.org"&gt;prog@buenosaires.goethe.org&lt;/a&gt; programa en : &lt;a href="http://www.goethe.de/buenosaires" target="_blank"&gt;www.goethe.de/buenosaires&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onclick="MM_openBrWindow('envioInfoxMail.asp?evento=1&amp;amp;tituloEvento=Coloquio+internacional%3A+Carl+Schmitt+y+Leo+Strauss%2C+teolog%EDa%2C+filosof%EDa%2C+pol%EDtica&amp;amp;descripcionEvento=Jueves+2+y+viernes+3+de+octubre%2E+Goethe%2DInstitut%2C+Av%2E+Corrientes+319%2C+Buenos+Aires+%2D+Coloquio+internacional%3A+Carl+Schmitt+y+Leo+Strauss%2C+teolog%EDa%2C+filosof%EDa%2C+pol%EDtica%2E+Entrada+libre%2E+Participan%3A+Carlo+Galli%2C+Jean+Fran%E7ois+Kerv%E9gan%2C+Heinrich+Meier%2C+Thomas+Pangle%2C+Javier+Roiz%2C+Miguel+Vatter+y+Jos%E9+Luis+Galimidi%2C+con+la+coordinaci%F3n+de+Jorge+Dotti+y+Claudia+Hilb%2E&amp;amp;url=www%2Ekatzeditores%2Ecom%2Feventos%2Easp','infoxMail','scrollbars=yes,resizable=yes,width=600,height=400');return false;" href="http://www.katzeditores.com/envioInfoxMail.asp?evento=1&amp;amp;tituloEvento=Coloquio+internacional%3A+Carl+Schmitt+y+Leo+Strauss%2C+teolog%EDa%2C+filosof%EDa%2C+pol%EDtica&amp;amp;descripcionEvento=Jueves+2+y+viernes+3+de+octubre%2E+Goethe%2DInstitut%2C+Av%2E+Corrientes+319%2C+Buenos+Aires+%2D+Coloquio+internacional%3A+Carl+Schmitt+y+Leo+Strauss%2C+teolog%EDa%2C+filosof%EDa%2C+pol%EDtica%2E+Entrada+libre%2E+Participan%3A+Carlo+Galli%2C+Jean+Fran%E7ois+Kerv%E9gan%2C+Heinrich+Meier%2C+Thomas+Pangle%2C+Javier+Roiz%2C+Miguel+Vatter+y+Jos%E9+Luis+Galimidi%2C+con+la+coordinaci%F3n+de+Jorge+Dotti+y+Claudia+Hilb%2E&amp;amp;url=www%2Ekatzeditores%2Ecom%2Feventos%2Easp"&gt;enviar por e-mail&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-8719731696460911312?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/8719731696460911312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=8719731696460911312&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8719731696460911312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8719731696460911312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/10/evento-sobre-schmitt-y-strauss-en.html' title='EVENTO SOBRE SCHMITT Y STRAUSS EN BUENOS AIRES'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SOO3QIs3SjI/AAAAAAAAAP8/MBqBcfEvFOM/s72-c/3040.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-6238411306676330842</id><published>2008-09-21T17:17:00.000-07:00</published><updated>2008-09-21T17:21:37.518-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pensamiento político peruano'/><title type='text'>¿Filosofía en los inicios de la República?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SNbk--ZDgbI/AAAAAAAAAP0/obNvMVnV118/s1600-h/ideas%20en%20el%20Peru_tomoII.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248634186297999794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SNbk--ZDgbI/AAAAAAAAAP0/obNvMVnV118/s320/ideas%2520en%2520el%2520Peru_tomoII.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Podemos hablar de filosofía a inicios de la República?, ciertamente para filósofos como Salazar Bondy o Sobrevilla, la filosofía en el Perú recién se da a fines del siglo XIX &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, y esto porque antes de esta época, la discusión intelectual aun se sustenta en teología o en discursos que caminan a caballo entre la filosofía clásica y el positivismo (aun en formación). Coincidiendo en parte con tan importantes filósofos san marquinos pensamos efectivamente que no existió filosofía a inicios de la República aunque por causas completamente distintas a las señaladas por los maestros citados. Mas aun, nos aventuraríamos a sostener que hasta la fecha difícilmente pueda hallarse filosofía en el sentido original que le dieron sus fundadores. Seguramente, aquí tendrá que hallarse también la causa de nuestra continua agonía como proyecto de comunidad y que tanta angustia generó entre nuestros intelectuales impidiendo como señalara Basadre y otros historiadores que el Perú no haya podido consolidarse y siempre tuviese que encontrase en la perspectiva de la eterna posibilidad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra tesis es en realidad sencilla y parte del hecho de que no puede manifestarse la filosofía sin la existencia de una ciudad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, es evidente entonces que dado el contexto de constitución y consolidación de un nuevo Estado a inicios del siglo XIX, difícilmente podría hablarse de filosofía en ese período, más aun, cuando sabemos de sobra que hasta la fecha la República no esta consolidada por la naturaleza de los problemas que tuvimos que enfrentar inclusive desde antes de la etapa emancipatoria &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; y por la dificultad para precisar la naturaleza de nuestros problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, es evidente que no porque no haya habido filosofía no existieron ideas y discusiones. Obviamente el pensamiento humano y más concretamente el pensamiento político &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt; es inherente a la vida humana pero la filosofía y la filosofía política van más allá del simple pensamiento político &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; que carece de una comprensión cabal de la naturaleza de la política y de la naturaleza humana en último término. Precisamente, en nuestra historia Republicana y en la etapa pre – independentista se habrían empezado a hilvanar distintas manifestaciones de pensamiento político que aparecerían entonces como visiones del mundo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. Empero, seamos claros desde un principio: una cosa es el pensamiento expresado en términos de ideología o visión del mundo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt; y otro muy distinto es el pensamiento manifestado en forma de conocimiento de la totalidad del mundo, vale decir, en términos de filosofía. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, para que exista propiamente filosofía de la manera que fue desarrollada por sus fundadores, es decir, Sócrates, Platón y Aristóteles, habría que asumir en principio que la naturaleza existe &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt; y que debe ser entendida como una totalidad: “la filosofía es una búsqueda de sabiduría , es una búsqueda de conocimiento universal, por el conocimiento de la totalidad. Tal búsqueda no sería necesaria si es que dicho conocimiento estuviese a mano.” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Pero, así como los hombres pueden tener opiniones sobre la totalidad es factible pensar que a partir de éstas se pueda llegar a aproximarse al conocimiento. En síntesis, la filosofía no es otra cosa que persecución de la verdad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt; y su carácter político nace también del hecho de que dicha búsqueda debe de ser colectiva, dialogante o deliberativa y por último, emplazada en un espacio físico, esto es, en una ciudad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, la filosofía nació históricamente dentro una ciudad en crisis buscando restaurar la unidad que se perdía &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;, metafóricamente, la unidad que se disuelve es el conocimiento y la tarea de la filosofía es por ende impedir tal disolución. En este sentido, podría pensarse que la crisis de la monarquía hispana precipitaría un renacimiento de la filosofía para salvaguardar dicha unidad, empero, la historia sería completamente distinta. En realidad, la monarquía española fue obra de la filosofía y la teología &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt; habiendo siempre una tensión entre estas dos dimensiones. Así mientras la filosofía trataría de descubrir el conocimiento develándolo de la naturaleza, la teología merced a la fe ya podría presumir que poseería dicho conocimiento. Ante tal tensión difícilmente podríamos hablar de una comunidad (en el sentido de polis) en el mundo del Imperio Hispano y prueba de ello sería la facilidad con que el modelo racionalista Borbónico se apoderó del Imperio Español liquidando rápidamente las estructuras políticas medievales que si estaban próximas a la filosofía y que aun se mantenían en el régimen de los Habsburgos &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, la tensión sería resuelta en favor de la teología y esto es lo que se vio durante la guerra religiosa de los siglos XVI y XVII y que enfrento a los teólogos católicos (neoescolásticos) contra los teólogos protestantes en la cual cada una de las partes pretendería poseer la verdad. El conflicto concluiría entonces con la consolidación del contractualismo moderno &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;. Finalmente, la creciente secularización del derecho natural configurará las distintas ideologías que se darán tanto antes de la independencia como después de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, la ambigüedad de la monarquía española finalmente su modernidad&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt; precipitaría su propia disolución pues la misma “filosofía ilustrada” que la enterraría habría sido originada durante el periodo de apogeo del Imperio español con la neoescolástica que establecía por ejemplo fórmulas jurídicas extrañas como la “translatio imperii” en la que se advertía la naturaleza popular de la autoridad, tesis ésta que antecederá entonces las ideas iunaturalistas modernas respecto a la voluntad popular y su carácter definitorio de la política&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad no solamente la tesis contractualista aproximaría la neoescolastica a la modernidad sino también ellos serían identificados como los responsables – entre otros – de la plasmación de la teoría de los derechos subjetivos que fluía de un discurso como el del neotomista Domingo de Soto al intentar por ejemplo definir el término dominium (propiedad) como la facultas (facultad) o el ius (derecho) de alguien sobre algo, esto es, como derecho subjetivo, con lo que se cambiaba completamente el sentido al termino derecho dado por Santo Tomás. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt; Por último, la nueva interpretación del ius gentium o derecho de gentes que de ser algo natural (Santo Tomás) pasó por obra del neoescolástico Vitoria a ser fruto de una convención y establecer así los parámetros del derecho internacional público europeo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo esto, no sorprenderá entonces que la “filosofía ilustrada”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;[22]&lt;/a&gt; pudiese haber avanzado tan rápidamente al siglo siguiente y en todas sus distintas manifestaciones &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;[23]&lt;/a&gt; . Tal ilustración sería entonces la fuerza intelectual que alimentaría todas las discusiones tanto antes como después de la independencia en el Perú. Así, en relación a la etapa previa a la emancipación Pablo Macera advierte que en las etapas del proceso independentista se manifestaron tendencias iusnaturalistas, ilustradas y liberales respectivamente &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn24" name="_ftnref24"&gt;[24]&lt;/a&gt;, o lo que es lo mismo ideologías revolucionarias y conservadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así por ejemplo podríamos encontrar argumentaciones de índole conservador y religioso bastante crítica de las tesis radicales de Rousseau y su estado de naturaleza que estaría soslayando la relevancia del pecado original:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Creer en una etapa primitiva de bondad implica disminuir los efectos de la pérdida de la gracia por el pecado original. De allí a la posición indiferente del hombre en sus relaciones con Dios había poca distancia”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn25" name="_ftnref25"&gt;[25]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como lo aseveraba entonces un representante de la Sociedad Amantes del Perú años antes de la independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empero, también podríamos hallar muy fuerte la presencia del ideal ilustrado francés tras la independencia que encontraríamos en esta cita de Pérez de Tudela:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estamos en el principio de los tiempos nuestra sociedad se va a formar como si el mundo hubiese acabado de salir de manos de su creador” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn26" name="_ftnref26"&gt;[26]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí podríamos identificar entonces una tesis muy a fin a la vertiente revolucionaria del racionalismo francés que pretendía crear el nuevo orden político literalmente desde cero dejando todo lo pasado fuera de la realidad aun cuando hubiese podido tener algún valor &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn27" name="_ftnref27"&gt;[27]&lt;/a&gt;. En este sentido, tanto lo colonial como lo prehispánico sería dejado de lado , de hecho “para Bolívar , como para la mayoría de dirigentes, la república era realmente un nuevo comienzo puesto que no había nada que rescatar del legado colonial” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn28" name="_ftnref28"&gt;[28]&lt;/a&gt;. Estas razones en último término servirían para fortalecer la tesis de que lo que existió tanto antes como después de la independencia fue teología antes que filosofía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, si hay algo que define la modernidad es la separación del hombre de la ciudad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn29" name="_ftnref29"&gt;[29]&lt;/a&gt;, vale decir, la irrupción de la idea de la autonomía y que inmediatamente genera una tensión con la ciudad hasta dejarla después subordinada a la voluntad individual. El conflicto entre el hombre y la ciudad y la subsiguiente resolución del conflicto apelando a la jerarquía mecánica fue el siguiente paso y dado que quien inicio la ruptura fue el propio hombre entonces se empezó a percibir a la ciudad y a la naturaleza subordinadas a la voluntad del sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es en síntesis lo que significa modernidad y que nace una vez que la armonía entre la voluntad y la razón se rompe o lo que es lo mismo cuando la teología se impone a la filosofía y busca someterla. Una vez que esto se ha efectuado entonces bastará que la teología se secularice y tendremos entonces puras ideologías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lejos de ser positivas las ideologías impedirán no solo que se pueda constituir una comunidad sino también que se recupere la filosofía y se aspire por ende a buscar una mejor comunidad. En el ámbito político la ideología excluye y además es enemiga del pluralismo y la diferencia mientras que la filosofía es inclusiva y se sustenta en el pluralismo y en la libertad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn30" name="_ftnref30"&gt;[30]&lt;/a&gt;. Esto explicaría por ejemplo el porque la emancipación no fue un acto comunitario sino que dependió de ciertas facciones urbanas quedando fuera por ejemplo el sector campesino &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn31" name="_ftnref31"&gt;[31]&lt;/a&gt; . La ideología es también intolerante porque al heredar la visión dogmática de la teología no admite críticas ni reformulaciones, las ideologías tendrán entonces que enfrentarse entre ellas siendo así el conflicto su escenario natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aun más, el mayor problema del pensamiento ideológico que se desarrollará desde el siglo XVIII era que partía de una comprensión sesgada de la naturaleza humana. Precisamente al hacer esto – nuevamente fruto de la visión parcial de la ideología y su separación de la naturaleza – se generarán distintas variedades de pensamiento ideológico que dependerán básicamente del componente de la naturaleza humana que se elija como fundamento o punto de partida. Así mientras los iluminados franceses basaran su visión del mundo en la razón, los ilustrados escoceses e ingleses lo harán en los sentimientos y los alemanes en la imaginación, generando esto los enfoques racionalistas, empiristas e historicistas pero en el terreno ideológico propiamente dicho podríamos hablar ahora de pensamiento democrático - idealista, conservador – liberal y nacionalista o expresado en otros términos de universalismo, individualismo y comunitarismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, tanto demócratas, como conservadores y liberales coexistirán en el periodo anterior y posterior a la independencia y por eso se percibirán en los debates un fárrago de ideas dispersas &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn32" name="_ftnref32"&gt;[32]&lt;/a&gt; que iban también identificándose con estas tradiciones iluminadas – e inclusive anteriores a ellas - como podría ser la reivindicación de la moderación, las costumbres y el individualismo propia del conservadurismo anglosajón (¿Monteagudo?) , la demanda radical por la libertad, la libertad y el progreso, propio del racionalismo francés (¿Bolívar?) o una visión nacionalista y patriótica que a tenor de lo expresado por Macera se hallaba en todo el pensamiento liberal &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn33" name="_ftnref33"&gt;[33]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, también será muy común el tratar de juntar ideas o mejor dicho piezas artificialmente para poder así contar con un modelo perfecto en donde se pueda reunir todo aquello que uno considerara justo y bueno &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn34" name="_ftnref34"&gt;[34]&lt;/a&gt;. Así por ejemplo tendríamos reivindicaciones de libertad, igualdad, propiedad, orden, moderación etc., para que todos pudiesen aceptar tal modelo sugerido como se percibe en esta referencia respecto a la naturaleza del pensamiento de Vidaurre:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vidaurre declara que sus mentores son Locke, Grocio y Pufendorff, realizando así una combinación de las líneas racionalistas y empiristas del pensamiento liberal. Por otra parte, Hobbes constituye también un ingrediente esencial de su síntesis. Vidaurre acoge la distinción hobbesiana entre el estado natural que conduce a la guerra y el estado civil que resulta del pacto social y se afirma mediante el Derecho; pero a diferencia de Hobbes, intenta llegar no solamente a un liberalismo económico y social, sino también político: no olvidemos que la actuación de Vidaurre dentro de la política peruana de los primeros años de la República será del lado de los liberales y en oposición a quienes consideran indispensable el autoritarismo político para asegurar sus libertades económico – sociales.”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn35" name="_ftnref35"&gt;[35]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la consolidación del plano ideológico vino entonces una segunda etapa que tenía que ver más bien con la segunda manifestación de la teología secularizada que ahora se expresaría en términos de derecho y de moral. Es decir, la ideología como su nombre lo señalaba partía de ideas pero ahora había que plasmar tales ideas por escrito y tratar de realizarlas &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn36" name="_ftnref36"&gt;[36]&lt;/a&gt;, y aquí era entonces donde aparecía el discurso constitucional que constituirá la etapa final en la modernización y que buscaba así concretizar las ideologías modernas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El programa liberal estaba basado en las ideas del individualismo contractualista y pretendía proteger la libertad civil, la seguridad individual, la igualdad ante la Ley y la propiedad de los ciudadanos. En la primera Constitución – de inspiración liberal – para ser considerado ciudadano se requería la condición de tener una propiedad o de realizar alguna actividad económica, excluyéndose expresamente de la calidad de ciudadano a los obreros y a los domésticos. Pronto esta exclusión quedó limitada por las Constituciones siguientes a los servidores domésticos y a los que no pagaban ningún tipo de impuestos y finalmente hacia el fin del Siglo estos requisitos para adquirir la ciudadanía fueron suprimidos, subsistiendo la condición de saber leer y escribir. En cambio, el requisito de tener una propiedad o una renta o ser profesor para los efectos de ser elegible como representante del Congreso, permaneció un tiempo mayor. La Constitución de 1867 abolió tales condiciones, pero tuvo corta vida y fue reemplazada por la constitución anterior de 1860 hasta 1920”. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn37" name="_ftnref37"&gt;[37]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, la cantidad de constituciones que hemos tenido son así el mejor reflejo de lo que significa comenzar la búsqueda del mejor régimen político &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn38" name="_ftnref38"&gt;[38]&lt;/a&gt; cuando se carece de comunidad , es decir, cuando se pasa al “deber ser” en el vacío y por eso este “deber ser” que se verá plasmado en las múltiples constituciones denominadas liberales o conservadoras procederá entonces de las diversas visiones políticas que acompañarán a las facciones que han estado presente en toda nuestra historia republicana y que son inherentes a un medio carente de comunidad .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso legal empezó entonces a copar todo el escenario y esto era lógico en la medida que el derecho moderno era en realidad la plasmación del pensamiento ilustrado. Su nacimiento se verifica cuando surge esa confianza absoluta en la ley, asumiendo que ésta podrá modificar cualquier realidad (carácter instrumental), es decir, bastará que la ley se cambie para así reformar una colectividad o una institución. Pero al mismo tiempo, tal discurso legal se expresará en último término en mandatos morales pues como advertíamos en una nota a píe de página la tradición jurídica en el Perú del siglo XIX se nutrió de iusnaturalismo moderno que era en el fondo una forma de discurso moral secularizado &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn39" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn39" name="_ftnref39"&gt;[39]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además el discurso jurídico era también antifilosófico – de allí sus vínculos con la teología – en el sentido de que no era afecto a la deliberación sino que tendía más a la imposición y a la sanción. Su construcción fue una vez más resultado de la abstracción o alejamiento del hombre de la naturaleza y por ello su modo de manifestarse era a través de la norma que en último término aparecía como creación humana tal como se comenta a propósito de la obra de Heineccio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Heineccio critica, en su prólogo, la concepción antigua del Derecho Romano, según la cual, éste era infalible y propone otro Derecho Universal que lo sustituya, que debe estar basado en la equidad natural. Heineccio en el prefacio de su obra y muchos pasajes admite como válidas las opiniones de autores como Hobbes, Pufendorf y Thomasio entre otros, que quieren explicar y comprender todo el Derecho con la sola luz de la razón natural, desechando toda autoridad de las Sagradas Escrituras, de los Padres de la Iglesia y de cualquier otro”. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn40" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn40" name="_ftnref40"&gt;[40]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también en el caso de Ahrens, el otro jurista de indudable influencia en el Perú del siglo XIX, se percibía no solamente la línea historicista propia de una de las tradiciones ilustradas sino la idea de que con su “Curso de Derecho Natural” se podría contar finalmente con la comprensión cabal de toda la realidad. De hecho, el discurso legal atesoraba el presupuesto filosófico de la totalidad pero por su nexo con la teología y con la ideología - a diferencia de la filosofía - afirmaba entonces la posesión de la verdad absoluta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“ El derecho es un principio de vida que se desprende de la creación de los seres finitos dotados de la razón y de la libertad, y destinados a perfeccionarse en un orden social. Pero, todos los órdenes y grados de la creación están ordenados los unos en vista de los otros, y esta unidad de organización por leyes a la vez distintas y armónicas debe tener su razón en la existencia de un ser supremo, Dios, que, fuente de toda inteligencia, no es una fuerza o substancia inmóvil y ciega, pero si la inteligencia absoluta y la providencia del mundo, que mantiene los principios eternos en la evolución y en las aberraciones posibles de los seres finitos” . &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn41" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn41" name="_ftnref41"&gt;[41]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recapitulando entonces todo lo escrito hasta este momento no hemos encontrado en primer lugar con un contexto en el que la teología había sometido a la filosofía y por lo tanto se generan los estímulos para que se de una siguiente etapa que es la ideológica que nos llega desde fuera a través de las distintas manifestaciones de la ilustración europea. Una vez que se encuentran afirmadas se da una siguiente fase que se configura por la presencia del discurso legal y moral y un sin fin de propuestas constitucionales que paradójicamente requerirán del soporte de la fuerza física para su vigencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta realidad evitó desde nuestra óptica la posibilidad de constituir una comunidad que a su vez sería esencial para empezar a desarrollar filosofía y filosofía política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Basadre, haciendo suya una cita de un escritor chileno sentenciaba que tanto en el Perú como en Bolivia nunca existieron realmente conservadores o liberales, demócratas o monarquistas, unitarios o federales salvo por el azar, porque en realidad siempre nos habíamos decantado entre despotismos militares y caudillos. Por ello ha sido el militarismo el que ha servido también para que determinado político pudiese alcanzar el poder &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn42" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn42" name="_ftnref42"&gt;[42]&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente esta afirmación es plausible y corroborá nuestro juicio en torno a la naturaleza del Perú como escenario de luchas intestinas y sin “ciudad”, sin embargo, lo que no refiere Basadre es el hecho que dichos conflictos entre caudillos no fue producto del azar sino más bien de todo este proceso de modernidad que se presentó en un espacio en el que no existía una comunidad. De hecho, en contextos en donde existía ya comunidad los efectos de las ideologías no fueron tan funestos como en nuestra caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿cual sería la relevancia de la filosofía si sabemos que esta no podría darse sin la ciudad?. La filosofía y más concretamente la filosofía política sirve básicamente para preservar la comunidad y lo más importante para mejorarla. Pero, ¿qué hay si no existe ciudad?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente, la clave de todo radica en la creación de la ciudad y aquí nos preguntamos con derecho, ¿cómo nace la comunidad?. ¿Será fruto del azar?, ¿tendrá que ver con el poder y la fuerza?, ¿dependerá de los juristas?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hoy hemos llegado a plantear las preguntas adecuadas, esto se ha conseguido partiendo justamente de la filosofía, es decir, que la filosofía finalmente si tenía y tiene que ver mucho con el proyecto de constitución de una ciudad, aunque en este caso estemos hablando más bien de una filosofía que surge diríamos de manera espontánea y aislada pero que podría crecer a medida que la ciudad también se genere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero filósofo entonces podría ser el que sustente en principio las condiciones de nuestra situación y aconseje también a aquellos que tendrían que actuar para la constitución de la ciudad que una vez aparecida podría ser nuevamente mejorada con el consejo del filósofo y de la filosofía política.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Augusto Salazar Bondy, La filosofía en el Perú. Panorama Histórico (Lima: Edit Universo, 1967), David Sobrevilla, La Filosofía contemporánea en el Perú, estudios, reseñas y notas sobre su desarrollo y situación actual (Lima: Carlos Matta editor, 1996)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Jorge Basadre, Perú: Problema y Posibilidad, (Lima: Cotecsa, 1984) pp. 49 –50&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Por ende, toda filosofía en el fondo es filosofía política. Tal tesis la tomamos de la monumental obra de Leo Strauss (1899 – 1973) que será también la base de nuestro texto y que nos ayudará a sostener la hipótesis de que no existió filosofía en este periodo de los inicios de la República y muy probablemente no la exista hasta la fecha. Para empezar a descubrir el sentido de la filosofía política ver de Leo Strauss “What is political philosophy?” en: What is political philosophy and other studies, (Chicago: Chicago University Press, 1998), también The city and man (Chicago: Chicago University Press, 1998) y nuestro artículo, “¿teología política o filosofía política?: la amistosa conversación entre Carl Schmitt y Leo Strauss, en: Carl Schmitt su época y su pensamiento (Buenos Aires: EUDEBA, 2,002) entre otros textos.&lt;br /&gt;Sin embargo, aun no podemos estar seguros de la respuesta a la pregunta sobre como es que nace una comunidad, ¿también por obra de la filosofía? , ¿será fruto del azar?, ¿intervención divina? o finalmente ¿dependerá de la fuerza y el poder?&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Al respecto se puede citar el trabajo de Cristóbal Aljovín donde se muestra nuestro turbulento pasado político en especial la continua presencia de la emergencia política que gestó el caudillaje. Cristóbal Aljovín, Caudillos y constituciones. Perú 1821 – 1845. (Lima: FCE, 2,000) y más recientemente, Gustavo Montoya, La independencia del Perú y el fantasma de la revolución, (Lima: IEP, 2,002)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Ojo que hablamos de pensamiento politico asumiendo que éste no necesariamente se da dentro de una comunidad, es decir, que puede haber discurso política sin ciudad constituida.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Leo Strauss, “Introduction to History of Political Philosophy” en An introduction to political philosophy, ten essays by leo Strauss, Hilail Gilden (ed) (Detroit,Michigan: Wayne State University Press, 1989)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Pablo Macera, Tres etapas en el desarrollo de la conciencia nacional, (Lima: Fanal,1954)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Definitivamente la mejor descripción de lo que es una ideología es la que plantea Martin Heidegger al considerar que la idea de visión del mundo o representación define el pensamiento de la modernidad, y en este sentido, la ideología es precisamente eso una “visión del mundo”.Martin Heidegger, “The age of the world picture” en: The question concerning technology and other essays (New York: Harper &amp;amp; Row, 1977)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Leo Strauss, “The three waves of modernity”en An introduction to political philosophy, ten essays by Leo Strauss, Hilail Gilden (ed) (Detroit,Michigan: Wayne State University Press, 1989)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; En realidad la filosofía aparece cuando se empieza a pensar en torno a la naturaleza y no en función a los Dioses, en este sentido, es evidente que antes de Sócrates, Platón y Aristóteles había filosofía, sin embargo, Sócrates en el fondo sería en realidad el primer filósofo al definir de manera particular a la naturaleza al considerarla en términos de idea o forma y no como ocurría con la filosofía presocrática en donde la naturaleza tenía un carácter más bien físico.&lt;br /&gt;El concepto de naturaleza en realidad emana de la pregunta básica con la que empieza la filosofía: ¿Qué es ...? y al responderse a la pregunta “del que” necesariamente tenemos que pasar a la idea del carácter, de la forma o de la naturaleza del objeto. Por esto, Indudablemente que la pregunta inherente al nacimiento de la filosofía política sería la pregunta por el hombre, ¿Qué es el hombre? Penetrando así en la naturaleza política del ser humano. Cfr. Leo Strauss, “Introduction to History of Political Philosophy” Ibid. p.165.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Leo Strauss, “What is political philosophy?” p.11.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Ibid.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Hannah Arendt, La condición humana, (Barcelona: Paidós, 1993) cap 2, ¿Qué es la política? (Barcelona: Paidós, 1997)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Allan Bloom, “El filósofo político en la sociedad socrática: el punto de vista socrático” en: Gigantes y Enanos (Barcelona: Gedisa, 1999) p. 137.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Al menos en teoría pues nuestra tesis es que la monarquía hispana subordinará la filosofía a la fe por lo cual paulatinamente la filosofía irá perdiendo espacio.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Pensamos en el organicismo que puede reflejarse en la idea de Imperio constituidos por reinos diversos, o en el caso peruano en la idea del cuerpo de República, configurado por la República de españoles y la República de Indios. Ciertamente, la visión orgánica es de origen filosófico. Para la presentación de la visión orgánica del Imperio Hispano se puede ver: Fernan Altuve Los Reinos del Perú apuntes sobre la monarquía peruana (Lima: Dupla Editorial S.R.L, 2001) segunda edición. Para la tesis del cuerpo de República, Rafael Sánchez Concha, “El cuerpo de la República en el pensamiento político colonial” en Humanidades, N° 21. 1992.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; En realidad la tradición iusnaturalista moderna arrancaría con la llamada primera ola de la modernidad en la cual un autor como Maquiavelo podría ver en la naturaleza a un objeto separado del hombre y por ende sería simplemente materia moldeable según la voluntad del sujeto. El iusnaturalismo moderno no es sino la plasmación del voluntarismo que subyace a la teología pura. Leo Strauss, “The three waves of modernity” Ibid., p.85.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Ciertamente esta afirmación puede ser polémica si entendemos por modernidad todo aquello que aparece como racional, sin embargo, apreciando el pensamiento imperial español nos encontramos con una gran influencia del mesianismo y el pensamiento escatológico – léase irracional desde la posición moderna - aunque aun es discutida la naturaleza del discurso mesiánico quizá pueda ser finalmente una manifestación secularizada de la visión cristiana y teológica aunque con elementos de tradiciones paganas como puede ser el caso de Hesiodo o las tradiciones neoplatónicas renacentistas. Para una referencia de la escatología hispana ver de Ramón Mujica, Los ángeles apócrifos en la América Virreinal (Lima: FCE, 1992) También puede revisarse de Frances Yates, La filosofía oculta en la época isabelina (México: FCE, 1982) y muy especialmente, su ensayo “Charles V and the idea of empire” en Astrea the imperial theme in the sixteenth century (London: Pimlico, 1993)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; “La potestad regia viene inmediatamente de Dios, autor de la naturaleza, como lo dijimos. Mas porque esto no es por especial revelación o donación, sino por cierta natural consecuencia, que muestra la razón natural; por lo mismo inmediatamente se da por Dios sólo a aquel sujeto a quien se encuentra por fuerza de la razón natural. Ahora bien, este sujeto es el pueblo mismo; y no alguna persona de entre él” Francisco Suárez, Defensio fidei catholicae adversus anglicanae sctae errores, 3, 3, 12. Citado por Ignacio Gómez Robledo, El origen del poder político según Francisco Suárez (México: Editorial Jus, 1948)p.145.&lt;br /&gt;Claro está que aquí la comunidad no es una sumatoria de individuos sino siguiendo las tesis escolásticas y al menos desde un punto de vista teórico un cuerpo orgánico, diferenciándose así de las tesis contractualistas del iusnaturalismo moderno. Empero, la referencia a que el poder está en manos de la comunidad aun cuando haya sido otorgada por Dios nos aproxima más bien a lo que el medievalista Walter Ullmann denominaría una teoría ascendente del poder, y esta lectura corresponde básicamente a las tesis conciliaristas del siglo XIV que se oponían a las concepciones descendentes del poder que estarían más próximas a la visión tradicional. Walter Ullmann Medieval political thought, introducción (Harmondsworth, Middlesex: Penguin, 1970) .&lt;br /&gt;Sin embargo, también cabe añadir que la tesis de la “translatio imperii” puede ser vinculada a las visiones escatológicas de la historiografía medieval que partiendo del Libro de Daniel y transmitida a Occidente durante la época de la patrística por San Jerónimo desarrolla la historia imperial en términos de cuatros imperios como el Asirio, el Persa, el Griego, el Romano y finalmente el último Imperio (quinto) que podría ser el de los Habsburgos fusionado con el Inca. Cfr. Mario Góngora, Estudio sobre la historia colonial de Hispanoamérica (Santiago de Chile: Editorial Universitaria, 1998) pp. 213 – 222.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;[20]&lt;/a&gt; Richard Tuck, Natural rights theories, their origin and development (Cambridge: Cambridge University Press, 1979) p.48.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;[21]&lt;/a&gt; Quentin Skinner, The foundations of modern political thought, Volumen 2, The age of reformation (Cambridge: Cambridge University Press, 1978) p.152.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref22" name="_ftn22"&gt;[22]&lt;/a&gt; La “filosofía ilustrada” no sería realmente filosofía sino “historicismo” y correspondería según Strauss a la segunda ola de la modernidad. Tal discurso estaría representado en este caso por la perspectiva de Jean Jacques Rousseau . “ Las características de la primera oleada fueron la reducción de los problemas morales y políticos a problemas técnicos, y el concepto de naturaleza conforme a si estuviera en necesidad de ser opacado por la civilización cual simple artefacto” Leo Strauss, “The three waves of modernity”.p.89.&lt;br /&gt;Rousseau entonces nos retrotrae a una etapa prehumana llamada de naturaleza y que adolece de imperfecciones que serán sin embargo superadas por obra de la historia.&lt;br /&gt;Para una crítica de la ilustración más famosa, es decir, la francesa ver de Isaiah Berlin, The Crooked Timber of Humanity, (London: Fontana, 1991), Freedom and its Betrayal, Vico and Herder, (London: The Hogart Press, 1976), (New Jersey: Princeton University Press, 2002) entre otros.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref23" name="_ftn23"&gt;[23]&lt;/a&gt; John Gray, Liberalismo (Madrid: Alianza, 1993)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref24" name="_ftn24"&gt;[24]&lt;/a&gt; Pablo Macera, Tres etapas en el desarrollo de la conciencia nacional&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref25" name="_ftn25"&gt;[25]&lt;/a&gt; Pablo Macera, Tres etapas en el desarrollo de la conciencia nacional, p.69.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref26" name="_ftn26"&gt;[26]&lt;/a&gt; “Memoria en pro de la adopción del sistema republicano, leída en la Sociedad Patriótica en la sesión del 8 de mayo de 1822”.Boletín del Museo Bolivariano, a. 1, N°.11 p.386. Citado por Augusto Salazar Bondy Entre escila y caribdis, (Lima: INC, 1973) p.83.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref27" name="_ftn27"&gt;[27]&lt;/a&gt; Justamente este era el argumento de peso del discurso conservador de Edmund Burke al referirse críticamente a la revolución francesa , en particular al hecho de que ésta negaba absolutamente todo lo del pesado y pensaba que se debía construir un orden sin tomar nada de lo que existía anteriormente. Ver. Edmund Burke, “Reflections on the Revolution in France” en: Select Works of Edmund Burke, Vol.2 (Indianapolis: Liberty Fund, 1999)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref28" name="_ftn28"&gt;[28]&lt;/a&gt; Cristobal Aljovín, Caudillos y Constituciones, p.82.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref29" name="_ftn29"&gt;[29]&lt;/a&gt; Leo Strauss, The city and man (Chicago: Chicago University Press, 1998)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref30" name="_ftn30"&gt;[30]&lt;/a&gt; Cosa que se puede constatar simplemente observando la misma naturaleza&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref31" name="_ftn31"&gt;[31]&lt;/a&gt; Jorge Basadre, El azar en la historia y sus límites, (Lima: P.L. Villanueva Editor, 1973) p.234.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref32" name="_ftn32"&gt;[32]&lt;/a&gt; Aunque valgan verdades en nuestro medio no recibimos las ideas de los más importantes representantes del pensamiento moderno sino más bien literatura secundaria de divulgadores menores del modernismo como fueron los casos del discípulo de Pufendorff, Johan Gottlieb Heinecke o Heineccio influyente en la etapa previa y posterior a la independencia y un discípulo indirecto de Hegel, Heinrich Ahrens que tuvo su apogeo a mediados del siglo XIX. Cfr. Fernando de Trazegnies , La idea de derecho en el Perú Republicano del siglo xix, (Lima: PUCP, 1992) pp. 77 – 89.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref33" name="_ftn33"&gt;[33]&lt;/a&gt; Pablo Macera, Tres etapas en el desarrollo de la conciencia nacional, p.117.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref34" name="_ftn34"&gt;[34]&lt;/a&gt; La idea de la política entendida como materia maleable nace evidentemente de Maquiavelo&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref35" name="_ftn35"&gt;[35]&lt;/a&gt; Fernando de Trazegnies, La idea de derecho en el Perú Republicano del siglo xix p.156&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref36" name="_ftn36"&gt;[36]&lt;/a&gt; Ciertamente la presencia de la escritura es un signo de la ausencia de confianza con lo cual se advierte también la carencia de comunidad.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref37" name="_ftn37"&gt;[37]&lt;/a&gt; Ibid, pp 45 – 46.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref38" name="_ftn38"&gt;[38]&lt;/a&gt; Qué es en realidad el propósito de la filosofía política. Cfr. Leo Strauss, What is political philosophy? And other studies&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn39" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref39" name="_ftn39"&gt;[39]&lt;/a&gt; Ver al respecto de Michel Villey, La formation de la penseé juridique moderne. Cours d´histoire de la philosophie du droit 1961 – 1966 (Paris: Editions Montchrestien, 1968)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn40" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref40" name="_ftn40"&gt;[40]&lt;/a&gt; Salvador Runs Rufino, Historia de la catedra de derecho natural (1770 – 1794) (León: Universidad de León 1993) p.111.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn41" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref41" name="_ftn41"&gt;[41]&lt;/a&gt; Enrique Ahrens, Curso de derecho natural, (Madrid: De Bailly – Bailliers e hijos, 1906) sexta edición, p.136.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn42" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref42" name="_ftn42"&gt;[42]&lt;/a&gt; Jorge Basadre, Perú: problema y posibilidad, pp. 49 – 50. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-6238411306676330842?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/6238411306676330842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=6238411306676330842&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6238411306676330842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6238411306676330842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/09/filosofa-en-los-inicios-de-la-repblica.html' title='¿Filosofía en los inicios de la República?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SNbk--ZDgbI/AAAAAAAAAP0/obNvMVnV118/s72-c/ideas%2520en%2520el%2520Peru_tomoII.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-7930380642667256976</id><published>2008-09-01T06:57:00.000-07:00</published><updated>2008-09-01T07:13:51.621-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho Penal del Enemigo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carl Schmitt'/><title type='text'>La Crítica Conservadora de la Democracia Liberal y el llamado "Derecho Penal del Enemigo": en torno a una tesis peligrosa</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SLv38m9KEQI/AAAAAAAAAPs/L65oDWJSVmc/s1600-h/torres-gemelas-5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241055211996975362" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SLv38m9KEQI/AAAAAAAAAPs/L65oDWJSVmc/s320/torres-gemelas-5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica: El presente artículo ha sido escrito por mi amigo y colega Luis Manuel Sánchez, destacado académico arequipeño y que viene concluyendo sus estudios de doctorado en la Universidad Nacional de Australia. El presente artículo aparecerá proximamente en la Revista de Derecho de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA). Le agradezco a Manuel el permitirme colgar su texto y ya pronto estaré respondiendo sus críticas. (EHN) &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Luis Manuel Sánchez Fernández &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Contenidos&lt;br /&gt;1. El Pensamiento Conservador&lt;br /&gt;2. La Política Schmittiana&lt;br /&gt;3. Excepción y Decisión&lt;br /&gt;4. Excepción y Realidad&lt;br /&gt;5. ¿Derecho Penal de Cuál Enemigo?&lt;br /&gt;6. De las Reales Urgencias Democráticas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un sentido, los atentados el 11 de setiembre del año 2001 en la ciudad de Nueva York, son comparables a la caída del muro de Berlín, en particular para los Estados Unidos. En 1989 Norteamérica pudo celebrar la caída del socialismo ruso, definido por entonces, como ‘enemigo estratégico’ de la democracia. El 2001, el ‘enemigo’ parece reaparecer, esta vez bajo la forma del terrorismo, asociado de corriente por la administración norteamericana a lo que llama el “fundamentalismo” islámico.&lt;br /&gt;La reaparición del “enemigo” político parece dar actualidad al problema de la “excepción”, un tema diríase algo olvidado en la teoría política y constitucional. Este aspecto ha sido oportunamente advertido por Eduardo Hernando Nieto, en recientes artículos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. El profesor de la Católica piensa que la “guerra contra el terror” decretada por la segunda administración de Bush (hijo), podría hacer meritoria, en la actual coyuntura, una vuelta al decisionismo político Schmittiano, o la re-discusión de nociones como las de Emergencia Constitucional (Watkins 1939) ‘dictadura constitucional’ (Clinton Rossiter 1948), en conexión con el llamado ‘derecho penal del enemigo’ sugerido en los años ochenta por Günter Jakobs.&lt;br /&gt;No es que E.H.Nieto considere que las acciones emprendidas por el gobierno norteamericano correspondan con propiedad a la utilización de estas nociones&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;; sin embargo, su artículo trasluce una cierta preferencia por la idea de la excepción misma. Al igual que Schmitt, el profesor sugiere que el discurso jurídico liberal no tiene una respuesta a los problemas de la emergencia, y auspicia mayores posibilidades a la tesis “realista” schmittiana, de la cual dice “pretende ser aun un enfoque jurídico… y que bajo ningún punto de vista se trata de implantar un modelo exclusivamente decisionista” (Hernando Nieto 2007).&lt;br /&gt;Volveremos más adelante para enjuiciar si la tesis “realista”, seguida en su momento por políticos como Hans Morgentau o Henry Kissinger, y heredada por académicos como Leo Strauss o Samuel Huntington, puede considerarse jurídica. Anotemos ahora que, en la línea de razonamiento que expone Nieto – una línea que, en otro lado, el profesor ha advertido por sí mismo como “peligrosa”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;-, la llamada ‘democracia liberal’, a la sazón el régimen favorito en la mayoría de estados del mundo, resulta centralmente cuestionada. La democracia liberal -para nuestro caso con una importante definición social- no logra ofrecer una respuesta satisfactoria a las demandas de estabilidad y seguridad de los Estados. Esta constituye, podría decirse, la objeción básica a las democracias existentes desde el lado conservador.&lt;br /&gt;La crítica conservadora no es, por supuesto, la única que sufren las democracias actuales. Hay otros cuestionamientos que gozan incluso de mayor atractivo en los países del capitalismo desarrollado. Entre ellas las que se originan en la línea de pensamiento Habermasiana o en las ideas de Rawls, a favor de una democracia deliberativa en la que trabajan, con diferentes matices Cohen (1989), Gutmann and Thompson (1996), Benhabib (1996), Dryzek 2000), entre otros numerosos autores. También son singulares, y quizás más idóneas para nuestros países, las críticas de las corrientes feministas (I.M.Young 1990, A. Philips 1993), comunitaristas (Sandel 1984), republicanas (McIntiye 1987), marxistas (McPherson 1973), y en particular la crítica de la teoría política ambiental en la que trabajan varios autores (Gorz 1980, Bookchin 1982, Eckersley 1992, Dryzek y Schlosberg 1998).&lt;br /&gt;La razón para prestar atención en este artículo a la crítica conservadora - en diálogo con algunas ideas del profesor E.H.Nieto en torno a los temas de la excepcionalidad y el “derecho penal del enemigo”- reside en el relativo atractivo que estas posiciones tienen entre las élites políticas e intelectuales de la sociedad norteamericana, cuya influencia en nuestros países no puede desdeñarse.&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc206415547"&gt;1. El Pensamiento Conservador&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El conservadurismo como filosofía política no es de por sí censurable. Por lo menos depende de lo que se quiera conservar. Conservadores razonables podrían pensar, por ejemplo, que es más adecuado mantener los estilos de vida de vida en las localidades tradicionales porque deterioran menos el ambiente, en lugar de embarcar a las comunidades en proyectos de cambio de consecuencias de por sí inmanejables en términos ecológicos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;. En este sentido, una postura conservadora no queda desacreditada eo ipso, excepto por las consecuencias privilegiantes, o la falta de imparcialidad ética, que pueda implicar. Esto último es lo que la crítica conservadora de la democracia liberal no puede acreditar. Su punto de vista se exhibe radicalmente parcializado, lo que lo hace esencialmente vulnerable a una crítica racional, como se argumenta en lo que sigue.&lt;br /&gt;El recelo de las mentalidades conservadoras con las conquistas democráticas es tan antiguo como las democracias mismas. Se podría remitir hasta Platón e incluso Aristóteles, quiénes, a juzgar por las traducciones de sus textos, desconfiaban de la democracia porque esta favorecía el caos, o la entendían como una forma de gobierno degenerada. Más tarde, durante las épocas revolucionarias clásicas del periodo moderno, en Norteamérica y Francia, conservadores destacados como de Maistre y Burke deprecaban de la democracia por considerarla el gobierno de la gente no apta, o por implicar la posibilidad de la llamada ‘dictadura de la mayoría’ (Tocqueville 1835-1840).&lt;br /&gt;En tiempos más recientes la democracia, a la manera griega, fue declarada virtualmente imposible por pensadores proclamados ‘realistas’, quienes la describen como un gobierno de élites (Mosca 1896, Michels 1927) o el mecanismo periódico para escoger entre candidatos especializados en hacer política (Schumpeter 1942). Aun antes de Schumpeter, Weber (1922) no dejó de advertir los problemas de burocratización que acompañaban a la democracia, abogando por un “cesarismo presidencial” que antecede al “cesarismo carismático” de Schmitt. Dahl por su parte, en los años cincuenta (1956), llegó a pensar que la democracia no podía ser más que un gobierno de varias minorías, amenazada ocasionalmente por la multitud.&lt;br /&gt;Un hecho cierto es que las democracias realmente existentes no se alejan mucho de las descripciones ofrecidas por Weber, Schumpeter o Dahl. Ellas son la expresión acentuada de un representativismo exacerbado que ha colocado la política en manos de una ‘clase política’ minoritaria. Contra este modelo de democracia, descrita en la cultura europeo-anglosajona como ‘democracia liberal’, distante de una democracia de tipo helénico, es que el pensamiento conservador dirige sus lanzas. Pero su crítica no está dirigida contra las bases de su inautenticidad democrática, sino contra la ‘inestabilidad’, ‘indecisión’, ‘inseguridad’ e ‘impredecibilidad’ que esta generaría. Su cuestionamiento corre más o menos en la misma dirección de Platón y Aristóteles, sólo que el modelo de democracia criticado no es el antiguo sino el moderno. La preocupación mayor de los conservadores es la ‘ingobernabilidad’ de las democracias, un tema que se amplifica en la jerga autorizada más reciente de los teóricos de la casa blanca.&lt;br /&gt;El pensamiento conservador no ha tenido regularmente mucho atractivo en la academia, aunque nunca ha desaparecido. En cambio, su presencia en los espacios de la política ha sido generalmente más notoria. Por ejemplo, en los años setenta en un conocido informe presentado a la denominada Comisión Tricontinental conformada por “ciudadanos destacados” (léase políticos e influyentes hombres de negocio) de Europa Occidental, Japón y Norteamérica, tres autores reconocidamente conservadores, Michel Crozier, Samuel Huntington y Joji Watanuki&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;, caracterizaban como los mayores problemas de los gobiernos democráticos, la “anomia” y las “disfunciones” de las democracias, los excesos de expectativas y de movilización de las masas que “sobrecargan” a los gobiernos y el “fraccionamiento” de los intereses. Todo esto reduciría las posibilidades de actuación de los Estados y pondría en riesgo la “gobernabilidad”.&lt;br /&gt;Como pocas veces, las conclusiones de estos autores no fueron directo a los anaqueles, sino que han servido de orientación, en los años siguientes, a las políticas internas y externas en especial durante los gobiernos de Reagan y Bush (padre). Desde entonces el pensamiento neo-conservador se instala oficialmente en la Casa Blanca, consolidado con las sub-siguientes administraciones de Bush (hijo), luego de Clinton. Neo-conservadores notorios han vuelto a ocupar los espacios de influencia de la política norteamericana, entre los más influyentes, Irving e William Kristol, Abraham Shulsky, David Cheney, Donal Rumsfeld, Paul Wolfowitz. A ellos se asocia el endurecimiento de la política norteamericana en temas como la ratificación del Protocolo de Kyoto, la política anti-migrantes, la guerra contra el terror, la ocupación de Irak y Afganistán, etc. La sectarización de la política norteamericana en estos y otros temas ha sido tan acentuada, contra los reclamos de la mayoría de naciones, que cada día son más los críticos que caracterizan la actitud norteamericana como propiamente imperial&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Las ideas de dos filósofos de la política europeos han sido particularmente útiles en la re-elaboración del discurso (neo) conservador: Carl Schmitt y Leo Strauss&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. El segundo propiamente un seguidor de las ideas del primero desde sus años de estudiante en Alemania, autor de las Notas al El Concepto de lo Político, interesado como aquél en revivir la teoría Hobbesiana del estado colocando en el centro la “obediencia” hacia el poder&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;. Una mayoría de autores está de acuerdo en que las ideas Strauss rondan las prácticas de la casa blanca desde los tiempos de Reagan, aunque algunos autores discuten el peso de tal influencia&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La crítica de Schmitt se dirige contra el liberalismo democrático, porque este niega “lo político” pero ha fallado en eliminar lo político de la faz de la tierra&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;. “Lo político” sería una dimensión ineludible, anterior al Estado, por lo tanto se trata de abogar por su recuperación. Pero lo ‘político’ viene a ser una categoría no definida “exhaustivamente” por Schmitt&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;. En verdad, en el lenguaje de Schmitt se presenta como una categoría de la voluntad, antes que del razonamiento, expuesto en forma más bien algo esotérica. Algunos podrían entenderla como una invitación a la ‘lucha’&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt; permanente entre ‘amigos’ y ‘enemigos’, o la recuperación del principio de obediencia consagrado por el Leviatán: Protego ergo obligo. O Quizás es simplemente el fundamento para restablecer el miedo como fuente de ‘lo político’. Acerca de este último ha escrito Strauss “…el miedo a la muerte, el miedo a la muerte por violencia, es [para Hobbes] la fuente de todos los derechos, la base primaria de los derechos naturales”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;. Tanto en Strauss, como en Schmitt, hay un interés primigenio común en acudir al ‘realismo’ de Hobbes, como al de Macchiavello, influencias que resultan pivotales en la elaboración del discurso político de ambos autores.&lt;br /&gt;Schmitt resulta atractivo para la visión conservadora, porque cuestiona la incertidumbre que el parlamentarismo ocasionalmente genera. Critica la pérdida de identidad de la política, en condiciones de un estado laico, que ha perdido toda ordenación religiosa, y la posible reducción de la política a una tecnología formal&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;. Schmitt equipara la democracia liberal con reglas constitucionales abstractas y procedimientos aparentemente formales para administrar el derecho, a la manera de Kelsen contra quién dirige varios de sus ataques. Reclama el momento de la decisión, el momento de la excepción jurídica, que a su juicio es el que funda el derecho. A favor de ello alega encontrar razones en su Teología Política (1934).&lt;br /&gt;Strauss, por su lado, enfatiza el momento de la pérdida de sustantividad de la política que bajo el liberalismo se habría instalado. Una de las preocupaciones mayores de su obra es rescatar la moralidad de la política tras las huellas de la herencia platónica. Sin embargo, no se trataría, en rigor, de la búsqueda de una moralidad objetiva sino de una que debería ser entendida en función del poder. “En otras palabras, aquellos que están en el poder definirán lo correcto y lo bueno como lo crean apropiado”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Es evidente que, por ambos camino, el discurso de la filosofía política se inclina a favorecer las condiciones para el ejercicio irrestricto del poder, personificado en el gobernante, en desmedro de las condiciones del derecho normalmente asociadas a las reglas constitucionales de las democracias. Desde este punto de vista, aunque puede pensarse ambas como una clase de teoría política, resulta discutible que puedan ser asumidas como teorías jurídicas. Volvemos sobre esto en lo que sigue.&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc206415548"&gt;2. La Política Schmittiana&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Desde su Catolicismo Romano y Forma Política (1923), Schmitt expone la tesis, de raigambre Hobesiana, que será luego motivo de El Concepto de lo Político (1927), según la cual política es la elaboración de significado a través de la distinción de ‘amigos’ y ‘enemigos’. A juicio de McCormick, Schmitt “toma demasiado literalmente la afirmación de Weber de que la política envuelve la subjetiva elección personal entre Dios y el Demonio”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Es posible que para el contexto de Schmitt, en la Europa de los años 30, tuviese cierto sentido imaginar la política a la manera del estado natural hobesiano, como la lucha entre el ‘bien’ y el ‘mal’. Sin embargo, una variable de contexto política es insuficiente para fundar una definición de lo político. La historia tampoco descarta escenarios descriptivos en donde la política alcanza condiciones para ser practicada no como la oposición bien-mal, sino como la resistencia pacífica (Gandhi), la desobediencia civil (Luther King), la aceptación de la diferencia (Philips, Benhabib), o el diálogo (Naciones Unidas)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Por otro lado, incluso asumiendo que la política fuese en todos los casos la confrontación entre el ‘bien’ y el ‘mal’ – como en los tiempos bíblicos- de ahí no se sigue de inmediato una filosofía práctica orientada al aniquilamiento irreflexivo del adversario, ni a una utilización exclusiva de los métodos de guerra, ni a una política fundada regularmente en la excepción. El momento de la deliberación Habermasiana, incluso en esa perspectiva, no quedaría de por sí eliminado. Siempre será necesario apelar a algún tipo de argumentación aunque sea para decidir –razonablemente- si algo es el ‘bien o el ‘mal’, o, por supuesto, el tipo de sanción que el “mal” podría merecer. A menos que se asuma que quien asume el poder está desde ya discrecionalmente autorizado a decidir por sí mismo cuándo y a quiénes colocar la etiqueta de “enemigos”.&lt;br /&gt;Este problema revela una de las carencias epistemológicas claves – o supuestos dogmáticos, leído desde la perspectiva ideológica- en la exposición de Schmitt. Las decisiones serían para contener el mal, pero ¿debemos asumir que el bien y el mal vienen epistemológicamente definidos de antemano, quizás en algún lugar secreto de la ‘teología política’? Si no es así, quién es el que está autorizado para definir el ‘bien’ y el ‘mal’?&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Por otro lado, ¿sobre qué base se puede decidir si quién está en el poder tiene el derecho de usas las armas, y para defender cuáles intereses? La respuesta Schmittiana sería posiblemente que tales atributos están otorgados por definición en manos del dictador, porque dictator est qui dictat. Y Soberano “... es aquél que decide en la excepción”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt;. El soberano “decide si hay una extrema emergencia así como qué debe hacerse para eliminarla”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Strauss por su lado, quizás argüiría que están autorizados para perseguir el mal aquellos que están “del lado de Dios”, como en la famosa guerra del Peloponeso descrita por Tucydides, en donde el pensamiento conservador parece encontrar el motivo para celebrar el triunfo de los Dioses de Esparta sobre la democracia de Atenas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;“De acuerdo con la formulación de Schmitt –Dice McCormick- en todos los casos de emergencia, parecería necesario recurrir a una institución unitaria que tenga monopolio en las decisiones, de tal modo que ninguna confusión ni conflicto surja”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;[22]&lt;/a&gt; Característico de este argumento es su trabajo El Guardíán de la Constitución (1931) en el cual su defensa del liderazgo carismático absoluto termina de definirse. La soberanía estaría personificada en el Reischspräsident, a partir de lo cual el camino para la defensa del Tercer Reich está allanado. Hacia 1934 Schmitt autoría el artículo “El Führer Protege el Derecho” en donde se muestra más explícito en condenar las amenazas paramilitares al poder de Hitler que en condolerse por el asesinato de civiles durante la llamada “noche de los cuchillos largos” (30 de junio de 1934)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;[23]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;E.H Nieto entiende que la decisión de Schmitt de adherir al Führer es prueba de la convicción Hobbesiana de aquél: sumisión “a cambio de seguridad’. Sin embargo, la versión de Bendersky es que la devoción al régimen hitleriano se mantuvo por Schmitt a pesar de ser desplazado de la condición de principal Jurista del Reich, incluso cuando su vida se vio circunstancialmente amenazada por los servidores del régimen&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn24" name="_ftnref24"&gt;[24]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;McCormick ha hecho notar también que la adhesión a la “soberanía del dictador”, constituye un punto de abandono por Schmitt de la postura sostenida en un trabajo temprano de 1921, Die Diktatur, en donde Schmitt se refiere a la dictadura romana como una institución de emergencia para preservar la República en tiempos de aguda crisis&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn25" name="_ftnref25"&gt;[25]&lt;/a&gt;. Allí también critica el uso de la dictadura como medio tecnológico así como la perpetuación de la misma por el naciente comunismo ruso&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn26" name="_ftnref26"&gt;[26]&lt;/a&gt;. Sin embargo, en Teología Política la dictadura se convierte en la excepción permanente. Schmitt introduce la idea de dictadura ‘soberana’, la cual es postulada como el poder de suspender y cambiar en forma perpetua el orden político en nombre de un inaccesible “pueblo” y “una noción escatológica de la historia”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn27" name="_ftnref27"&gt;[27]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Este paso significa también que Schmitt asume una postura romántica, existencialista o ‘estética’ de la política que antes, en Catolicismo Romano, había criticado. La voluntad es colocada en el centro de la política. Schmitt renuncia a la separación de poderes porque esta paraliza al estado y oscurece quién es el soberano&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn28" name="_ftnref28"&gt;[28]&lt;/a&gt;. A esas alturas, ha escrito McCormick, Schmitt fabrica “en el lenguaje del anticristo el mito cuasi-Nietzcheano de la élite europea forjando sentido a través del combate político-cultural contra la Rusia soviética”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn29" name="_ftnref29"&gt;[29]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Schmitt tiene seguramente razón cuando mantiene que el Estado que no puede declarar la excepción no es Estado, pero sólo bajos ciertos supuesto -como en el caso suyo de naturaleza teológica, y por lo tanto inmune a la crítica de los hombres- puede suponerse que se trata de una excepción en su pureza de “dictadura soberana”, exceptuada de todo control democrático o de todo control racional. Por consecuencia, lo que se obtiene, en estricto, de la emotiva posición de Schmitt no es una teoría de la excepción sino un puro decisionismo político. La excepción carece de la posibilidad de algún control racional. Esto ocurre porque la política schmittiana no afirma ningún tipo de valores, sino el criterio del gobernante, y por lo tanto propiamente confirma la política como la expresión de los intereses, jerarquías y condiciones de poder instaladas en el Estado&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn30" name="_ftnref30"&gt;[30]&lt;/a&gt;. En definitiva conduce a la afirmación de la voluntad autoritaria como la que sobrevino con el Tercer Reich, eventualmente el tipo de “estado excepcional” que tendría que ser tomado como el modelo de soberanía que su teoría se mostraba interesado en defender.&lt;br /&gt;Existe una preocupación ‘realista’ en Schmitt pero su teoría no puede evitar sucumbir ante sus creencias ideológicas que se revelan no sólo en el rol normativo que asigna a la voluntad pura, sino en las varias mutaciones teóricas que se descubren en su obra. El estudio de John McCormick, que aquí venimos citando, es relevante en esa dirección. A diferencia de lecturas apologéticas (pocas por lo demás) y de las numerosas lecturas críticas, McCormick revisa a Schmitt en los propios términos de su teoría, y descubre su paso de crítico de la tecnología moderna y del romanticismo, a abogado de la tecnología dictatorial y del existencialismo del líder. Más adelante, de enemigo del pluralismo intenta pasar como una suerte de liberal interesado en la defensa del individuo, la reciprocidad y el debido proceso, después de la guerra&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn31" name="_ftnref31"&gt;[31]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Esto no significa, por supuesto que el modelo de política defendido por Schmitt sea por completo inexistente. Al contrario, es posible que ese tipo de política sea denominador común en varias proclamadas democracias actuales. Sin embargo, ello no abona lo suficiente como para coronarla en “el concepto de la política” ni para asumirla como un postulado normativo deseable.&lt;br /&gt;Schmitt, como Strauss, se ocupan indudablemente de problemas relevantes de la política, entre ellos de las insatisfacciones de la democracia parlamentaria, con la posibilidad de que el conflicto no pueda ser eliminado a través de la mediación de los representantes. Sin embargo del reconocimiento del conflicto, y la posibilidad del mal, así como de las limitaciones de la democracia liberal, no se deduce que la soberanía debería rendirse a manos de una figura autoritaria, encargada de decidir por sí misma lo bueno y lo malo, y de asumir el rumbo de la política por su cuenta. Desde ese punto de vista, se puede intentar creer que tanto a Schmitt como a Strauss, no les interesaba la guerra sino el orden&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn32" name="_ftnref32"&gt;[32]&lt;/a&gt;, pero la tecnología política que proponen lleva implícita la posibilidad de la guerra y el derramamiento de sangre permanente. La historia de la Alemania de los años 30 y de la Norteamérica de los días que corren puede servir de prueba.&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc206415549"&gt;3. Excepción y Decisión&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La manera en que Schmitt vincula la excepción con el milagro teológico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn33" name="_ftnref33"&gt;[33]&lt;/a&gt; es sin duda iluminante. Sin embargo, podríamos concordar en que fundar una teoría de la excepción a través de las metáforas bíblicas puede ser un ejercicio inagotable. La principal dificultad, sin duda, es que en las posibilidades bíblicas epistemológicamente cabe de todo: el conocimiento y la ignorancia, el bien y el mal, el castigo y el perdón, el heroísmo y el sacrificio, la esclavitud y la libertad, la guerra y la paz. Resultará por ello virtualmente imposible encontrar una justificación estable para algo, con independencia de una convicción de fé que no puede cuestionarse en la vida, pero resulta inestable para una fundamentación teórica.&lt;br /&gt;Sin embargo, no es la única forma en que puede fundamentarse una teoría de la excepción. En contra de Schmitt, no hay razones para pensar que la excepción sea incompatible con la política liberal democrático, incluso dentro de las reglas constitucionales que Schmitt podría haber considerado ‘tecnologías formales’. McCormick recuerda que la crítica schmittiana al liberalismo de Locke es ilegítima, en tanto en el constitucionalismo del autor inglés hay una noción relacionada con el actuar por encima o contra el derecho en tiempos de ocurrencias impredecibles&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn34" name="_ftnref34"&gt;[34]&lt;/a&gt;. Es cierto que la definición de los tres poderes de Gobierno, en Montesquieu, parece estar motivada en la intención de de-discrecionar la política, una aspiración compartida por ciertas versiones de positivismo legalista que parecen creer posible la exclusión de la voluntad de las decisiones jurídicas en el momento judicial. Sin embargo la evolución del constitucionalismo liberal y social, así como el positivismo más razonable, prueban que las corrientes liberal democráticas no son incompatibles, per se, con el desarrollo de una teoría y una práctica de la excepción (lo que no significa, por supuesto, que las soluciones que ofrecen sean en todos los casos las más deseables).&lt;br /&gt;Desde cierto punto de vista, se puede entender incluso que el liberalismo democrático tiene a la excepción en el centro, como el principal problema a resolver para lograr la estabilidad política, dado que la ‘excepción’ ha sido precisamente la fuente de mayor incertidumbre política en particular a lo largo de los siglos XIX y XX. En tal sentido se puede pensar que su ‘tecnología’ está dirigida justamente a controlar la excepción, aunque no pueda eliminarla.&lt;br /&gt;Es sabido que Kelsen se refiere a un problema semejante en torno a la indeterminación de las normas judicial en su teoría dinámica de las normas (Kelsen 1960). Kelsen no elimina un posible momento de discreción judicial en la interpretación de las normas del orden jurídico; más aún cree que en ciertos límites de indeterminación el intérprete es libre para decidir la solución al caso&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn35" name="_ftnref35"&gt;[35]&lt;/a&gt;. En tiempos más recientes, las corrientes de la argumentación racional, que responden al debate entre creación e interpretación jurídica, tampoco proponen eliminar el momento de la decisión de la racionalidad jurídica judicial (sin hablar de la racionalidad legislativa en donde, por supuesto, la discrecionalidad es incluso mayor). Su exigencia central será, yendo más allá de las explicaciones de Kelsen y Hart, que cada decisión –aun cuando no pueda probarse como la respuesta correcta para el caso- deba ir respaldada en adecuadas razones de justificación (Atienza 1992).&lt;br /&gt;En general, la idea de que el Liberalismo democrático escamotea el problema de la decisión quizás puede ser cierta para un liberalismo pensado en negativo, en el que se le pide al estado el máximo de indecisión posible (Nozick 1974); pero no puede decirse lo mismo del liberalismo de Locke o del de Jhon S. Mill o de T.H, Green, por ejemplo. En especial en las teorías de estos dos últimos autores se le concede al Estado un incremento de decisiones que se hallan en la base del llamado Estado del Bienestar (Welfare State).&lt;br /&gt;Es cierto que la teoría de Kelsen, en tanto de-sustancia el derecho y lo hace descansar en una norma puramente hipótetica –sumado al relativismo valorativo del que finalmente el distinguido jurista no pudo librarse- puede generar un efecto angustiante, por la dificultad de encontrar un fundamento sustantivo confiable al cual apelar en especial en situaciones de emergencia, o “casos difíciles”, como diría Hart. Sin embargo, el efecto de la teoría kelseniana, en esas condiciones sería el de colocar el derecho como herramienta de cualquier decisionismo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn36" name="_ftnref36"&gt;[36]&lt;/a&gt;, y por lo tanto no tendría que haber sido blanco de los ataques de Schmitt. Parecería más bien, como indica McCormick, que la crítica de Schmitt al tecnicismo positivista abstracto, que en el fondo alberga la posibilidad de un voluntarismo abstracto&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn37" name="_ftnref37"&gt;[37]&lt;/a&gt;, es sólo una estrategia para dar paso a una nueva forma de dominación centrada en aquel momento, en el líder carismático no bolchevique.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn38" name="_ftnref38"&gt;[38]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, el excepcionalismo, existe en la mayoría de democracias constitucionales, bajo características cercanas a un modelo de dictadura ‘comisarial’, en el sentido romano, dentro de la Constitución y limitada por los derechos reconocidos. Con pocas excepciones, en las Constituciones Liberales y Sociales, existen instituciones de excepción autorizadas ex ante, como en las figuras de los estados de excepción, legislación delegada, decretos de urgencia, declaratoria de guerra, desobediencia civil y derecho de insurgencia.. También son reguladas ex post bajo las teorías que intentan fundamentar la vigencia constitucional de los ‘decretos-leyes’ que provienen de regímenes de facto o los mecanismos de responsabilidad política (Accountability).&lt;br /&gt;En tal sentido es válido concluir con McCormick que la crítica de Schmitt a la excepción “no revela nada, excepto quizás que los liberales de los siglos XVIII y XIX fueron políticamente ingenuos acerca de las emergencias constitucionales; y quizás que las constituciones y sus autores no son omniscientes”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn39" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn39" name="_ftnref39"&gt;[39]&lt;/a&gt;. Tampoco, el problema de la excepción puede ser entendido como superior al de la Constitución, aspecto que fue ya observado por Kelsen, en su respuesta a Schmitt, por reducir la Constitución a los poderes de emergencia del artículo 48 de la Constitución de Weimar.&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc206415550"&gt;4. Excepción y realidad&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Uno no puede dejar de estar de acuerdo con el reclamo “realista” de gobernar, y por consecuencia administrar el derecho, teniendo en cuentas las circunstancias reales. Pero para el realismo conservador la única realidad existente parecer ser la del hombre malo Hobessiano; y la única política ‘realista’ aquella que favorece a la voluntad autoritaria. La cuestión reside, por supuesto, en las varias realidades que se debe tener en cuenta.&lt;br /&gt;El realismo conservador apela a las fórmulas de excepción, en los tiempos actuales, para hacer frente a la amenaza del terrorismo. Sin embargo, más allá de las dimensiones reales o contingentes del terrorismo, esta no es, por supuesto la única ‘realidad’ que amenaza a las sociedades del mundo, ni tampoco la única a la que las democracias están obligadas a dar una respuesta efectiva. Algún tipo de respuesta realista, posiblemente también excepcional, tendría que darse, en otros casos, a los problemas de la suba acelerada de los precios del petróleo, la seguridad alimentaria gravemente amenazada por el agotamiento del petróleo, los migrantes expulsados de los países del norte, los desplazados por las guerras, la gravedad apocalíptica del cambio climático, la extinción acelerada de especies, la ocupación de Guantánamo o los propios sucesos de la ocupación de Irak. Todos ellos son urgencias actuales de la sociedad global&lt;br /&gt;Los problemas de la excepcionalidad se plantean, entonces, no sólo para las democracias como la norte-americana que se siente amenazada por presuntos fundamentalismos religiosos externos; sino también para la comunidad global, y por supuesto también para los países en donde las democracias no logran dar respuestas satisfactorias al conjunto de problemas referidos, además del hambre, la pobreza, la violencia interna o la depredación de los recursos naturales.&lt;br /&gt;Se puede decir entonces que, cuando la crítica conservadora de la democracia se despreocupa de los problemas de la injusticia global y de las sociedades empobrecidas, y se afirma como un decisionismo a favor de las políticas de guerra de un Estado, en ese punto deja de ser neutral. Su conservadurismo deja de ser inocente y adquiere un matiz característicamente sectario, cuando no reaccionario, dirigido a aumentar los atributos del poder puro, por lo demás del Estado más poderoso del mundo. Las ideas de derechos de las personas y de las comunidades quedan en suspenso, al tiempo que la soberanía como derecho de los Estados menores se reduce drásticamente. La crítica neo-conservadora de la democracia no persigue entonces la profundización de la democracia sino su radical supresión.&lt;br /&gt;Por otro lado, en el punto en que la teoría de la excepción se convierte en instrumento de legitimación del poder político arbitrario, deja de ser imparcial y por lo tanto deja de ser una teoría jurídica. Un derecho razonable necesita promover las condiciones de imparcialidad para todos los miembros de la comunidad política, so pena de dejar de ser tal.&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc206415551"&gt;5. ¿Derecho Penal de Cuál Enemigo?&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las reflexiones del profesor E.H. Nieto sugieren una línea de fundamentación común que llevaría desde la idea del ‘milagro teológico’ a través de los conceptos de ‘decisión’, ‘excepción’, ‘dictadura constitucional’ y ‘derecho penal del enemigo’ a los cuales alude en su artículo citado. Es cierto que estas expresiones hacen referencia a problemas que podrían pensarse similares en la filosofía política y jurídica, pero quizás el paso de uno a otro concepto no es inevitable. Por ejemplo, antes ya sugerimos que pasar del ‘milagro bíblico’ a la ‘excepción’ puede tener un efecto metafórico, pero no resulta una base sólida para justificar la excepción.&lt;br /&gt;Por otro lado, el problema de la decisión se presenta en el nivel político, pero también – como ya vimos- en el nivel judicial, constitucional y legislativo; y en estos tres últimos casos no se puede pensar que una teoría de la decisión - en sentido diferente a la de Schmitt- esté necesariamente reñida con un modelo liberal-democrático, o incluso positivista, de Estado. Lo mismo ocurre con el concepto de “excepción” que puede ser trabajado en el marco de la teoría democrático-liberal sin ser urgidos de buscar una teoría que suspenda el derecho y dé paso a la pura voluntad. En cambio el concepto de ‘dictadura constitucional’, podría ser auto-contradictorio en la medida en que, por definición una Constitución supone algún tipo de control de poderes (Aragón 1987), y por lo tanto la imposibilidad de una ‘dictadura’ en sentido propio. Cualquier excepción en el marco de una Constitución y de la teoría democrática, necesita de todos modos estar sujeta a algún tipo de control anterior o posterior.&lt;br /&gt;En cualquier caso, en el contexto de una teoría – y no de una práctica pura- la ‘excepción’ sólo puede ser admisible frente a la primacía de una regularidad, de un orden, o de una norma, puesto que si no hubiera orden tampoco habría ‘excepción’. El orden tendría que ser además necesariamente algún tipo de orden democrático, puesto que si el orden de referencia fuese la dictadura permanente, la excepción será imposible, no podría ser permitida so pena de dejar de ser tal. Desde allí, tampoco hay forma de pasar al concepto de ‘derecho penal del enemigo’. El primer concepto compromete una excepción en ciertas reglas del ordenamiento vigente; el segundo parece implicar un cuestionamiento a la idea misma de derecho en tanto orden universal: ya no sería tanto una ‘excepción’ cuanto otro ‘orden’, en condiciones de una sociedad construida para los ‘amigos’, con exclusión de los ‘enemigos’.&lt;br /&gt;A nuestro juicio este viene a ser el efecto inevitable de la distinción radical entre amigo-enemigo. La política Schmittiana necesita ontologizar esta distinción, esencializar el bien y el mal, para poder justificar luego el paso a la dictadura y la aplicación de reglas distintas para quienes son nominados como enemigos del Estado. A su turno un “derecho penal del enemigo” necesita asumir que el enemigo es un grupo social externo y predefinido, y por lo tanto indigno de ser tratado bajo las reglas de un derecho penal universal. De este modo se reintroducen la sospecha y la peligrosidad como categorías penales, y queda abierta la posibilidad de no reconocer derechos al enemigo y tener “la clase de elite política que promueve la práctica de la tortura en prisiones secretas en el exterior y la suspensión de derechos constitucionales en el interior”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn40" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn40" name="_ftnref40"&gt;[40]&lt;/a&gt;. La única justificación para un tal derecho tendría que ser el straussiano argumento de que las sociedades que están del lado de Dios no pueden sobrevivir si no se defienden de sus enemigos internos.&lt;br /&gt;Schmitt, por supuesto, no ofrece un criterio para la distinción ‘amigo-enemigo’, si bien asume que esta es una distinción inevitable en política, En tal sentido, como diría Pasquino, el enemigo de Schmitt es ontológico, hay que asumir que existe; pero no es epistemológico, porque no hay forma de conocerlo en la medida en que, como asumía Hobbes, cada quién es dueño de sus miedos, cada quién define su enemigo, y eso desemboca en la guerra de todos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn41" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn41" name="_ftnref41"&gt;[41]&lt;/a&gt;. Eso justifica la sumisión al gobernante quién desde entonces es el dueño de la voluntad política. Por tanto, debe entenderse que quienes tienen el derecho de establecer la diferencia amigo-enemigo son inevitablemente los gobernantes del Estado.&lt;br /&gt;Este podría verse como un criterio extremadamente narcisista, basado en la negación de las posibilidades del otro de responder a los juegos de etiquetamiento estableciendo su propia diferencia. Si los sucesos de las torres gemelas autorizan a establecer un “derecho penal del enemigo”, ¿cómo deberían reaccionar países agredidos como Afganistán o Irak? ¿Tendrían el mismo derecho países como Corea del Norte, Cuba, China u otros países con regímenes diferentes, a establecer su propio “derecho penal del enemigo”? ¿Cómo sería posible, en esas condiciones, la comunicación racional entre las sociedades globales? ¿Quién sería el ‘verdadero enemigo’ en esas condiciones? En ese escenario lo evidente es que no tendríamos siquiera el mundo Hobessiano al que originariamente aspiraban Schmitt y Strauss, en el que los estados podrían ofrecer una cierta paz y seguridad a sus ciudadanos a cambio de su obediencia, sino todo lo contrario: un estado de guerra permanente contra todos los declarados enemigos por cada Estado. O por todos aquellos que estén dispuestos a extender los juegos de la criminalización política a la manera inspirada por los Estados Unidos.&lt;br /&gt;Las explicaciones de Jakobs tampoco escapan a esta crítica. Jakobs introduce la noción de ‘derecho penal del enemigo’ ya en los años ochenta inicialmente para distinguir, en caso excepcional, el ‘derecho penal del ciudadano’ y el de los ‘enemigos’. Sin embargo el derecho penal del enemigo estaría formado por “aquellos tipos penales que anticipan la punibilidad a actos que sólo tienen el carácter de preparatorios de hechos futuros”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn42" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn42" name="_ftnref42"&gt;[42]&lt;/a&gt;. Es decir se trataría de aumentar la actuación preventiva del sistema penal, pero el derecho del “enemigo” estaría desde ya incluido en los tipos del código penal, especialmente en aquellos delitos usualmente llamados de peligrosidad. Por tanto, se trataría de dos tendencias que se traslapan en un solo contexto jurídico&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn43" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn43" name="_ftnref43"&gt;[43]&lt;/a&gt;. No obstante, en trabajos posteriores Jakobs parece pensar que la separación de ambos derechos es posible, para evitar que se entremezclen, lo que presuntamente le daría ventaja al estado para declarar al enemigo&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn44" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn44" name="_ftnref44"&gt;[44]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;A diferencia del derecho penal democrático que es ante todo un derecho de acto (aunque marginalmente de autor, sobretodo en el momento del juicio de culpabilidad), el derecho del enemigo sería esencialmente un derecho de autor desde la propia configuración del tipo, dirigido a la eliminación preventiva de fuentes consideradas peligrosas. Además estaría dirigido no tanto contra individuos, sino principalmente contra grupos definidos como peligrosos. Es claro entonces que estamos ante un ‘derecho’ que pierde cualidades garantistas básicas en el trato a los individuos. La noción de ‘derecho penal del enemigo’, si se piensa como un derecho excluido de las garantías del derecho penal ordinario, no puede probar la condición de imparcialidad y el respeto a la igualdad jurídica. Abre enseguida la posibilidad de que los Estados puedan manipular arbitrariamente el derecho de acuerdo con la calificación política que estos hagan de sus ‘enemigos’. Camina entonces a convertirse en una metáfora encubridora del ejercicio de poder puro. Es difícil pensar que Jakobs esté dispuesto a utilizar la noción que propone de una manera tan brusca y arbitraria, por fuera de las razones jurídicas y del sistema de lenguaje en el que se ha construido la noción de derecho.&lt;br /&gt;Por otro lado, la propuesta de Jakobs reduce las posibilidades de distinguir entre el delincuente y el enemigo político. Si el “derecho penal del enemigo” se aplica contra “enemigos” que no han causado en el momento daño alguno – por fuera de los casos de tentativa, actos preparatorios u omisión de deberes, desde ya considerados en los códigos- la única posibilidad de justificación es argüir que se ha decidido reducir sus derechos en razón a las opiniones, pensamientos, creencias o ideologías que profesen. Pero esto por supuesto no es una justificación. El Derecho penal del enemigo se volvería entonces peligrosamente instrumental a la voluntad de etiquetamiento del poder político, económico y militar, con la alta posibilidad de conducir a las democracias liberales hacia prácticas represivas semejantes a las conocidas durante la primera mitad del siglo pasado. Sin duda el punto de partida de la persecución nazi fue la definición de los ‘enemigos’ del estado, así como las deplorables purgas del estalinismo tuvieron en su base la definición de los ‘enemigos’ del poder soviético&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn45" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn45" name="_ftnref45"&gt;[45]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a name="_Toc206415552"&gt;6. De las reales urgencias democráticas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Si trasladamos las preocupaciones de Schmitt al contexto actual quizás podríamos convencernos con mejores argumentos de la impertinencia de acudir al rescate de sus teorías. El problema actual parecer ser más bien el reverso: el abuso de los poderes de emergencia. Pasa lo que, según McCormick, le pasó también a Schmitt, quién enfiló contra el ‘formalismo abstracto’ de las reglas, en el mismo momento en que el derecho era eclipsado por el autoritarismo. Lo mismo puede estar ocurriendo ahora. Se intentar revivir las teorías del autoritarismo en el mismo momento en el que autoritarismo campea en varios frentes de las democracias globales. Piénsese en Afganistán, en Irak, las políticas anti-migrantes, las amenazas contra Irán y Corea del Norte, las prisiones de Guantánamo. En verdad, no parece haber necesidad de una teoría de la soberanía autoritaria en esas condiciones.&lt;br /&gt;Con independencia de que la teoría decisionista pueda tener acogida, o no, la crítica conservadora parecería estar reclamando un decisionismo aún mayor para un Estado que de hecho recurre permanentemente a la excepción, en particular en política internacional, y lo ha hecho durante repetidas circunstancias de la historia. Se sabe de la negativa de los Estados Unidos a suscribir o ratificar importantes Acuerdos Internacionales como el Protocolo de Kyoto, La Convención del Mar, la Convención sobre Diversidad Biológica, etc. Sin hablar de las numerosas resoluciones de Naciones Unidas que no acata, y por supuesto de las decisiones de intervención abiertas, o encubiertas, que practica por su cuenta, en todos estos años&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn46" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn46" name="_ftnref46"&gt;[46]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Desde la perspectiva de los gobiernos en nuestros países, las actuaciones de excepción tampoco son escasas. Parecería una ironía insistir en políticas de excepción cuando el país acaba de salir de otra excepción dictatorial como la del infausto gobierno de Fujimori, para quién el estado constitucional no significó ninguna ‘formalidad’ limitante, ni por supuesto el sistema de derechos. En cierto sentido se podría decir, incluso, que los gobiernos democráticos manejan de corriente el país por el método de la ‘excepción’, si se piensa, por ejemplo en la frecuente abdicación del parlamento a su deber de legislar, bajo la figura de la delegación de facultades legislativas a favor del ejecutivo (de la que han hecho extensivo uso los sucesivos gobiernos de Belaúnde, Alan García, Fujimori y de nuevo ahora García). Estados de emergencia se convierten a menudo en permanentes en importantes zonas del país; o se declara de ordinario la ilegalidad de las protestas sociales; o se autoriza el ingreso frecuente de tropas extranjeras o se aprueba la intervención de las fuerzas armadas para casos que no son precisamente los considerados en la Constitución y las leyes.&lt;br /&gt;Surge entonces la duda si el discurso Schmittiano es todavía necesario y necesita ser reavivado, o es que en la práctica el decisionismo existe y consume por exceso a las democracias representativas contemporáneas. La pregunta fundamental es si el problema más apremiante para las democracias del mundo es el de favorecer una teoría de la excepción aun más discrecional que la incluida en los textos constitucionales, o si por el contrario lo que hace falta son mecanismos de control más eficaces sea para evitar la actuación arbitraria de los gobiernos y de la llamada “clase política”. O para motivarlos a actuar con efectividad frente a problemas tan urgentes y tan graves como los de la extrema pobreza o la amenaza apocalíptica del calentamiento global, por ejemplo.&lt;br /&gt;En respuesta a los atentados del 11 de Setiembre, y al amparo de teorías como las de Schmitt y Strauss, Norteamérica reclama los más amplios poderes de excepción para combatir el terrorismo en el mundo. Hay sin embargo, hechos cruciales que necesitan tomarse en cuenta antes de dar una rápida aprobación a esa demanda. Las varias evidencias que se van acumulando – en particular numerosos videos no oficiales- muestran que las torres – así como el edificio 7 no impactado por avión alguno- sufrieron un proceso de co-demolición interna controlada, motivo por el cual se desplomaron en cuestión de segundos. Acerca de esto ni el Gobierno de Bush ni la Comisión Investigadora formada para el caso, han alcanzado todavía explicaciones coherentes&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn47" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn47" name="_ftnref47"&gt;[47]&lt;/a&gt;? ¿Debemos creer realmente que el problema de las democracias actuales es el de la ‘excepción’, o más bien el control democrático efectivo del comportamiento de los Gobiernos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; H.H. Nieto, Derecho y Emergencia. En Revista El Derecho. Edición 308. Año XCII. Colegio de Abogados de Arequipa. Diciembre del 2007. También Derecho Penal del Enemigo. &lt;a href="http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/01/derecho-penal-del-enemigo.html"&gt;http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/01/derecho-penal-del-enemigo.html&lt;/a&gt; (24.08.08)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; En el final, su consejo será “que no resulta adecuado insertar las acciones de la administración Bush dentro de los márgenes del “derecho de emergencia” propuesto por Schmitt, Rossiter y Jakobs”,&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Véase, E.H. Nieto. Pensando Peligrosamente: El Pensamiento Reaccionario y los Dilemas de la Democracia Deliberativa. Fondo Editorial de la Universidad Católica del Perú. Lima. 200&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; El conservadurismo puede tener también tener otra dimensión razonable, en contraste con la defensa de una democracia puramente procedural: la necesidad de afirmarse en alguna sustancia que permita orientar los fines de la vida, aunque con frecuencia es proclive a pensar esa sustancia de modo dogmático, o a exigir su imposición por métodos dictatoriales.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; M. Crozier, S.P Huntington, J. Watanuki. 1975. The Crisis of Democracy. Report on Governavility of Democracies. New York University Press.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Véase, Bacevich A.J. American Empire: The Realities and Consequences of U.S. Diplomacy, Harvard University Press, 2002. Hall Tony y Hall Anthony, The American Empire and the Fourth World: The Bowl With One Spoon, McGill-Queen's University Press,2003. Howard Zinn, Paul Buhle, Mike Konopacki. A People's History of American Empire. Metropolitan Books, 2008. Perkins. John, The Secret History of the American Empire, First Plume Printing, 2008. Griffin D.R and Scott Peter Dale, 9/11 and American Empire (Volume I) Intellectuals Speak Out. Interlink Publishing. Ferguson, N. 2005, Colossus: The Rise and Fall of the American Empire, Penguin Books, London, Ferguson, N. 2006.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; E.H. Nieto es posiblemente el mejor conocedor nacional de las obras tanto de Carl Schmit como de Leo Strauss. Nuestra erudición por supuesto no da para tanto. En cambio trataremos de asumir la crítica al pensamiento conservador con algunas ideas de la historia y de la teoría política.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; John McCormick, Carl Schmitt’s Critique of Liberalism. Against Politics as Technology. Cambridge University Press. 1997. p. 20.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Por ejemplo, Zucker Michael and Catherine. 2006. The Truth About Leo Strauss. The University of Chicago Press.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Strauss, citado por Schmitt op. Cit. P. 84.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Strauss, citado por Schmitt op. Cit. pp. 85- 87.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Rossi en J. Dotti y J. Pinto, Carl Schmitt, Su Época y su Pensamiento. Eudeba. Argentina 2002: 66&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Strauss, citado por McCormick, op. Cit, p. 259&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Véase, MacCormick, op. Cit.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Véase, Shadia Drury. Leo Strauss and the American Imperial Project, en Revista Political Theory. Volume 35 Number 1 February 2007 62-67.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; McCormick op. Cit,&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt; Algunos autores podrían encontrar cierta similitud entre la definición de Schmitt y las ideas de Marx, quién describía la política como “lucha de clases”. Pero Marx es consciente de estar ubicado en una política histórica, sujeta a condiciones históricas, lejos de entender esta como una lucha eterna y encasillada entre el ‘bien’ y el ‘mal’. Su definición de la política es histórica, lejos por supuesto de ser teológica.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Quizás, como diría Cristo, quién es el que está autorizado a tirar la primera piedra?&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; C. Schmitt. Political Theology: Four Chapters on The Concept of Sovereignity. Translated by George Schwab. Camdrige Massachussets: MIT Press. 1985. P. 5&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;[20]&lt;/a&gt; Idem. p. 7&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;[21]&lt;/a&gt; Drury loc. Cit. P. 65. O como en la célebre advertencia de Bush a elegir entre ‘América’ o el ‘eje del mal”, después del desenlace de las torres gemelas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref22" name="_ftn22"&gt;[22]&lt;/a&gt; McCormick op. Cit. P. 137&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref23" name="_ftn23"&gt;[23]&lt;/a&gt; McCormick 1997: 266-267&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref24" name="_ftn24"&gt;[24]&lt;/a&gt; Véase, Joseph Bendersky. Carl Schmitt Theorist for the Reich. Princeton University Press, 1983. Pp. 263-264.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref25" name="_ftn25"&gt;[25]&lt;/a&gt; McCormick op. Cit. P. 121&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref26" name="_ftn26"&gt;[26]&lt;/a&gt; Este sentido lo emparenta, en aquel momento, con el de Machiavelo, quien en algunos lados entiende que la dictadura no es tiranía, ni dominación absoluta sino un medio para proteger la constitución republicana&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref27" name="_ftn27"&gt;[27]&lt;/a&gt; McCormick op. Cit. P. 133&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn28" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref28" name="_ftn28"&gt;[28]&lt;/a&gt; McCormick, op. Cit., p. 137.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn29" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref29" name="_ftn29"&gt;[29]&lt;/a&gt; Idem p. 117.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn30" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref30" name="_ftn30"&gt;[30]&lt;/a&gt; La diferencia con Marx, no puede subestimarse. Para Marx la política es expresión de intereses económicos pero no en un sentido conceptual, sino en el contexto de la sociedad burguesa. Por lo demás, bajo ese concepto, Marx se mueve en un plano fundamentalmente descriptivo, a diferencia de Schmitt cuya orientación es fundamentalmente normativa.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn31" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref31" name="_ftn31"&gt;[31]&lt;/a&gt; Véase C. Schmitt. Plight of European Jurisprudence, Lecture. 1944.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn32" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref32" name="_ftn32"&gt;[32]&lt;/a&gt; Fernández Vega, en Dotti y Pinto. Op.cit. p. 43.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn33" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref33" name="_ftn33"&gt;[33]&lt;/a&gt; Véase. C. Schmitt. Political Theology. Four Chapters on the Concept of Sovereignty. Translated by George Schwab. Cambridg. [1985]1934. P. 37.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn34" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref34" name="_ftn34"&gt;[34]&lt;/a&gt; McCormick, Op. Cit, p. 149.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn35" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref35" name="_ftn35"&gt;[35]&lt;/a&gt; Por esa razón algunos han llegado también a recusar a Kelsen de ‘decisionista’, aunque en su caso se trataría claramente de un decisionismo restringido en el contexto del Derecho. Por lo demás el “decisionismo” de Kelsen resulta fuertemente contrabalanceado por su defensa de la libertad y de la democracia, así como por su convicción de la posición inviolable que tiene la Constitución como norma suprema.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn36" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref36" name="_ftn36"&gt;[36]&lt;/a&gt; Que el positivismo (no sólo el de Kelsen, sino el de Hart) desvinculado de una teoría de la democracia constitucional, y de una teoría sustantiva del derecho, puede convertirse fácilmente en un instrumento decisionista, particularmente de las dictaduras, antes que de las democracias, es algo que puede verificarse con frecuencia en la historia latinoamericana.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn37" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref37" name="_ftn37"&gt;[37]&lt;/a&gt; “el positivismo legal, a través de su famosa separación de derecho y norma, es apto para aceptar que cualquier cosa que sea legislada con base en las elecciones es necesariamente correcto”. McCormick, op. Cit. Pp. 216-217.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn38" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref38" name="_ftn38"&gt;[38]&lt;/a&gt; McCormick op. Cit. P. 207.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn39" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref39" name="_ftn39"&gt;[39]&lt;/a&gt; McCormick, op. Cit, p.153&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn40" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref40" name="_ftn40"&gt;[40]&lt;/a&gt; S. Drury, loc. Cit. P. 65.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn41" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref41" name="_ftn41"&gt;[41]&lt;/a&gt; C. Pasquale, citado por McCormick, op. Cit. p. 254.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn42" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref42" name="_ftn42"&gt;[42]&lt;/a&gt; C. Víquez. Derecho Penal del Enemigo, ¿Una Quimera Dogmática o un Modelo Orientado al Futuro?, Política Criminal, No. 3, 2007, p. 2.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn43" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref43" name="_ftn43"&gt;[43]&lt;/a&gt; Idem. p. 5&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn44" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref44" name="_ftn44"&gt;[44]&lt;/a&gt; G. Jakobs en G. Jakobs y Manuel Cancio Meliá, Manual de Derecho Penal del Enemigo, Madrid, Civitas, 2003, p. 56.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn45" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref45" name="_ftn45"&gt;[45]&lt;/a&gt; Es interesante observar, por otro lado, que cuando los sistemas “decisionistas” – como los que surgieron de las revoluciones socialistas, buscaron afirmarse sobre la base de un derecho de “clase”, “dictadura transitoria”, o excepción política contra sus enemigos políticos, las democracias capitalistas dirigieron contra ellos los argumentos de la universalidad de los derechos humanos, el estado de derecho, la defensa de la libertad, y otros. En cambio cuando ahora las democracias occidentales son asediados por presuntos enemigos externos, reclaman la posibilidad de una definición política del enemigo y de un derecho punitivo especial dirigido contra ellos. Schmitt mismo defendía al decisionismo del Reich pero combatía el decisionismo soviético.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn46" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref46" name="_ftn46"&gt;[46]&lt;/a&gt; Algunas de las intervenciones arbitrarias de USA que podrían citarse son: China (1945), Grecia (1947), Filipinas (1945), Corea del Sur (1945), Albania (1949) Irán (1953), Guatemala (1953), Indonesia (1957), Viet Nam (1950), Camboya (1955), Congo/Zaire (1960), República Dominicana (1963), Indonesia ( 1965), Chile (1973), Nicaragua (1978), Granada (1979), Libia (1989), Panamá (1989), Irak (1990), Afganistán (1979), Haití (1987), Yugoslavia (1999), Irak (2003), entre las más visibles. En su artículo citado, Eduardo Hernando Nieto refiere también que, por ejemplo “un Presidente como Franklin D. Roosevelt…justamente llevó a la práctica el modelo de la excepción”.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn47" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref47" name="_ftn47"&gt;[47]&lt;/a&gt; En contraste con la teoría oficial de la conspiración externa sobre los atentados, puede verse, David Ray Griffin. 2008. New Pearl Harbor Revisited. Interlink Publishing. David Ray Griffin .9/11 Commission Report: missions and Distortions. A Critique of the Kean-Zelikow Report. Olive Branch Press. , Sut Jhally and Jeremy Earp. Hijacking Catastrophe 9/11, Fear and the Selling of American Empire. Olive Branch Press. Philip Shenon. The Commission: The Uncensored History of the 9/11 Investigation. 2008. Hachete Book USA.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-7930380642667256976?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/7930380642667256976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=7930380642667256976&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7930380642667256976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7930380642667256976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/09/la-crtica-conservadora-de-la-democracia.html' title='La Crítica Conservadora de la Democracia Liberal y el llamado &quot;Derecho Penal del Enemigo&quot;: en torno a una tesis peligrosa'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SLv38m9KEQI/AAAAAAAAAPs/L65oDWJSVmc/s72-c/torres-gemelas-5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-8679955297471896844</id><published>2008-09-01T06:14:00.000-07:00</published><updated>2008-09-01T06:16:39.950-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Conservadurismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bartolomé Herrera'/><title type='text'>Bartolome Herrera y el Pensamiento Conservador - Liberal</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SLvrLKOW8CI/AAAAAAAAAPk/rp37gNBxOlc/s1600-h/225px-BHerrera.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241041168331370530" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SLvrLKOW8CI/AAAAAAAAAPk/rp37gNBxOlc/s320/225px-BHerrera.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sin duda uno de los autores más importantes durante el siglo XIX, fue el Obispo de Arequipa, Bartolomé Herrera (1808 – 1864). Educado en el famoso Convictorio de San Carlos del que llegó a ser Rector, se desempeñó también como Diputado, Ministro, Diplomático además de ser Constituyente y haber diseñado un proyecto de claro talante conservador en 1860 &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;. En el plano académico trato de efectuar una serie de reformas académicas buscando desterrar las ideas revolucionarias e ilustradas que se hallaban en San Carlos &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente que el suyo es un discurso que se nutrió también de las fuentes que estaban de moda en ese momento, por ejemplo el eclecticismo francés de Coussin y el providencialismo de Bossuet, &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; y fue él quien retiró al “iusnaturalista” Heinecio para reemplazarlo por el “historicista” Ahrens &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;. Pero su tesis más conocida es la que se refiere a la forma de gobierno que se basó en la idea de la “soberanía de la inteligencia” como una forma de contrarrestar las teorías de la soberanía popular difundidas a través de la obra de Rousseau &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt; y vinculadas al modernismo, el liberalismo y la revolución francesa:&lt;br /&gt;“ Se quiere saber, qué parte doi al pueblo en la formación de las leies (…) para que no se crea que temo decir la verdad cuando de algún modo pudo influir en el orden público, responderé injenuamente: que el pueblo, esto es, la suma de los individuos de toda edad y condición, NO TIENE LA CAPACIDAD NI EL DERECHO DE HACER LAS LEYES. Las Leies, según confiesan los patriotas, son principios eternos fundados en la naturaleza de las cosas: principios que no pueden percibirse con claridad; sino por los entendimientos habituados á vender las dificultades del trabajo mental y ejercitados en la indagación científica. ¿La mayoría de un pueblo se halla en estado de emprender la difícil tarea de, indispensable para descubrir esos principios? No: no tiene la capacidad. Y quien no tiene la capacidad de hacer algo, no se puede decir sin caer en un absurdo, que tiene derecho de hacerlo. El derecho de dictar las leies pertenece a los más intelijentes – a la aristocracia del saber, creada por la naturaleza” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo tendría la obligación de consentir el gobierno de los más capaces básicamente por necesidad natural y las autoridades a su vez tendría el derecho de mandar &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt; . El pueblo entonces no delega ningún poder porque no esta en sus manos como afirmaba el discurso revolucionario. La autoridad emana de la naturaleza y ésta finalmente de Dios. Para él, “la justicia es el respeto del orden propio del cuerpo social, del equilibrio preestablecido de las jerarquías sociales”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, hablaríamos en teoría de un modelo orgánico que en la práctica sin embargo tendría que ser contrastado con la realidad del Perú (ausencia de estamentos por ejemplo), por lo que el resultado final no sería un cuerpo político orgánico sino más bien un régimen fuerte y concentrado, en el que el presidente pueda reelegirse indefinidamente, el ejecutivo pueda vetar leyes y disolver el Congreso entre otras facultades &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt; . En otras palabras, lo que estaría haciendo Bartolomé Herrera – según sus críticos- sería utilizar una argumentación racional para justificar un régimen autoritario&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt; que conduciría al país hacia el progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, este discurso autoritario sería contrarrestado por los autores liberales y, en especial por Benito Lazo y por Francisco de Paula González Vigil, magistrado el primero y sacerdote el segundo, pero ambos abrazaban más bien los postulados de la tradición ilustrada francesa y el credo liberal (en su variante más difundida aquí, la contractualista y racional) basado en el amor al prójimo, la solidaridad, la tolerancia, junto con la creencia en el progreso, la ciencia, la razón y la religión &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;, como si todo esto pudiese ser mezclado sin problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, su discurso quedo marcado por la defensa de la legalidad frente a los embates del caudillismo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;, en este sentido, se apreciaba nítidamente que este discurso liberal ignoraba la naturaleza de la política, en especial la presencia de la excepcionalidad, y esto justamente porque la ilustración francesa se sustentaba como un pensamiento abstracto, alejado del espacio (geografía) y del tiempo (historia) con lo cual no podía incorporar al azar o a la violencia dentro de la realidad política &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no necesariamente es tan sencillo simplificar la tesis de Herrera y la de sus críticos en términos de autoritarismo y legalismo pues desde el punto de vista de la filosofía política clásica quizá hasta sus propios rivales exhibirían también una actitud liberal en sus sentido más original como el sugerido por Leo Strauss en su texto “Liberalismo antiguo y moderno” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así para Strauss un liberal era aquella persona que podía practicar la liberalidad, es decir, la generosidad, pero para poder ser generoso uno en primer lugar tenía que contar con cierta riqueza (que obviamente no podía estar en manos de todos) y por otro lado tenía que mostrar una conducta prudente y moderada, es decir, tenía que ser una persona educada en su carácter. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;. ¿Hasta que punto los llamados conservadores – como Herrera – y los liberales – como Lazo – no compartían esta definición de liberal? Y si esto era así entonces tendremos que considerar que más era lo que tenían en común que lo que los distinguía.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Bartolomé Herrera, Escritos y discursos, Editado por el Congreso de la República bajo la dirección de Jorge Guillermo Leguía y Jorge Basadre, 2 Tomos, T.1, 1929; T.II, 1931. Se puede ver también, Agustín de Asís, Bartolomé Herrera, Pensador Político, Sevilla, Escuela de Estudios Hispano – Americanos de Sevilla, 1954; Jorge Leguía, Hombres e Ideas en el Perú, Santiago de Chile, 1941.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Agustín de Asís, Bartolomé Herrera, Pensador Político,…p.17.&lt;br /&gt;Esto significo en concreto erradicar la filosofía sensualista de Condillac y Locke y las influencias Rousseaunianas y Jansenistas de San Carlos para introducir también a de Maistre y Bonald.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Jorge Basadre, Perú, Problema y Posibilidad, Lima, Cotecsa, 1984, p.74.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Que por ser deudor del pensamiento de Hegel y Krause, estaría cercano al historicismo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; En realidad basada en una lectura muy elemental y superficial de la obra del ginebrino pues no corresponde a él la idea de que el gobierno debe estar en manos del pueblo o de las mayorías sino de la voluntad general que es algo completamente diferente. Los mismos filósofos políticos straussianos se han encargado de brindarnos una imagen más cercana al pensamiento rousseauniano. Ver Allan Bloom, Gigantes y Enanos, Barcelona, Gedisa, 1999.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Bartolomé Herrera, Escritos y Discursos, TI…, p.131. Ciertamente, hay cierta afinidad entre estas ideas y los conceptos políticos de autores como Joseph de Maistre y Juan Donoso Cortés, considerados como pensadores reaccionarios, empero, el pensamiento reaccionario que aboga por ejemplo por una Dictadura – como la del sable en Donoso – sería mucho más pesimista con respecto a la naturaleza humana, amen de tomar menos en serio el aspecto teológico y considerar más valiosa la idea de monarquía. En realidad, Herrera, tiene muchas semejanzas con el primer Donoso, es decir, con el Donoso Liberal Doctrinario. Cfr. Eduardo Hernando Nieto, Pensando Peligrosamente, el pensamiento reaccionario y los dilemas de la democracia deliberativa, Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2002 y Luis Diez del Corral, El Liberalismo doctrinario, Madrid., Instituto de Estudios Políticos, 1956.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Fernando de Trazegnies, La idea del derecho del derecho en el Perú Republicano del siglo XIX, Lima. PUCP p.95.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Ibid,…p.99.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Ibid.,…p.100.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Gonzalo Portocarrero, “Conservadurismo, Liberalismo y Democracia en el siglo XIX”, En: Alberto Adrianzen, (ed) Pensamiento Político Peruano, Lima, DESCO, 1987, p.95.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; Raúl Ferrero, El Liberalismo peruano, Tipografía peruana, Lima, 1958.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; Gonzalo Portocarrero, “Conservadurismo, Liberalismo y Democracia en el siglo XIX”...p.96.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; Ver Carl Schmitt, Teología Política, Buenos Aires, Struhart &amp;amp; Cia, 1998. El tema de la excepcionalidad siempre ha estado cercano a la visión política clásica y se aprecia muy claramente en pensadores como Donoso Cortés por ejemplo. También esta exclusión del azar muestra el carácter positivista o maquiavelico de la ilustración. Cfr. Leo Strauss, “The three waves of modernity” en An Introduction to Political Philosophy, ten essays by Leo Strauss, Hilail Gilden (ed) Detroit, Michigan, Wayne University Press, 1989&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; Leo Strauss, Liberalismo antiguo y moderno, Buenos Aires, Katz, 2007.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Ibid. pp. 10 -11. Nótese también la diferencia de esta definición con las contemporáneas que más bien caracterizan al liberal como aquél que no busca causar dolor a otro. Cfr. Richard Rorty, Contingencia, Ironía y Solidaridad, Barcelona, Paidós, 1996&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-8679955297471896844?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/8679955297471896844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=8679955297471896844&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8679955297471896844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8679955297471896844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/09/bartolome-herrera-y-el-pensamiento.html' title='Bartolome Herrera y el Pensamiento Conservador - Liberal'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SLvrLKOW8CI/AAAAAAAAAPk/rp37gNBxOlc/s72-c/225px-BHerrera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-4683604771292485636</id><published>2008-08-18T19:34:00.000-07:00</published><updated>2008-08-19T11:24:07.206-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Revolución Conservadora'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ernst Jünger'/><title type='text'>Ernst Jünger y el Señorío del Trabajador</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SKoxu8vd1wI/AAAAAAAAAK8/TrABE7JTyE4/s1600-h/Josef%2520Thorak%25205%2520%27Arbeit%27.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236052199420581634" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SKoxu8vd1wI/AAAAAAAAAK8/TrABE7JTyE4/s320/Josef%2520Thorak%25205%2520%27Arbeit%27.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Hace un buen tiempo quería escribir a propósito de uno de los más importantes ensayos de metapolítica publicados en el siglo XX, por el maestro alemán Ernst Jünger &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, “ Der Arbeiter. Herrschaft und Gestalt”, (“El Trabajador. Dominio y Figura”), el polémico trabajo - según se comenta - fue repudiado tanto por algunos líderes del nacionalsocialismo como por los comunistas, sin embargo, paradójicamente estos últimos llegaron a tildar el trabajo de fascista mientras que para algunos conservadores se trataba de una apuesta a favor del materialismo ateo.&lt;br /&gt;En fin, como después comentaría Jünger, lo más probable es que ni muchos nazis ni los comunistas habrían entendido su trabajo precisamente porque éste no tenía que ver directamente con la política contingente sino con la metapolítica. Así Jünger señaló respecto al texto y la figura mítica del trabajador lo siguiente: “Veo en el trabajador una figura mítica que hace su entrada en nuestro mundo, y las cuestiones del siglo XIX que se apoyan en lo esencial sobre la economía no intervienen en mí sino en una segunda línea. Es decir, que el que posee el poder en su calidad de titán posee también naturalmente el dinero.” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; En este sentido, añadía él, habíamos dejado ya la edad de los Dioses y nos encontrábamos en la de los Titanes, es decir, en la era del poder, a pesar de que quienes lo detentan – decía Jünger – intenten aparecer como filántropos o marxistas. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Pero, que representaba concretamente la figura del Trabajador?&lt;br /&gt;Ciertamente, se trató de una fuerza que irrumpió en el siglo XX como una alternativa distinta a la del burgués, que en todo caso nunca llegó a conectarse con la energía de la naturaleza como si lo pudo hacer “el trabajador”: “el trabajador mantiene, en efecto, una relación con los poderes elementales de cuya mera existencia nunca tuvo el burgués el menor atisbo” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;, esto, le permitía también obtener una forma de libertad muy diferente a la del burgués, de hecho, en el mundo del trabajo la reivindicación de libertad aparecía como reivindicación del trabajo.&lt;br /&gt;Definitivamente “El Trabajador” huele mucho a pólvora de las trincheras de la primera guerra mundial (el libro fue publicado en 1932) y se impone como una manifestación que avizoraría la superación del individualismo burgués y del socialismo proletario, como bien comenta mi querido amigo el ensayista mexicano José Luis Ontiveros, y que tal superación solamente podría ser comprendida a través de la vía de Nietzsche: “a la universalización del nihilismo corresponde una universalización de la técnica. El trabajador volverá a unir, en un valor único, la tekne con la poiesis, esto es, la inventiva con la creación, dotando a la técnica de su sentido de alethia, de revelación, de descubrimiento del Ser y de la esencia. El Trabajador rescata a la técnica del valor neutral que el mundo burgués le había otorgado para construir la felicidad de los mediocres; pone en entredicho el significado de la técnica como una humanización del mundo, en la que se aclimatan las asperezas para vivir en el domesticamiento, el sopor y la molicie. La técnica es un medio para concentrar, en una doctrina de salvación, la enseñanza que el dolor marca en la voluntad; es un valor que debe heroizarse, hacerse épico, contra de la concepción económica de la civilización burguesa que restringe la técnica a un medio de supresión de la naturaleza”. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Coincido totalmente con Ontiveros, la lectura que debe plantearse a este soberbio trabajo de Jünger es a la luz de la visión de la “Konservative Revolution” del período de entre guerras, y como el mismo Jünger lo acotaba viendo al Trabajador como una forma de desarrollo del Prusianismo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; , es decir, como una figura semejante a la del gurrero (Reivindicado fundamentalmente en su trabajo “Tempestades de Acero”) , y de cierto modo cercano al anarca que aparecerá tras la “muerte” del trabajador (ver en este caso “La emboscadura” o también traducido como “El tratado del rebelde”).&lt;br /&gt;La esencia del “Arbeiter” radicaba entonces en la posibilidad de alterar el “Zeitgeist” de la Ilustración y transformarlo de una manera radical acabando así con la dictadura de la materia reivindicada por el liberalismo burgués y el socialismo marxista, frente a ellos se levantaba pues esta figura encargada de recuperar el verdadero significado de la Técnica, como revelación o descubrimiento, un nuevo intento para devolverle la sacralidad al mundo, una forma de volver en esta etapa crepuscular a los orígenes a la cercanía con los Dioses, lamentablemente, la exaltación Jüngeriana no duraría mucho pues el abismo de la modernidad tenía un mayor fondo del previsto en ese momento por Jünger, de allí, la irrupción del anarca y la necesidad de actuar como un “emboscado” mientras se aguardaba el fin, más no podría hacerse.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Más adelante lo hare con Julius Evola y su “Cabalgar el Tigre”&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Julien Hervier, Conversaciones con Ernst Jünger, México, FCE, 1990, p.62.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Ibid.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Ernst Jünger, El Trabajador, Madrid, Tusquets, 1990, p.25.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; José Luis Ontiveros, La espada y la gangrena, México, Instituto Mexiquense de Cultura, 1992, p.77.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Aquí la relación es muy directa con Oswald Spengler, Cfr. Prusianismo y Socialismo, Argentina, Ediciones Nacionales y Extranjeras, 1935. Decía Spengler: “Aunque el vocablo se refiere a la región donde se ha encontrado una poderosa interpretación y donde se ha desarrollado a un alto nivel, debo decir que es esto: prusianismo es una comprensión de vida, un instinto, un espíritu de solidaridad, constituye un resumen de cualidades espirituales y por último también corporales..” p.63. ca&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-4683604771292485636?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/4683604771292485636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=4683604771292485636&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/4683604771292485636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/4683604771292485636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/08/ernst-jnger-y-el-seoro-del-trabajador.html' title='Ernst Jünger y el Señorío del Trabajador'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SKoxu8vd1wI/AAAAAAAAAK8/TrABE7JTyE4/s72-c/Josef%2520Thorak%25205%2520%27Arbeit%27.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-8391261101667281739</id><published>2008-07-21T18:44:00.000-07:00</published><updated>2008-07-21T18:49:10.920-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rorty'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pragmatismo'/><title type='text'>El Conservadurismo de la Izquierda Liberal</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_H7YTl8DOxYM/SIU8dbFOL_I/AAAAAAAAAKs/tfPCfY83lJM/s1600-h/rorty.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225649418816860146" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_H7YTl8DOxYM/SIU8dbFOL_I/AAAAAAAAAKs/tfPCfY83lJM/s320/rorty.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Conversando con mi amigo el filósofo Víctor Samuel Rivera (&lt;a href="http://www.victorsamuelrivera.blogspot.com/"&gt;http://www.victorsamuelrivera.blogspot.com/&lt;/a&gt;) intercambiábamos puntos de vista en torno a esta moda de los académicos liberales de izquierda de adherirse fervientemente al llamado pragmatismo, siendo el profesor norteamericano (ya fallecido) Richard Rorty su nuevo Guru y mentor.&lt;br /&gt;Atrás quedaron entonces Kant, Rawls o Habermas y todos ellos se rinden hoy ante esta corriente filosófica de raíz anglosajona que parece brindar una argumentación atractiva y simple a todas las creencias que ellos defienden con tanta vehemencia como el caso evidente de los derechos humanos, de la democracia deliberativa, la tolerancia, la justicia transicional, la sociedad civil etc., etc., etc.&lt;br /&gt;Pero, antes de remitirme a lo que comentaba con Víctor Samuel, sería necesario conocer algunos alcances básicos de este pragmatismo de nuevo cuño desarrollado por Rorty sobre la base de los clásicos teóricos de esta corriente norteamericana del siglo XIX como Dewey, Pearce o James.&lt;br /&gt;Como es sabido, el pragmatismo se caracterizó por su rechazo de cualquier tipo de verdad absoluta ya que el mundo conceptual (formalismo) como el intelectual (racionalismo) eran incapaces de reflejar la realidad.&lt;br /&gt;Así, se podría decir que: “el Pragmatismo es un movimiento americano de filosofía fundado por C. S. Peirce y William James y caracterizado por las doctrinas de que el significado de las concepciones se debe buscar en sus repercusiones prácticas, de que la función del pensamiento es guiar la acción y de que la verdad se debe examinar preeminentemente por medio de las consecuencias prácticas de la creencia"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, como se indicaba la verdad no consistía para ellos en la convergencia entre la realidad y el pensamiento sino en la utilidad que ésta representaba para el sujeto, siendo lo útil no necesariamente aquello que brinda placer o confort al sujeto sino aquello que sirve para organizar de manera práctica el mundo del pensamiento.&lt;br /&gt;Richard Rorty, retoma entonces muchas de las tesis del pragmatismo clásico para concluir con un discurso completamente antimetafísico y antifundacionalista como era de esperarse, en el que destacaba sobre todo la contingencia del lenguaje con el que se construyó precisamente todo el universo de la filosofía moderna evidenciando entonces la relatividad de conceptos como el de racionalismo e irracionalismo o el de verdad y falsedad por ejemplo, que tenían tras de si obviamente un sustento de carácter esencialista. Sin embargo, Rorty se cuidaría de no ser tachado de relativista (como igualmente ocurriría en el caso de Isaías Berlin por ejemplo) en tanto, que siempre sería posible la presencia de consensos.&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, el libro más conocido de Rorty, ha sido Contingencia, Ironía y Solidaridad, &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; texto en el que el Profesor norteamericano busca como él dice proponer una utopía liberal en la cual se pueda hablar de ironía (que significaría en el fondo no tomarse en serio ninguna creencia inclusive las nuestras) y al mismo tiempo también de solidaridad en el sentido de que uno debe reconocer a los demás seres humanos como “uno de nosotros”, esto gracias a nuestra IMAGINACION.&lt;br /&gt;Como se indicaba:&lt;br /&gt;“El sujeto de Rorty es el ironista, los ciudadanos de su sociedad liberal son las personas que perciben la contingencia de su lenguaje de deliberación moral, conciencia y comunidad. La figura paradigmática es el ironista liberal quien piensa que los actos de crueldad son lo peor que se puede hacer y quien combina el compromiso con una comprensión de la contingencia de su propio compromiso y he aquí la ironía”.&lt;br /&gt;A su vez, en una conocida entrevista, Rorty precisaba respecto a lo que significaba la utopía liberal: “es simplemente la idea, no muy nueva, de una igualdad de oportunidades. Más o menos lo que Rawls describe en su libro, una teoría de la justicia; la idea de una sociedad en la cual aunque hay desigualdades y razones para ello, habría de todos modos muchas más en cualquier otra forma” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Finalmente, para el logro de su utopía liberal, Rorty apostaría por el desarrollo de una narrativa frente a una teoría, es decir, una cultura historicista y nominalista que comunique el presente con el pasado por un lado, y por otra parte con utopías del futuro, considerando la manifestación continua de utopías como una clara presencia de la libertad. En síntesis, la libertad reemplazaba a la verdad, y este era la principal característica de la sociedad liberal.&lt;br /&gt;Ahora bien, el tenor de la conversación con Victor Samuel Rivera iba precisamente por el lado de afirmar el carácter paradójicamente conservador del pragmatismo y del neopragmatismo rortiano, pues a todas luces lo que hoy vemos más bien es la afirmación de una serie de valores liberales (individualismo, derechos humanos, etc.) que evidentemente tendrían una vocación de permanencia en el tiempo, - por lo menos para los liberales – y que sin dudas contienen la esencia de lo que hoy llamamos corrección política. Empero, si seguimos el discurso de la contingencia, podríamos esperar que en el futuro tales valores puedan ser desplazados, de hecho, en el pasado podríamos encontrar muchas formas de pragmatismo no precisamente liberal, es decir, de distinto tinte ideológico &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;, Edmund Burke en el siglo XVIII (si el gran enemigo de la Revolución Francesa que es reivindicada hasta hoy por la izquierda liberal) era un pragmatista, Benito Mussolini en el siglo XX (esto lo comentaba Víctor Samuel) también era otro representante del pragmatismo pues en ese momento y en ese contexto las reglas que afirmaba el fascismo eran las reglas del sentido común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curiosa afinidad entonces entre la de Burke con Mussolini y la de éste con Rorty!!!. Claro por allí podrán decir que Mussolini no podría ser una liberal pragmatista porque como señalaba la profesora – también fallecida - Judith Shklar, un liberal sería aquél que consideraría que el peor acto que se pudiera cometer sería un acto de crueldad, y Mussolini seguramente sería visto – por los comunistas como por los liberales - como un hombre cruel es decir, alguien no solidario (aunque si podría haber sido solidario con sus compatriotas amen de que él provino inicialmente de las canteras del socialismo) .&lt;br /&gt;En fin, creo que aun hay mucho por decir respecto a este problema de la contingencia, la ironía y la solidaridad y sobre todo de la forma como se podría seguir sosteniendo esta “UTOPIA LIBERAL” que pregona la libertad pero que no encuentra la forma de darle un verdadero sentido a ésta, precisamente lo que si podría hacer un discurso con metafísica cosa que sería además indispensable para que ella pueda finalmente ser valorizada y no se convierta solamente en una palabra más empleada dentro combate político.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Richard Rorty, Contingencia, Ironía y Solidaridad, Barcelona, Paidós, 1996&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Richard Rorty, Cuidar la libertad, Madrid, Trotta, 2005&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Evidentemente, para Rorty y compañía el liberalismo NO ES UNA IDEOLOGIA&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-8391261101667281739?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/8391261101667281739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=8391261101667281739&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8391261101667281739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/8391261101667281739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/07/el-conservadurismo-de-la-izquierda.html' title='El Conservadurismo de la Izquierda Liberal'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_H7YTl8DOxYM/SIU8dbFOL_I/AAAAAAAAAKs/tfPCfY83lJM/s72-c/rorty.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-3491868489039374892</id><published>2008-07-02T16:22:00.000-07:00</published><updated>2008-07-02T16:53:01.612-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Constitucionalismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='neoconstitucionalismo'/><title type='text'>¿Qué es el Neoconstitucionalismo?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_H7YTl8DOxYM/SGwTsBf68UI/AAAAAAAAAKk/BEYFaRRXleI/s1600-h/jueces.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218567715253055810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_H7YTl8DOxYM/SGwTsBf68UI/AAAAAAAAAKk/BEYFaRRXleI/s320/jueces.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eduardo Hernando Nieto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como afirma el conocido profesor español Luis Prieto Sanchís, el neoconstitucionalismo o el constitucionalismo contemporáneo es la forma como hoy se alude a los distintos aspectos que caracterizan a nuestra cultura jurídica &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; , los mismos que puede ser compartidos al mismo tiempo por la gran mayoría de teóricos legales y filósofos del derecho de la actualidad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, se entiende básicamente por neoconstitucionalismo a la teoría constitucional que surgió tras la segunda guerra mundial siendo los casos de la Constitución Italiana (1947) y Alemania (1949), de Portugal (1976) y de España (1978) y en Latinoamérica en los casos de la Constitución Brasileña de 1988 o la Colombiana de 1991 caracterizándose fundamentalmente por la inclusión de un conjunto de elementos materiales en la Constitución, dejando de ser ésta exclusivamente una forma de organización del poder o de establecimiento de competencias para dirigirse a la concreción de una serie de fines sustantivos &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se indica en un reciente texto sobre filosofía del derecho contemporáneo: “la constitución ya no es sólo el fundamento de autorizaciones y marco del Derecho ordinario. Con conceptos tales como los de dignidad, libertad, igualdad y Estado de derecho, democracia y Estado social, la Constitución proporciona un contenido substancial al sistema jurídico. Esta circunstancia se materializa en la aplicación del Derecho a través de la omnipresencia de la máxima de proporcionalidad, y en una tendencia ínsita a reemplazar la subsunción clásica de los hechos en reglas jurídicas, por una ponderación que sopese valores y principios constitucionales”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, es también usual el considerar que el neoconstitucionalismo surge de la integración de dos clásicos modelos constitucionales, el modelo norteamericano y el modelo europeo. En el primer caso, nos encontramos con la idea de la Constitución como regla de juego de la competencia social y política, como pactos de mínimos para que en un contexto de igualdad los individuos desarrollen sus planes de vida dentro del marco de un Estado neutral, en cambio, en el modelo Europeo la Constitución es nítidamente un proyecto político de transformación social y política &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt; que busca aproximarse a los ideales políticos de la revolución francesa, en el sentido de afirmar valores como el de la libertad y sobre todo el de la democracia (léase igualdad)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente, como primer rasgo que podría percibirse sería el hecho que esta tradición constitucional al haber surgido dentro de países que atravesaron por regímenes poco afines a la ideología liberal &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt; estaría muy interesada en afirmar con mucha vehemencia los principios del liberalismo, en especial, la defensa de los derechos humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, el tradicional Estado de Derecho ha dejado de ser el paradigma de la racionalidad jurídica para encontrarnos ahora con el Estado Constitucional de Derecho, en el cual la Constitución se convierte como señalábamos, en un espacio en el cual convergen una serie de valores, directrices y de principios de raíz liberal y democrática que son empleados para resolver los más importantes casos en el derecho y que por lo tanto se adhieren nítidamente a la ahora famosa tesis de la vinculación entre el derecho y la moral &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;, es decir, la perspectiva que trasciende la clásica propuesta de la ciencia jurídica basada en la tesis de la separación entre el derecho y la moral. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tesis de la vinculación entre el derecho y la moral ha sido ampliamente difundida en el contexto anglosajón por el profesor Ronald Dworkin y en Europa continental por Robert Alexy&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt; quienes a su vez han concluido en una defensa bastante fuerte de los derechos individuales llegando inclusive a proponer tesis tan categóricas como la de Dworkin en el sentido de que todo caso difícil tiene solamente una única respuesta correcta (léase la defensa de un principio) &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt; aun cuando, la perspectiva de Alexy podría ser menos rígida en el sentido de reconocer la posibilidad de que existan varias posibles respuestas, no obstante que exista también quienes piensan que no se trata necesariamente de posiciones antagónicas. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quisiéramos destacar algunos cambios que podemos percibir entre el Estado de Derecho y este Estado Constitucional de Derecho podríamos señalar por ejemplo que mientras el Estado de Derecho apostó por una Estatismo, un Legicentrismo y una interpretación formal del derecho, en la realidad del Estado Constitucional de Derecho vemos que la soberanía estatal se flexibiliza, los principios adquieren una gran importancia y por último se podría percibir también que se van dando cada vez más formas de interpretación más material o sustantiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta línea el profesor Prieto Sanchís destaca a su vez cinco características que definirían lo que significa hoy el neoconstitucionalismo, a saber, el predominio de los principios sobre las reglas, el empleo frecuente de la técnica de la ponderación en detrimento de la subsunción, la presencia relevante y activa de los jueces por encima de los legisladores, el reconocimiento del pluralismo valorativo en oposición a lo que sería una homogeneidad ideológica y finalmente el constitucionalismo invasivo que penetra en todas las áreas del derecho &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, Riccardo Guastini ha encontrado otra serie de condiciones que nos harían saber cuando nos encontramos en un contexto “neoconstitucional”: entre otras podría señalarse lo siguiente, rigidez constitucional, con la consiguiente constitución escrita y la dificultad de su modificación por parte de la legislación; la garantía jurisdiccional de la constitución, vale decir, el control sobre la conformación de las normas con la constitución; la fuerza vinculante de la constitución, que destaca precisamente el hecho que las constituciones además de contener normas que organizan el Estado, también contienen principios y disposiciones pragmáticas que deberían ser garantizables como cualquier otra norma jurídica; la sobreinterpretación de la constitución, que permite superar cualquier aparente laguna gracias a los principios que existen en la constitución; la aplicación directa de las normas constitucionales, antes la constitución sólo controlaba el poder, ahora regula las relaciones sociales buscando desarrollar sus principios; la interpretación conforme de las leyes, que no se refiere a la interpretación de la constitución sino de la ley, en donde, el juez debe preferir la interpretación que mejor se adecue al texto constitucional y finalmente, la influencia de la constitución sobre las relaciones políticas que se percibe por ejemplo en la argumentación que puedan brindar los órganos legislativos y que se basarían justamente en el texto constitucional &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt; .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo lo expuesto se desprende, que el eje del neoconstitucionalismo lo constituye sin duda los derechos fundamentales base del discurso liberal contemporáneo teniendo éste como ya anotamos una serie de adherentes como Ronald Dworkin, John Rawls, Thomas Nagel, Jürgen Habermas, Robert Alexy y también en América Latina y España, justamente quisiera ahora dirigirme a uno de los más importantes neoconstitucionalistas latinoamericanos, el profesor argentino Ernesto Garzón Valdez, quien ha difundido desde hace ya mucho tiempo el concepto de “coto vedado” , que reflejaría concretamente aquél espacio donde no podría negociarse absolutamente nada y tampoco podría haber disensos por comprender a los denominados derechos básicos &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este “coto vedado “en términos de Garzón Valdés, resguardaría entonces a los llamados derechos fundamentales y sería la condición necesaria para poder afirmar la democracia representativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, esta concepción de democracia representativa como moralmente correcta procedería de su lectura de Hans Kelsen y la idea de que la democracia representativa no se da en función al dominio de las mayorías sino más bien en términos de el principio de las mayorías que es diferente porque significa que reconocen la presencia de una minoría que debe ser respetada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En Kelsen, el ejercicio del principio de la mayoría está limitado por el respeto a los derechos de la minoría a los que significativamente llama derechos fundamentales y humanos.” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta tesis Kelseniana, Garzón Valdés extrae conclusiones propias sobre el sentido de la democracia: “una sociedad es homogénea cuando todos sus miembros gozan de los derechos incluidos en el coto vedado de los bienes básicos. Cuando tal no es el caso, el principio de la mayoría se transforma en dominio de la mayoría (Kelsen) o constituye una forma ideológica de justificación del poder normativo (Habermas)”. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convergente con las ideas de otros académicos liberales – Dworkin por ejemplo - &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;, se maneja la tesis de que los derechos individuales deben ser entendidos como los medios de protección con los que cuentan las minorías a fin de defenderse de las agresiones o las preferencias de las mayorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, si se trata de justificar la existencia de este “coto vedado” de los derechos entonces vamos a encontrar distintas razones que en teoría podría justificarlos, a pesar de que como se ha indicado sería un espacio no negociable bajo ningún punto de vista y como se dice también ataría a las generaciones futuras en la medida que solamente podrían agregarse nuevos derechos mas no podrían excluirse aquellos que ya encuentran dentro del coto vedado.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt; Es más, Garzón Valdés llegaría a llamar “incompetente básico” a aquél que no comprenda la importancia de los bienes básicos que se encuentran dentro del coto ya que solamente podría desconocerlos alguien que no se mueva bajo los parámetros de la racionalidad. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt; En este sentido, se justifica una intervención paternalista si se trata de proteger la autonomía de los sujetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, al referirse al coto vedado se estaría pensando básicamente en los derechos fundamentales, ligados a la idea de poder concretar un plan de vida, y al menos para Garzón Valdés no bastaría sólo con los tradicionales derechos civiles y políticos y sus correspondientes garantías, sino también tendría que haber espacio para los derechos de segunda y tercera generación y obviamente con la obligación por parte del Estado de garantizarlos. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se aprecia claramente, las tesis neoconstitucionalistas parten desde una moral de los derechos subjetivos de raíz kantiana y consideran que si se quiere actuar como un sujeto racional (moral) entonces es indispensable vivir dentro de un régimen de democracia representativa, es decir, un régimen que garantice las mismas posibilidades de autonomía para todos sin exclusión y que justamente toma a este conjunto de bienes básicos como los requisitos esenciales para poder desarrollar la autonomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, se entenderá que los Jueces y los Legisladores estarán obligados a ser consecuentes con estos principios y resolver o legislar siempre a favor de la defensa del coto vedado de los bienes básicos aun cuando puedan ir contra la voluntad mayoritaria. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta última afirmación, no hace sino destacar el componente liberal que impregna al neoconstitucionalismo, cuyo compromiso entonces se da hacia esta ideología que se basa en la defensa de los principios -kantianos - de la dignidad, la autonomía y la inviolabilidad de las personas y que aparecen como ese núcleo inconmovible que nadie ni siquiera la voluntad popular puede violentar aun a costa de su propio sacrificio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;En este sentido, los jueces y los abogados neoconstitucionales  actuarán necesariamente siguiendo los postulados del individualismo por lo que queda en serias dudas la tesis de la pluralidad valorativa y lo peor cayendo en la falacia de identificar la administración de la justicia con la protección de los llamados "derechos fundamentales".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; PRIETO SANCHÍS, Luis. Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales, Madrid, Trotta, 2003, p.101.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Autores como Ronald Dworkin, Robert Alexy, N. MacCormick, Carlos Santiago Nino, Ernesto Garzón Valdez , Luigi Ferrajoli, Joseph Raz entre muchos otros que citaremos en el desarrollo de este trabajo.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; CARBONELL, Miguel. “El Neoconstitucionalismo en su Laberinto” en: Teoría del Neoconstitucionalismo, edición de Miguel Carbonell, Madrid, Trotta, 2007, pp. 9 – 10. También, CARBONELL, Miguel. “El nuevo tiempo para el Constitucionalismo”, en Neoconstitucionalismo (s), edición de Miguel Carbonell, Madrid, Trotta, 2005, p.9, GASCON ABELLAN. Marina &amp;amp; GARCIA FIGUEROA, Alfonso, La Argumentación en el Derecho, algunas cuestiones fundamentales, Lima, Palestra, 2003. pp. 21 - 31&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; FARALLI, Carla. La Filosofía del Derecho Contemporáneo, Madrid, Hispania Libros, 2007. p.83&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Al respecto, PRIETO SANCHÍS, Luis. Justicia Constitucional y Derechos Fundamentales, Madrid, Trotta, 2003, cap.1&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Por ejemplo el caso de la Alemania Nacionalsocialista, la Italia fascista, la España de Franco entre otros.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Tesis que se caracteriza precisamente por reconocer la presencia de valores y de principios dentro del derecho como lo indica el profesor Alfonso García Figueroa: “·La Constitución aúna dos características relevantes para nuestros propósito: por su contenido incorpora una serie de valores morales; por su forma, sus preceptos se expresan más a través de principios que bajo la apariencia de reglas. En términos muy generales, estas dos propiedades compartan dos consecuencias interesantes para el no positivismo principialista: en primer lugar, el constitucionalismo parece favorecer el no positivismo porque facilita la vinculación conceptual del derecho a la moral y, en segundo lugar, parece favorecer a un no positivismo principialista . Cfr. GARCIA FIGUEROA, Alfonso. Principios y Positivismo Jurídico, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1998, pp. 61 – 62.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;[8]&lt;/a&gt; Para permitir precisamente que el derecho sea una ciencia exacta y no una ciencia especulativa.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;[9]&lt;/a&gt; Ibid., p.45.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;[10]&lt;/a&gt; Cfr. DWORKIN, Ronald. Los Derechos en Serio, Barcelona, Ariel, 1999&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;[11]&lt;/a&gt; “ Sin embargo, esta apariencia conciliadora de la teoría de Alexy debe ser matizada porque, a pesar de su rechazo del holismo, el resultado de su propia teoría es próximo al de Dworkin, dado que Alexy mantendrá una concepción del derecho, a partir de lo que él denomina “el lado activo del derecho”, es decir, a partir de los procedimientos”. GARCIA FIGUEROA, Alfonso. Op.cit., p.58. De hecho, estas cercanías se deberían a su relación con la filosofía kantiana y su adhesión a la moral de los derechos individuales.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;[12]&lt;/a&gt; PRIETO SANCHIS, Luis. “Neoconstitucionalismo y ponderación judicial” en: Neoconstitucionalismo (s), edición de Miguel Carbonell, Madrid, Trotta, 2005. pp. 131-132. Ver también, ALEXY, Robert. “Sistema jurídico y razón práctica” en, El concepto y la validez del derecho, Barcelona, Gedisa, 1994.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;[13]&lt;/a&gt; GUASTINI, Ricardo. “ La constitucionalización del ordenamiento jurídico: el caso italiano”, en: Neoconstitucionalismo (s)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;[14]&lt;/a&gt; GARZÓN VALDÉS, Ernesto. Ver. “Representación y Democracia” en: Tolerancia, dignidad y democracia, Lima, Universidad Inca Garcilaso de la Vega, 2006. También, Instituciones Suicidas, estudios de ética y política, México, Paidós, 2000. Para una discusión sobre el neoconstitucionalismo y la democracia ver el texto de: SALAZAR UGARTE, Pedro. La democracia constitucional, una radiografía teórica, México, FCE, 2006.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;[15]&lt;/a&gt; GARZÓN VALDÉS, Ernesto. “Representación y Democracia”, p. 147.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;[16]&lt;/a&gt; Ibid. p.153.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;[17]&lt;/a&gt;“ La teoría constitucional sobre la cual se basa el gobierno de los Estados Unidos no es una simple teoría mayoritaria. La Constitución, y particularmente el “Bill of Rights”, está destinada a proteger a los ciudadanos, individualmente y en grupo contra ciertas decisiones que podría querer tomar una mayoría de ciudadanos, aun cuando esa mayoría actúe siguiendo lo que para ella es el interés general o común”. DWORKIN, Ronald. Los Derechos en serio, p.211.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;[18]&lt;/a&gt; GARZÓN VALDÉS, Ernesto. “Representación y Democracia” p.154.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;[19]&lt;/a&gt; Ibid., p.148.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;[20]&lt;/a&gt; Una línea similar es la que encontramos en muchos neoconstitucionalistas europeos que abogan también por la necesidad de garantizar los derechos económicos y sociales por ejemplo. Cfr. FERRAJOLI, Luigi. Derechos y garantías, la ley del más débil, Madrid, Trotta, 2006; PISARELLO, Gerardo. Los derechos sociales y sus garantías, Madrid, Trotta, 2007. Sin embargo, En el caso del neoconstitucionalismo anglosajón (Dworkin, Rawls) más bien se pensaría en los derechos civiles y políticos como los derechos garantizables y no tanto en el sentido planteado por el profesor Garzón Valdés y sus colegas italianos.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;[21]&lt;/a&gt; Sin duda, uno de los más importantes defensores de la voluntad mayoritaria y la defensa de la deliberación pública es el profesor Roberto Gargarella, ver por ejemplo su artículo “Los Jueces frente al coto vedado” &lt;a href="http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12925071916700495109213/discusiones1/Vol1_04.pdf"&gt;http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12925071916700495109213/discusiones1/Vol1_04.pdf&lt;/a&gt;. Sin embargo, esto no significa que no se adhiera a las tesis kantianas sino que consideraría que el modelo neoconstitucionalista podría concluir en un sistema elitista en donde los jueces aparezcan como los grandes definidores de la política y no siempre actuarían a favor de las mayorías. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-3491868489039374892?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/3491868489039374892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=3491868489039374892&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3491868489039374892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3491868489039374892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/07/qu-es-el-neoconstitucionalismo.html' title='¿Qué es el Neoconstitucionalismo?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_H7YTl8DOxYM/SGwTsBf68UI/AAAAAAAAAKk/BEYFaRRXleI/s72-c/jueces.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-7043189885277802855</id><published>2008-06-17T08:21:00.000-07:00</published><updated>2008-06-17T08:28:08.182-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derechos Humanos'/><title type='text'>¿Se pueden justificar los Derechos Humanos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SFfXGiyv_EI/AAAAAAAAAKc/PVq1SDE8Jb8/s1600-h/Logo-Derechos-Humanos-Unive.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212871601123490882" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SFfXGiyv_EI/AAAAAAAAAKc/PVq1SDE8Jb8/s320/Logo-Derechos-Humanos-Unive.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Recientemente fui cordialmente invitado por unos jóvenes (y otros no tanto) de la ONG “Transparencia” para intervenir en un conversatorio con el profesor Alessandro Caviglia, a propósito de la fundamentación de los Derechos Humanos.&lt;br /&gt;Dado que yo no tenía nada que fundamentar ni demostrar - pues para eso están quienes les rinden culto - , Alessandro Caviglia empezó con su argumentación &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; descartando de plano dos opciones de fundamentación que han acompañado particularmente el discurso jurídico de los derechos humanos, vale decir, el argumento de la naturaleza (léase Locke por ejemplo) o el argumento positivista (Bobbio, o Ferrajoli). Obviamente, como diría Berlin, apelar a la naturaleza permitiría la imposición de un régimen totalitario justificándolo precisamente en el peso de la naturaleza de las cosas (sic). Ciertamente, Caviglia como buen liberal kantiano descartó entonces de plano a la “naturaleza” como fundamentación de los DDHH y a continuación también deja dudas sobre la viabilidad del argumento positivista que también llevaría tras de si un sesgo autoritario (basta recordar las tesis de Hobbes o de Bentham)&lt;br /&gt;Entonces las opciones que tenía el profesor Caviglia quedaban reducidas en este caso a dos, el argumento intuitivo y el argumento histórico. En el primer caso, afirmando que cualquier persona racional tendría que reconocer las ventajas y corrección de los DDHH, es decir, considerando que una sociedad es más justa si defiende a los derechos humanos que otra que no lo hace. El argumento histórico por su parte nos diría que desde las guerras religiosas, hasta la revolución francesa, la implantación de la democracia representativa, la concesión del sufragio femenino, la etc., etc., el mundo ha ido evolucionando y los derechos humanos se han consolidando, es decir, que la historia humana nos conduce irremediablemente hacia este destino.&lt;br /&gt;Obviamente, no era difícil encontrar razones que pudiesen desafiar tales afirmaciones, en primer lugar recordé que Robert Nozick en “Anarquía, Estado y Utopía” (1974) apelaba también al mismo argumento intuitivo en este caso no para justificar un Estado Liberal o de Bienestar sino más bien un Estado Libertario, es decir, aquél Estado mínimo que solamente sacralizaba los derechos de propiedad y el mercado pero que descartaba de plano cualquier derecho social o económico (seguramente los más deseados por mis amigos Gamio y Caviglia)&lt;br /&gt;Por otro lado, el argumento histórico siempre se convierte en un arma de doble filo pues si bien se podría decir de que hay una tendencia que nos lleva hacia la consolidación de los DDHH nada impediría a la historia tomar más adelante otros caminos, a fin de cuentas, apelar a la historia es caer como señalaría Strauss en la segunda ola de la modernidad, aquella representada por románticos como Rousseau o Hegel quienes tratando de superar al positivismo y su afirmación de una única verdad nos proporcionaban más bien un sinfín de verdades que nos podían llevar al relativismo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Llegados a este punto sería factible definir ya algunas conclusiones preliminares:&lt;br /&gt;1. Ninguno de los argumentos expuestos parece lo suficientemente sólido para justificar por la razón la doctrina de los DDHH&lt;br /&gt;2. Si esto es así entonces podríamos afirmar que estos no son racionales&lt;br /&gt;3. Si no son racionales entonces que son:&lt;br /&gt;4. Yo afirmaría que son básicamente un producto emotivo y sentimental&lt;br /&gt;Justamente, se puede advertir un apasionamiento exagerado en sus defensores y como dicen algunos quizá este sea el nuevo culto religioso que corresponde al “´último hombre” , es decir, el hombre crepuscular de una civilización que agoniza ante el vaciamiento espiritual al que ha sido sometido. Incluso un académico liberal como Michael Ignatieff habla de los derechos humanos como idolatría ante esta actitud que exhiben los activistas y sus sumos sacerdotes (los académicos que los defienden) de tomarlos como fines en si mismo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La identificación de los derechos humanos con la irrupción del “último hombre”, se asocia precisamente con esa incapacidad demostrada para no soportar el dolor o el sufrimiento &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;. Los hombres contemporáneos defienden los derechos humanos porque no toleran el dolor humano &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;, y no es que este mal mostrar compasión sino lo malo está en que se abuse de ella y se trata de trasladar esta actitud a todas las esferas de la vida humana, considerando entonces que el castigo no tiene ningún sentido y que debe reinar siempre el confort. Creo que finalmente tras este culto de la decadencia se oculta el viejo problema de la negación del Bien y del Mal, los seguidores de los derechos humanos no creen en el fondo en el Mal (ni en el Bien) a pesar de que dicen que lo combaten (por ejemplo cuando se encarna en un “violador a los DDHH), si creyesen verdaderamente en él entonces podrían ser tolerantes respecto al dolor y al sufrimiento y podrían aceptar sanciones ejemplares para los terroristas por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tratarse entonces de una explosión de emoción estamos seguros de que en algún momento podrían diluirse en la medida que las pasiones humanos son también extremadamente volubles, claro esta, antes tendría que aparecer un nuevo culto que lo reemplace, quizá como están las cosas lo que venga podría ser aun peor.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Dicho sea de paso, por allí luego se dijo que en realidad no tendrían que sustentarse pues eran verdades evidentes. (sic)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; De hecho, las críticas culturalistas y comunitaristas a los DDHH se basa en las premisas historicistas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Cfr. Michael Ignatieff, Los derechos humanos como política e idolatría. Barcelona, Paidós, 2003. Ignatieff es un liberal cercano al pensamiento de Isaiah Berlin y pensaría que los activistas de los derechos humanos tienen el problema de considerarlos como libertades positivas cuando e más bien señalaría que deberían tomarse sólo como libertades negativas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Lectura recomendada para mis colegas liberales: Ernst Jünger, Sobre el Dolor.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Aunque esto también es relativo porque me imagino que si disfrutarían con el sufrimiento de un “violador de los derechos humanos”&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-7043189885277802855?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/7043189885277802855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=7043189885277802855&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7043189885277802855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/7043189885277802855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/06/se-pueden-justificar-los-derechos.html' title='¿Se pueden justificar los Derechos Humanos?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SFfXGiyv_EI/AAAAAAAAAKc/PVq1SDE8Jb8/s72-c/Logo-Derechos-Humanos-Unive.gif' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-3795536327540727855</id><published>2008-06-01T17:39:00.000-07:00</published><updated>2008-06-01T17:44:48.176-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='postmodernidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='filosofía política'/><title type='text'>Política y Velocidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SENByrV5pxI/AAAAAAAAAKU/BVnYJF6j6L4/s1600-h/mach_5_meteoro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207077933054273298" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SENByrV5pxI/AAAAAAAAAKU/BVnYJF6j6L4/s320/mach_5_meteoro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La denominada filosofía postmoderna se ha caracterizado en los últimos años por hacer atractivas y sugerentes reflexiones en torno a las características de las sociedades contemporáneas. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; En este sentido, la atosigante presencia de los medios de comunicación virtuales, la hegemonía de las imágenes, y la aceleración del tiempo con la consiguiente reducción de los espacios gracias al avance tecnológico, han trastocado completamente el modo de actuar y pensar de todos los hombres incluyendo hasta quienes habitamos en las zonas periféricas, muy alejados de los grandes centros de producción de tecnología aunque igualmente partícipes de tal revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha revolución, tiene a la velocidad como su emblema máximo ya que ésta es la que representa la esencia del mundo contemporáneo y puede percibírsela desde algo tan elemental como el zapping televisivo hasta la manera como se desarrollan las guerras modernas a fin de ser eficaces y obtener el triunfo sin mayores costos humanos aparentemente. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Tal situación, tiende también a reformular los espacios, que ahora pasan a convertirse en un medio para el fin propio del movimiento &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. Ahora bien, un fenómeno como el descrito tendrá efectos inmediatos dentro del espacio político, que será también transformada por la velocidad como ocurre con el espacio urbano. Por ejemplo, si la velocidad establece que los espacios urbanos estarán diseñados de una manera que facilite la comunicación acelerada entonces esto resultará en que los colegios, los centro comerciales, las zonas residenciales etc., se ubicarán en el centro y no en la periferia repercutiendo en el ámbito político al generarse una serie de ámbitos cerrados evitando así el contacto con “extraños” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt; y contribuyendo a la solidificación o congelamiento de las relaciones humanas y políticas. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, el contexto actual dista enormemente de lo que fue por ejemplo el escenario en el que empezó a formarse el Estado liberal – democrático y la legalidad formal, así, “cuando Kant redactaba sus más relevantes textos políticos a fines del siglo dieciocho, los relojes carecían de una segunda manecilla, tomaba una semana el preparar la imprenta para imprimir un diario, si se viajaba dentro de Europa podía emplearse varias semanas para hacerlo y si es que se trataba de una travesía atlántica, esto podía tomar inclusive meses “ &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;. Por lo tanto, en este contexto aun no se percibían con mucha intensidad los efectos de la civilización del tiempo y la velocidad. Todavía tenía sentido entonces respetar los espacios reales y los actores de carne y hueso (ciudadanos) que habitaban la ciudad. Obviamente, tampoco se podía suponer que el contacto físico pudiese asociarse al desorden y más bien éste era vinculado con las ideas pro – universalistas que el propio Kant se apuraba en presentar&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;. Se optaba así por la proximidad y el contacto antes que por la separación física y el aislamiento, la integración estimulada por el pensamiento racionalista era uno de los ideales más representativos de esta época .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo en el que se va desarrollando el Estado liberal – democrático , el Estado de leyes, se va a caracterizar entonces por una gran presencia de los medios escritos que van a ser simbolizados básicamente por el libro. A partir de este momento comienza a abrirse paso entonces el mundo regido por el texto escrito que recoge una serie de conocimientos y de instrucciones que esperan llegar al lector y ser trasmitidos por el maestro. La cultura o esfera del texto, esto es, la grafoesfera, estará asociada necesariamente a la institucionalidad y a la legalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La legalidad moderna, manifiesta en el positivismo jurídico, no podría existir sin la cultura del libro, el texto legal sea la constitución o el código recogen una serie de mandatos (normas) que emanan de una voluntad suprema (poder) y que prohíben o autorizan algo a los ciudadanos, y nosotros no podemos ignorar lo que la legalidad ordena pues existe una constancia física de su existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la velocidad mata al libro y con ello también debilita a la ley, los espacios desaparecen y finalmente el tiempo necesario para la conversación y la camaradería (actividades muy ligadas a la política) se diluye en medio de la velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos cambios necesariamente tienen que afectar el desarrollo de las instituciones políticas modernas y también debilitan el proceso de formación cívica que se necesita para la buena marcha de la democracia liberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso con toda esta historia es que parece que los liberales contemporáneos no se han dado cuenta de la presencia de este fenómeno gestado por la misma modernidad pues siguen día a día vendiéndonos el sueño de la ciudadanía, (hoy hasta multicultural) del Estado Constitucional de Derecho, de la República liberal etc., sin percatarse que la velocidad impide que estos proyectos puedan operar en la medida que subvierte completamente todo el sentido de éstos y la posibilidad real de su viabilidad. Pregunta: ¿Cómo podría haber una República sin ciudadanos?, ¿Cómo tener ciudadanos sin educación y libros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muy bien señalará el filósofo político Leo Strauss, el gran problema de la modernidad es que ella misma ha minado sus propios fines y viene destruyendo sus mismas instituciones. Enorme problema para los modernos, ¿cómo superar las contradicciones del proyecto moderno y lograr por fin materializar sus fines?. Evidentemente como no subscribo las tesis modernas, tal pregunta debería ser respondida por los propios interesados aunque quizá la única respuesta posible sería la de decir que no existe tal respuesta.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; No solamente pensamos en el ya citado Paul Virilio, sino también en toda una serie de autores y textos bastante lúcidos y por cierto pesimistas en torno al futuro de la civilización moderna, entre otros se puede mencionar a Guy Debord, La Sociedad del Espectáculo, Jean Baudrillard, Gilles Lipovetsky, y sobre todo Regis Debray. , El Estado Seductor, de quien vamos a tomar su lectura sobre los cambios tecnológicos y las transformaciones sociales que ellos generan para evaluar críticamente las distintas instituciones políticas modernas.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Pensamos en eventos como la Blietzkrieg o guerra relámpago hasta las guerras virtuales de Irak y Yugoeslavia.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Richard Sennet, Carne y Piedra, el cuerpo y la ciudad en la civilización occidental, (Madrid: Alianza, 1997), p.20. Véase por ejemplo como los modernos malls o los multicines representan nítidamente esta utilización del espacio a favor de la velocidad , el multicine no sólo ofrece diversas películas simultáneamente sino que también estimula el consumo de alimentos y si está ubicado dentro de un centro comercial entonces también pueden realizarse actividades de este tipo . (Comprar una tarjeta de saludos, un libro, tomar un helado, etc.)&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;[4]&lt;/a&gt; Ibid., p.23.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;[5]&lt;/a&gt; Como inteligentemente añade Sennet, “Hoy en día, el orden significa falta de contacto” Ibid.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;[6]&lt;/a&gt; Citado por William Connolly, “Speed, concentric cultures, and cosmopolitanism”, en Political Theory, Vol 28, Number 5 October 2,000, p.598.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;[7]&lt;/a&gt; Cfr. Immanuel Kant, La Paz Perpetua, (Madrid: Tecnos 1996) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-3795536327540727855?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/3795536327540727855/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=3795536327540727855&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3795536327540727855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/3795536327540727855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/06/poltica-y-velocidad.html' title='Política y Velocidad'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SENByrV5pxI/AAAAAAAAAKU/BVnYJF6j6L4/s72-c/mach_5_meteoro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-2125414101797081488</id><published>2008-05-16T15:29:00.000-07:00</published><updated>2008-05-16T15:34:44.442-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la política'/><title type='text'>¿Qué es la Política?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SC4L4UWDp8I/AAAAAAAAAKM/nljP_Jo9qgo/s1600-h/300_Frank_Miller.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5201107681821304770" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SC4L4UWDp8I/AAAAAAAAAKM/nljP_Jo9qgo/s320/300_Frank_Miller.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;* Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Antes que nada quiero agradecer la invitación que se me ha hecho a fin de dar esta pequeña charla introductoria respecto a un tema tan vital pero al mismo tiempo tan desconocido como es el de la política y lo político. Comenzaremos entonces haciendo un análisis del concepto y una interpretación de lo político. Esto es importante por que últimamente se escucha en los medios de prensa, las opiniones de diversos personajes relacionados con la política nacional, hablando sobre el carácter “técnico” de sus declaraciones. Al decirse esto es obvio que lo que se busca es mostrar una imagen de neutralidad e imparcialidad habida cuenta de que lo político en estos tiempos se encuentra contaminado. Nadie desee llamarse político y más bien parecería ser que lo técnico si está revestido de un aura positiva y porque no buena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a conocer entonces lo que significa en realidad la política y lo que es lo político y nos daremos cuenta que cuando alguien dice que es un técnico o que pretende presentarse como una persona con estas características y que quiere ser visto como alguien al margen de lo político, tal aseveración resultará no sólo negativa sino quizás hasta absurda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto, tenemos que entender que la política no es una actividad mala o negativa, sino todo lo contrario. Por otra parte, quiero recalcar que la política es asimismo una actividad extremadamente compleja. No es una actividad que puede ser llevada a cabo por cualquier persona simplemente por el hecho de tener la intención de participar en la política. Creo que los resultados de esta tendencia a masificar la actividad política – y que dicho sea de paso no solamente ocurre en el Perú sino también en el extranjero - demuestra como es que hay muchas personas que ignoran realmente el significado de la práctica política y más aun que desconocen lo que representa el conocimiento político. En resumen, para ser un político de verdad, los buenos deseos o inclusive la honestidad no bastan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma manera, tampoco basta inclusive ahora que también parece una necesidad que los que participan en política tengan una conducta ética y moral intachable. Evidentemente se va a requerir que esto sea así pero tampoco esto será suficiente. En otras palabras, no basta ser un hombre honrado y no basta ser un hombre interesado en la política para poder involucrarse en el ámbito político, por que antes de eso se va a requerir fundamentalmente el tener un conocimiento político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si cualquiera de nosotros sale a la calle y comienza a preguntar a la gente por ejemplo sobre, su opinión acerca del nuevo gabinete ministerial, encontrará a una señora saliendo del mercado y nos manifestará que “ese señor tiene cara de buena gente” o “esta persona ya tiene experiencia en política”, etc. ¿Qué significa esto?, estas personas que uno entrevista en la calle están dando opiniones políticas y opiniones políticas pueden tenerlas cualquiera de nosotros. El vendedor de la esquina, el chofer de taxi, el cura de la parroquia, o el empresario saliendo de la cebichería La Mar, es decir, cualquiera. Esto sin embargo, no es suficiente, y de hecho puede ser inclusive hasta peligroso. Creo que es fundamental, para iniciarnos en este ámbito político, hacer una meridiana distinción entre lo que significa Conocimiento Político, de lo que significa Opinión Política. La opinión política es algo que tiene un carácter general y que apela a un gran universo mientras que el conocimiento político no puede caer en este terreno tan vago y al mismo tiempo tan expandido en términos cuantitativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la mejor manera de visualizar la distinción entre conocimiento y opinión es mediante un gráfico. Si trazamos una circunferencia, podremos ver que la opinión política va a corresponder a una parte de ésta, que muy bien podría ser un segmento que corresponde al trazado de una recta que va del centro a la periferia de la circunferencia, si decimos que nuestra circunferencia corresponde a una rueda de bicicleta, entonces la opinión pública corresponderá a los rayos de una bicicleta. Si le preguntamos a la gente cual es su opinión sobre un tema x, quizá el ambulante o el taxista podrá tener una opinión al respecto, pero va a ser una opinión parcial, ya que va a estar ubicada en una pequeña parte de la circunferencia, es decir, ésta persona podrá tener acceso a la televisión, quizá a algún diario, no a todos los diarios (presumamos uno económico), y en ese sentido, la información que va a obtener sobre el mundo político va a ser una opinión reducida y no total. Ahora bien, podemos seguir comparando y señalaremos por ejemplo que el ama de casa se puede encontrar también en otra parte de la circunferencia, ella ciertamente conoce el ámbito doméstico, lo que ocurra en su vecindario, etc., podrá tener ciertas ideas pero no necesariamente podrá tener una visión amplia y concreta de la situación política. Si yo soy empresario quizá pueda tener un conocimiento de la bolsa, lo que ocurre fuera del Perú, como van subiendo las acciones, etc., si soy un pequeño empresario, conoceré lo que ocurre en mi ámbito o esfera, pero ojo, solo voy a poder dar una opinión política desde mi ámbito desde el segmento de la circunferencia en el que me encuentre. Ahora bien, si yo soy abogado, voy a poder tener mucho conocimiento de las leyes que expide el Estado Peruano, puedo también conocer lo que me manifiestan mis clientes, o temas específicos, pero no necesariamente voy a tener todo el conocimiento que se requiere para actuar en política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, opinión política representará una visión parcial de la política desde nuestro propio ámbito de acción, desde nuestra propia forma de vida. Sin embargo, cuando nosotros estamos expresando la necesidad de contar con un conocimiento política, lo que tenemos que pensar (volviendo a nuestro ejemplo) que éste se ubica en el centro de la circunferencia. Este centro permite tener una visión completa de la realidad, quizá podemos decir que esto es el Estado o la ciudad y por lo tanto quién tiene que actuar desde la política necesariamente deberá estar también en el centro de la circunferencia, y esa ubicación le permitirá tener acceso a todas las partes de la misma. Conocimiento Político es conocimiento del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello, debe quedar muy claro que quién entra en la política tendría que conocer todos los ámbitos del quehacer social, y esto significaría muchos años de estudio y de reflexión tanto de temas prácticos como también fundamentalmente de temas teóricos. Esta es entonces la primera idea que quería plantearles. Lo primero que tenemos que hacer nosotros, si queremos involucrarnos en serio en el ámbito político es hacer esta distinción meridiana entre Opinión y Conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos podrán decir que la anterior es una idea poco democrática, por que no está considerando a todos como iguales, pero efectivamente cuando nace la política siempre tuvo ésta un carácter diferenciado y de hecho la jerarquía corresponde a la estructura orgánica y funcional típica de toda ciudad antigua. Obviamente, el hecho que existan jerarquías no significa que se trate de una sociedad injusta o una sociedad totalitaria. En realidad, si nosotros vamos al concepto mismo de la política, éste proviene en concreto del término Polis, que significa ciudad, una ciudad es una unidad, pero yo diría aun más, es un órgano viviente, claro en términos prácticos es un conjunto de personas que habitan en un espacio y que gracias a que habitan en un espacio delimitado, cerrado, pueden mantener relaciones físicas que van a servir para crear y mantener relaciones de amistad. Por cierto, al existir esta unidad podemos afirmar que todos somos ciudadanos, todos somos habitantes de esta polis. Ahora bien, en los orígenes de la Polis, los habitantes eran hijos de personas que habían nacido en esta Polis, y que a su vez venían de un antepasado común o un héroe fundador. Es interesante tomar en cuenta estos antecedentes, por que la idea de un antepasado común o un héroe fundador, significa que éste es el que genera la sangre que después se va a ir extendiendo a medida que va naciendo nuevas personas que se van a incorporar a la ciudad. Hay allí una relación importante que permite mantener la unidad, pero debe aclararse que en esa época la sangre no tenía un significado biológico, por que evidentemente el héroe fundador no es un héroe de tipo físico, sino trascendental, que se encuentra mas allá del espacio y el tiempo, y eso hace que la idea de sangre tenga otras características y no necesariamente materiales. Pero lo que sí resulta relevante es que hay una identificación común con un principio de origen, con un principio fundador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho que yo pueda ser descendiente de este héroe fundador implica que los demás individuos que habitan en este espacio común (la Polis), también comparten esta identificación, por lo tanto, yo puedo llamar al otro ciudadano de la Polis hermano, y generar una relación de confianza, que significa fe en el otro. Y esta fe implica que yo voy a creer en todo lo que me diga el otro, porque se está mostrando tal como es y no está cubriéndose con ningún ropaje ni está tratando de decir o parecer algo que no es. Claro esta que dentro de una ciudad pueden darse muchas actividades y por eso es importante saber diferenciar nuestras aptitudes y talentos, no todos pueden hacer todo, de allí que la ciudad antigua operase también en función al reconocimiento de linajes y tradiciones y esta es precisamente una de las razones por las cuales, la Polis respondía al modelo orgánico corporativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, la confianza solamente se establece en una ciudad donde habitan estas personas que están integrados por estos lazos que acabo de señalar. Sin embargo, y para hacer un poco de historia, en el momento en el cual se manifestaban estas relaciones de confianza y de amistad ya habían comenzado a plantearse también dudas por ejemplo con respecto a la existencia de este héroe fundador y de repente a la veracidad de toda esta narración mítica, que le daba explicación y sentido a la Polis o a su justificación en el espacio y en el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, recordando seguramente sus clases de filosofía, habrán escuchado hablar por allí de los sofistas, los sofistas eran unos personajes que estaban orientados hacia la política o mejor dicho hacia el espacio público, pero con claras intenciones personales y quizá hasta crematísticas. En este sentido, ellos se convirtieron en grandes maestros del arte de la retórica pero ligada ésta no al convencimiento (que implica el concurso de la razón) sino de la persuasión, a fin de que aquellas personas que normalmente procedían de familias adineradas pudiesen empezar a aprender el arte de la persuasión y de esta manera pudiesen ocupar un cargo relevante de gobierno, claro está, que para los sofistas ya la política empezaba a parecerse a una técnica de gobierno y manipulación y no tenía que ver con la felicidad de la colectividad en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, los sofistas tendían a relativizar cualquier concepción de verdad decían también basarse mas bien en realidades empíricas, es decir, darle características de verdad solamente a hechos visibles, a cosas fácticas, y claro toda esta idea de héroe fundador entraba en el plano de la religión y la filosofía, y no podía ser constatado de manera empírica. En resumen y a lo que voy es que estos sofistas, al comenzar a criticar este fundamento religioso, al comenzar a dudar de este principio fundador, lo que van a hacer es comenzar a fragmentar a la ciudad, por que si nosotros dudamos del principio fundador, entonces no puedo reconocer al otro como mi hermano ya que no compartimos más la “sangre”. El otro podrá comenzar a tener ideas distintas y a sentirse diferente con respecto a los demás, inclusive podría ver a su antiguo hermano en un enemigo al que no le debe ninguna lealtad. Esto es básicamente lo que va a comenzar a producirse, y es en este momento precisamente en el que va a nacer la filosofía política, que le va a dar una nueva interpretación al término política y que va a ser a su vez relevante para nosotros y que además recuerda lo que ya habíamos señalado anteriormente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sofistas al dudar de un principio generan una relativización de valores y como consecuencia de esto, vamos a tener ya una forma de pensamiento mas individualista, en el que cada quien va a comenzar a pensar a su manera, y ya no voy a ver al otro como parte de mi familia sino simplemente como alguien diferente. En estas circunstancias es que la ciudad comienza a sufrir un proceso de fragmentación y fractura debido exclusivamente al hecho que ya se está diluyendo este principio trascendental que nos daba unidad y significado. En otras palabras, estábamos ante la transformación de un cuerpo orgánico en un modelo mecánico en el cual las partes individuales no se entienden como órganos integrantes sino como agregados artificiales y que son asimismo autónomos e independientes. De allí, que la tarea asignada a la filosofía política clásica sea la de recuperar la unidad y el modelo orgánico – corporativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este contexto y en relación a lo que acabamos de acotar que se puede traer a colación otra interpretación del significado de la política, ya que también la política puede apreciarse en la siguiente ecuación: Política – Polis – Polemos. Polemos, es otro término griego, que se entiende como conflicto, lucha, o contradicción que precisamente va a ocurrir cuando se expande este pensamiento de sentido individualista. Esta Polemos, nos conduce necesariamente a la siguiente interrogante, ¿lucha para que?, la lucha que va a emprenderse es la lucha por recuperar la unidad que se está perdiendo o que ya está perdida, y ese es el otro significado importante que debemos entender con respecto a lo política o al concepto de Polis ligado a la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resumiendo, tenemos por un lado a la política ligada inicialmente a la unidad, a una gran corporación y por otro lado política vinculada a la lucha por la unidad, ante la presencia de corrientes que tienden a la disolución de la unidad, que se dirigen a la fragmentación de la Polis, y que como consecuencia de esta polarización o fragmentación no solo se va a perder la noción de la unidad sino que también a medida que pasa el tiempo se van a ir dando mas conflictos que van a ser conflictos anónimos, es decir que cada sujeto va a tratar de tener su propia verdad o su propio principio y que va a ser evidentemente diferente al del otro y también diferente al del otro, y así sucesivamente, por ende, lo que antes era un espacio de unidad se transforma ahora en un escenario en el cual existen sujetos (individuos) que luchan por defender sus ideas o principios y la ciudad prácticamente desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta en el fondo es la historia que finalmente forma parte del nacimiento de la filosofía política moderna, se va a ir repitiendo a medida que pasa el tiempo, por ejemplo ustedes tienen a principios de los siglos XVI y XVII, una serie de guerras civiles en donde ya una unidad religiosa se diluye totalmente como era la católica y entonces tenemos un conjunto de facciones que están en pugna y en lucha, y claro esta lucha tiene que acabar en algún momento por que la fragmentación no es buena para nadie, no solamente por que pone en riesgo la vida de cada uno de nosotros sino por que también hace infeliz el vivir. Esta lucha en este contexto de los siglos XVI y XVII se termina con la aparición del Estado Moderno, el mismo que evidentemente lo que va a hacer es obviar todo tema religioso de la esfera pública, la esfera estatal, y por lo tanto aparentemente se va a evitar así los conflictos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que ya tenemos una primera impresión con respecto al tema del origen del concepto de lo político, vamos a estudiar ligeramente esto que yo he denominado el concepto antiguo de la política y que es el que va a producir finalmente la primera concepción de lo político y quizás la concepción política que por ser tan cercana a los orígenes de la tradición debe ser mantenida y de hecho percibiremos que todavía se mantiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo una realidad la presencia de los sofistas y producida también esta inestabilidad que está manifestándose en la Polis por la tendencia individualista, si se quiere pragmática, de privilegiar solamente el ámbito de la opinión, - recuerden nuevamente a los sofistas, hablan, hablan muy bien, pero lo hacen buscando persuadir – se empieza a afianzar una dinámica nueva en el plano político. Se busca en principio contar con la simpatía del grupo, que nos apoye y que se adhiera a nuestro discurso y conclusiones, etc. Como dijimos, la tarea de persuasión implica básicamente trabajar a niveles bastante superficiales de la naturaleza humana, es decir, el retórico, la persona que maneja la retórica, va a tratar de crear imágenes, plantear ejemplos, etc., y todas estas cosas que pueden conmover a un auditórium que le están escuchando, esto es algo típico del plano de la opinión, porque la opinión siempre va a ser epidérmica, simple y muy relativa. Lamentablemente, este rasgo de los sofistas se aprecia en nuestra vida cotidiana cuando vemos como fluctúan las encuestas políticas según el estado de ánimo de la gente. La opinión es algo que no va a ser fijo ni constante sino que va a ser absolutamente relativa, y esa es una diferencia que la destacamos al inicio de la charla.. El conocimiento político es estable, es fijo, en cambio la opinión es absolutamente voluble. Nosotros no podemos construir una ciudad con ideas relativas o volubles por que no podrá haber estabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, estaba mencionando esta actividad de los sofistas que crearon una serie de problemas y esto va a llevar por ejemplo, a que surja la Filosofía Política. La filosofía política de todo gobierno antiguo tiene una única virtud y es la de resolver esta pregunta: ¿Cuál puede ser el mejor régimen político? Aquí hay dos cosas que tenemos que considerar: El hecho que yo me preocupe por la búsqueda del mejor régimen político significa en primer término que yo estoy conciente, que yo se, que existe algo que se llama buen régimen político, ya estoy partiendo de una verdad objetiva, que existe el mejor régimen político. Sin embargo, y en segundo lugar, yo también estoy partiendo del hecho que aun no se ha podido manifestar – y quizá nunca lo haga – tal régimen en el mundo, por eso es que lo busco. Esto es importante por que corresponde, por ejemplo, a la necesidad de contar con un espacio de libertad y de discusión para aproximarnos a este mejor régimen político. Justamente la visión científica e inclusive la visión legal no va a tener necesariamente esta característica de apertura por que siempre se va a mover en función a conceptos cerrados o a reglas fijas y que no permiten su discusión, su oposición o deliberación. De hecho, parecería ser que para la gran mayoría de académicos tal régimen perfecto ya existe, el Estado Constitucional de Derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a lo que significaba la búsqueda del mejor régimen político, allí habían diversas opciones, sería inclusive ocioso mencionar las clasificaciones aristotélicas, pero quizás lo que sí podríamos tener en cuenta sería resolver la interrogante de lo que sería un buen régimen político. ¿Dependerá la respuesta de la realidad?, es decir, que el régimen se acomoda al contexto, ¿debe tener las características de ser un régimen mixto?, ¿qué significa un régimen mixto?. En realidad, si bien es cierto que el contexto es importante debemos tener en cuenta que las formas de gobierno trascienden el espacio y el tiempo y en ese sentido lo esencial es la proximidad al régimen mixto que significa simplemente compartir lo mejor de cada una de las formas de gobierno que existen: El gobierno de uno, el gobierno de algunos, el gobierno de muchos (que se debe entender finalmente como el gobierno de todos). Tendríamos que hacer entonces una combinación prudente entre todos porque por ejemplo lo ideal sería que el mejor régimen político sería el gobierno de todos, pero eso sería obviar lo que ya hemos mencionado anteriormente, es decir la distinción entre opinión y conocimiento. No todos tienen conocimiento político, por lo tanto, promover un régimen en el cual el gobierno es de todos sería totalmente catastrófico, por que tendríamos que incorporar este gran espacio de opinión. Esto mismo sería igual en el caso del régimen de muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente, en este contexto antiguo cuando se hablaba de “uno o de algunos”, se entendía que este “uno o algunos” se refería a aquellas personas que estarían más próximas al pensamiento y la acción política. Sin embargo, el gobierno mixto no procuraría un gobierno solamente de uno o algunos, porque ojo, no debemos olvidar que dicha clasificación tenía que ubicarse dentro de una comunidad orgánica funcional por ende se colige que siempre sería necesaria la presencia y la labor de los muchos también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, la idea de la constitución o de régimen mixto tendría que considerar la incorporación de cada uno de estos sectores dentro de la representación, pero claro asumiendo siempre que tendría que haber cierta jerarquía por la misma idea que los pocos estarían más próximos al conocimiento y los muchos más próximos a la opinión&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no significa que se trate de un régimen injusto o arbitrario como venimos insistiendo, porque finalmente la tarea de la Filosofía Política, la tarea que tenían encomendada los pensadores que estaban en ese plano, era la de educar a los que se encontraban mas lejos del conocimiento, a fin de que pudiesen incorporarse paulatinamente a este nivel, por que esto en el fondo era un proceso hacia el estrato superior, esto se llamaba educación o Paideia y esto es lo que finalmente buscaban tanto Sócrates como Platón y Aristóteles, es decir, transformar opiniones en conocimiento, y como estamos hablando de lo político, transformar opinión política en conocimiento político, este es entonces el objetivo que tenemos que considerar, que debemos tomar en cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos indicado también la presencia del principio de identidad que también permita la generación de la confianza. Sin confianza no es posible tener una estabilidad en la ciudad. Y la confianza solamente se va a manifestar cuando pueda haber un principio que unifique a todos los miembros de la ciudad. En el contexto antiguo, nosotros teníamos que la religión era el principio unificador, tanto en el mundo pre - cristiano como en el mundo cristiano. Sin embargo, vamos a advertir también que el contexto moderno, lo veremos en un momento mas, se va a caracterizar por la muerte de los principios. Sin embargo, es preciso señalar que existió un espacio intermedio entre el mundo de la religión y el del escepticismo y donde podían aparecer ciertos principios aunque finalmente débiles, nos referimos a las ideologías que intentaron llenar el vacío dejado por la religión. Ciertamente, la ideología permitía una identificación y facilitaba además una relación de confianza entre las personas que comparten dicha ideología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo un paréntesis, recordemos como en estos años se ha mencionado y escrito tanto sobre la crisis de los partidos políticos sin encontrar aparentemente una explicación, la respuesta a esta crisis es muy simple: no puede haber partido político sin ideología. Tampoco puede haber partidos políticos sin intelectuales que manejen la ideología, que puedan transmitirla a las jerarquías más bajas del partido. Porque todo partido político tiene que ser jerárquico. Además un partido político representa también lo que llamamos un aprendizaje. Yo puedo ingresar como miembro de base, pero gracias a que voy estudiando y voy participando en la vida corporativa voy ascendiendo, pero esto significa que voy a ir aprendiendo en este proceso de ascenso, también, tiene que ver con llegar a cierto nivel en el cual se encontrarían quienes están a cargo del conocimiento de la ideología y que pueden a su vez ir transmitiéndola a cada uno de los militantes y estamentos. Pero, para esto necesariamente tenemos que tomar en cuenta que es fundamental la ideología, y la ideología por cierto tiene que ser compleja, porque si fuese simple cualquiera podría tener acceso a ella, con lo cual no se necesitarían maestros ni líderes, ni instructores, ni tampoco podríamos hablar de distintas instancias con lo cual no habría partido político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo ahora si al tema y cerrando el paréntesis, la identidad permite cooperación, y coordinación, sin este elemento la Polis podría sucumbir, o podría finalmente desaparecer. En este sentido, se torna relevante el absolver la pregunta sobre el concepto de lo político en este contexto antiguo. Sabemos perfectamente que a un nivel interno la política es filosofía política y apunta a la búsqueda del mejor régimen político, pero que pasa con la política hacia fuera, en el plano externo. Básicamente vamos a partir del mundo griego y allí advertimos la presencia de una pluralidad de identidades, es decir, un conjunto de Polis, por ejemplo: Esparta, Creta, Atenas, Tebas, etc. Cada una de ellas representa una identidad política. El mundo desde la caída, siempre ha sido un pluriverso y no un universo, siempre ha estado constituido por distintas colectividades, distintas corporaciones que se han diferenciado por historia, tradiciones, etnias etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que se produce esta caída (y estoy asumiendo como caída una idea metafísica que implica una fragmentación de la unidad primigenia), el uno deviene en pluralidad y se genera una tensión. Esta situación que aparece narrada en el discurso teológico como la pérdida del paraíso por parte de nuestros padres Adán y Eva pero que puede ser recordada por el mito o el imaginario colectivo a través de múltiples relatos como el despedazamiento del cadáver de Osiris o inclusive con el del cuerpo de Tupac Amaru, ha generado entonces que el plano real se manifieste siempre en términos de pluralismo y diferencia ,es decir, configurado por muchas corporaciones políticas, y que sin embargo van a distinguirse unas de otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este análisis real nos faculta a llegar a otra definición de lo Político: La distinción entre amigo y enemigo, que es la categoría que debemos emplear en el ámbito político externo. Por ejemplo: Esparta podrá generar una alianza con Creta por ciertas circunstancias, es decir, pueden unirse por que saben que Tebas es una polis muy grande, fuerte y que desea tomar su territorio. Cuando Tebas decide oponerse colectivamente a Esparta y a Creta, desde ese momento Tebas se convierte en un Enemigo Político, por que está poniendo en peligro la existencia de la colectividad. La relación política va a ser entonces una relación entre amigo y enemigo, es la distinción que debemos emplear y que no implica necesariamente algo negativo o que incorpora un juicio de valor, en estos términos el enemigo político es un enemigo público y la definición de un enemigo público es la de una corporación, un cuerpo que abiertamente se enfrenta a mí o que por lo menos potencialmente va a generar un peligro para mi colectividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El término enemigo público debemos entenderlo en su real medida, porque al enemigo debo identificarlo como y voy a combatirlo como lo que es, pero no voy a asumir que el enemigo puede ser objeto de odio, prejuicios o desprecio, tal vez ahora el enemigo si sea objeto de estos sentimientos, pero, en tiempos antiguos esto no funcionaba así. Yo no puedo sentir odio por mi enemigo, porque ello me haría pensar inclusive en el aniquilamento de mi enemigo, cosa que no sería adecuado, en principio por que no va con la naturaleza humana, y en segundo lugar, porque el enemigo es en principio es una Polis, que por una circunstancia se ha convertido en enemiga. Lo que voy a hacer es simplemente neutralizar al enemigo, al enemigo se le neutraliza pero no se le aniquila, por lo menos esa era una regla clásica que debería mantenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora vamos a hacer una excursión en torno al sentido de la política moderna. En el contexto moderno vamos a tener en principio ciertos hechos, ciertos acontecimientos que van a cambiar completamente este mundo anterior, este mundo clásico o antiguo. Lo primero que va a ocurrir en el mundo moderno es la aparición de esta distinción, entre espacio público y espacio privado, o espacio político y espacio moral. La raíz de esta dicotomía o separación, tiene que ver con la aparición de un concepto muy caro también para la modernidad como lo es el concepto de autonomía. La Autonomía, ( yo elijo mis fines) implicará entonces un vuelco profundo en el sentido de la Polis clásica. Imagínense lo que significará la presencia de este concepto, que es entendido como una forma de libertad absoluta o de poder absoluto del individuo, con respecto al escenario de la ciudad. Si todos los sujetos que viven en la ciudad se reconocen como sujetos autónomos, como sujetos que tienen su propia ley, entonces va a ser muy difícil que puedan a aceptar la presencia de un principio universal, un principio general u objetivo. No estarán entonces en capacidad de integrarse como colectividad, porque cada uno pretenderá ser autónomo y eso significará además que muchos planes de vida podrán ser divergentes y antagónicos. Pero, al mismo tiempo, habrán planes de vida que serán importantes para la colectividad como por ejemplo el convertirse en maestro o médico mientras que otros hasta podrán ser dañinos para la colectividad como el dedicarnos al narcotráfico por ejemplo, pero lo grave en todo esto es que básicamente se tendrán que respetar todos los planes de vida por igual pues hacer discriminaciones entre planes de vida sería tomar como minusválidos o no tomar en serio a quienes han optado por planes que serían considerados por otros como dañinos o negativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto definitivamente podría poner en peligro lo que el contexto antiguo tomaba muy en cuenta, esto es, las aptitudes, talentos y capacidades de cada uno para poder realizar ciertas actividades. A cuantos de ustedes les gustaría ser cantantes pero no tienen buena voz para ello. De igual manera se podría hablar de cualquier otra actividad o profesión pero para ello se necesitarán ciertas capacidades o dones que contribuyan a realizar de la mejor manera esa actividad o profesión, y precisamente allí está la sabiduría del individuo con conocimiento político, es decir, de saber ubicar a cada persona en su función, porque cada persona tiene ciertas aptitudes para ciertas actividades. El error nacería más bien al colocarse a alguien que no tiene aptitudes para determinada labor en un rol que no le corresponde, en dicho caso, el perjuicio sería entonces para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de que la autonomía empieza a decantarse, surge inmediatamente el mundo de la legalidad, el mundo del derecho, que va a volcar el espacio público al servicio del espacio privado, así pues, tendremos ahora un Estado que oriente su actividad hacia la protección de la seguridad y la vida de los sujetos autónomos. Esto es en realidad el nacimiento del estado absolutista. La primera forma de estado que existe en Occidente. Una vez que aparentemente se logra manejar este elemento de la seguridad, la gente siente que hay demasiada concentración de poder. Por eso, una vez que pasa este estado de caos, la gente va a comenzar a exigir otras cosas, ya no es suficiente la seguridad, es en este momento en el cual comienza a ser absolutamente relevante el tema de la libertad individual, y mas específicamente aún, el tema de la propiedad privada, y tenemos ahora a continuación el nacimiento de una forma de estado que podemos llamar Estado Liberal, destinado a la protección de la vida de los individuos, de la libertad individual y la propiedad. Se trata de una defensa radical del ámbito doméstico ya que finamente será en este lugar donde existirá el sujeto autónomo y donde sus intereses o sus expectativas siempre vana estar ligados a un mundo estrecho y reducido. Por ejemplo, mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi universidad, y a medida que pasa el tiempo este mundo privado se va haciendo mucho mas importante y relevante y a mi ya no me va a interesar el espacio público, (espacio colectivo) que mal que bien todavía podría recordarnos el sentido de la política antigua. Finalmente el espacio público sólo interesa en función a la utilidad que pueda brindarme a mi mundo doméstico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contexto actual representa entonces – como ya lo atisbaran muchos críticos de la política moderna- un estrechamiento del ambiente público que queda subsumido por el espacio privado, en realidad, se trata de una privatización de lo público que opera nítidamente cuando lo económico desplaza a lo político e inclusive lo subordina. Esto hace pues que la política exprese ahora más bien una perspectiva individualista y doméstica eliminándose así toda conexión con lo colectivo. Por ello, lo que aparentemente parecía ser a inicios de la modernidad y del nacimiento del Estado moderna una dicotomía entre espacio público o privado, ambos en permanente equilibrio, va a convertirse ahora en la hegemonía y dominio absoluto de lo privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, cuando yo digo que estoy interesado en la política, o yo quiero este cargo por que soy político, o necesitamos ministros políticos, todos – e inclusive el mismo interesado -, interpretan esto como algo negativo por que al decir político o actividad política significaría simplemente que estoy tratando de satisfacer mis intereses privados y por lo tanto, todos van a querer ser llamados técnicos en vez de políticos, ya que en la actualidad lo técnico implica imparcialidad, neutralidad y hasta alguien podría entender también provecho general o bienestar colectivo. En ese sentido, me parece muy importante reactivar nuevamente el significado de los conceptos. Entonces tendríamos que entender que este espacio público debería ir mas bien creciendo, pero aquí hay trabajo para los teóricos, porque un concepto moderno como el de autonomía por ejemplo estaría demasiado enraizado como para poder desecharlo y sin embargo sabemos que el ensanchamiento del espacio público puede ser difícil contando con el concepto de autonomía a un lado, ¿cómo poder manejar el ámbito privado, el de la autonomía, con el ámbito público, el de la totalidad?. En todo caso, cabría sin embrago dirigirse a algunas definiciones de autonomía que podrían ser compatibles con la colectividad, digamos entender la autonomía no como una mera elección individual sino como autorrealización por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sería deseable impulsar el espacio público a través de una nueva comprensión de los derechos individuales, digamos si nos preguntamos: ¿cómo pueden ser defendidos de mejor manera los derechos y las libertades? Acaso la respuesta no tendría que ser a través de una ciudad. Una república es el lugar idóneo para el florecimiento de las libertades, pero sabemos que para que exista una ciudad o una república antes deben haber ciudadanos y los ciudadanos sabemos también que anteponen sus obligaciones a sus derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente se requiere de la presencia de una “ciudad”, que proteja estos derechos y libertades, si no tenemos una ciudad integrada entonces nadie va a tener garantía de sus derechos o libertades. Ahora bien: ¿cómo se mantiene la unidad de la ciudad?, fundamentalmente en base a obligaciones ciudadanas, por lo tanto, la obligación es mas importante que el derecho, y lo hacemos simplemente por el hecho de defender las libertades, con este argumento, es decir, con la protección de la libertad a través de la cuidad, lo que voy a tener que reivindicar es: cumple primero tu obligación con respecto a los demás y después tu exigencia, tu libertad, tu potestad. Lamentablemente esta visión ha sido poco considerada debido a la influencia del discurso legal, del discurso jurídico, del discurso del Derecho, por que el discurso legal o jurídico siempre se ha basado en la protección de las libertades y los derechos por encima de todas las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero concluir entonces reclamando el lugar natural y propio de la política, y este lugar no puede ser otro que el de la ciudad, pero la ciudad en concreto y no en abstracción. Cuando el discurso de globalización nos habla de la aldea global o los políticos – técnicos nos presentan la nueva realidad del mundo unificado no se están refiriendo a la verdadera ciudad sino a una abstracción que esta constituida por derechos abstractos, espacios privados y quizá lo único real sean los millones de desplazados y marginados por el hambre y la miseria del sistema imperante. La verdadera ciudad, la que aspira a buscar el mejor régimen político para dicha y bienestar de su población tiene que ser el espacio ideal para el desarrollo de una vida política sana y con sentido. Espero entonces que estas palabras puedan despertar en sus mentes y corazones la necesidad de buscar con paciencia y entusiasmo el verdadero significado de la política y lo político.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Sobre esto se puede revisar el texto de Leo Strauss, “¿Qué es la educación liberal?”, en Liberalismo antiguo y moderno, Buenos Aires, Katz, 2007.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-2125414101797081488?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/2125414101797081488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=2125414101797081488&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2125414101797081488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/2125414101797081488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/05/qu-es-la-poltica.html' title='¿Qué es la Política?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SC4L4UWDp8I/AAAAAAAAAKM/nljP_Jo9qgo/s72-c/300_Frank_Miller.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-6707843576536704528</id><published>2008-05-07T18:15:00.000-07:00</published><updated>2008-05-07T18:49:30.024-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teología Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carl Schmitt'/><title type='text'>¿Qué es el nomos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SCJcCkxXyGI/AAAAAAAAAKE/AQ-AMdJqcfI/s1600-h/GRAN%2BINQUISIDOR.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197818119239223394" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SCJcCkxXyGI/AAAAAAAAAKE/AQ-AMdJqcfI/s320/GRAN%2BINQUISIDOR.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;A raíz de una serie de comentarios en el blog respecto al problema del bien y del mal (esencial para la comprensión de lo que se llama metapolítica) quiero aclarar algunos aspectos del concepto Nomos (que a su vez empleo como título de mi blog). La precisión sobre el particular no solamente ayudaría a entender mejor el sentido de la llamada metapolítica sino también serviría para justificar mi oposición radical al liberalismo y al marxismo, ambas caras de una misma moneda – como diría Heidegger - que se llama ANOMIA.&lt;br /&gt;Evidentemente quienes han leído mis textos anteriores sabrán que el problema de la anomia ha sido y es central dentro del debate filosófico político y lo que acabo de señalar no es novedad, por ejemplo ya en el siglo XIX Donoso Cortés había escrito sobre esta amenaza que se cernía sobre Occidente y en el siglo XX fue Carl Schmitt quien advirtió sin mayor fortuna lamentablemente sobre el peligro de la anomía.&lt;br /&gt;Pero, ¿Qué significa la anomia? o, ¿quién es el anomos? . Para responder a estas preguntas podríamos dirigirnos entonces a cualquiera de los dos pensadores citados. Quizá, por la cercanía en el tiempo Schmitt sería el indicado, y una primera respuesta la obtenemos en la siguiente cita extraída precisamente de su texto El Nomos de la Tierra: “…Nomos en cambio procede de nemein una palabra que significa tanto “dividir” como “apacentar”. El nomos es, por lo tanto, la forma inmediata en la que se hace visible, en cuanto al espacio, la ordenación política y social de un pueblo, la primera medición y partición de los campos de pastoreo, o sea la toma de la tierra y la ordenación concreta que le es inherente a ella y se deriva de ella; en las palabras de Kant: la ley divisoria de lo mío y lo tuyo del suelo, o en la fórmula inglesa que es una puntualización adecuada: el “radical little” Nomos es la medida que distribuye y divide el suelo del mundo en una ordenación determinada, y, en virtud de ello, representa la forma de la ordenación política, social y religiosa. “&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Basta esta referencia de Schmitt para poder precisar algunas cosas, el nomos no es sino la definición y organización de un espacio que permite entonces identificar aquello que se encuentra allí, tal definición emanaría ciertamente de un acto de voluntad, en lenguaje de Schmitt de una decisión que separa y al hacerlo nombra. Así por ejemplo, se puede trazar una línea que distingue al amigo del enemigo, a un Estado de otro Estado (si la línea se convierte en frontera), la cámara alta de la baja, el espacio público y el doméstico y así sucesivamente.&lt;br /&gt;Pero, ¿Qué pasaría si no existiese el nomos? , sin dudas que su ausencia generaría un grave problema de identidad y por ello también una falta de fines y de propósitos, si el espacio no se ordena entonces todo sería confuso y probablemente se estaría reflejando aquello que Hobbes imaginaba, un estado de naturaleza donde no existe la justicia.&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, - y especialmente en el mundo moderno que ha olvidado su significado- el nomos ha sido objeto de múltiples desafíos, pues visto desde un ángulo significa por ejemplo el establecimiento de límites y por supuesto el hombre moderno nunca desea ser limitado, la sola presencia de restricciones rápidamente deviene en dictadura o totalitarismo para ellos. Al mismo tiempo, es muy común advertir en la ideología liberal ese temor a nombrar, a definir, a delimitar, a decidir, quizá llevados por el miedo que puede traer consigo el causar algún daño con su decisión &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; o por esa tendencia tan extraña a pensar que todo tiene que ser igual, es decir, sin diferencias, monocorde&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt; . Igualmente, los marxistas o socialistas por muchos años levantaron las banderas de la anomia con su tesis de aniquilamiento del Estado (manifestación de la idea del nomos), del universalismo y de la sociedad sin clases que en buen cristiano sería “sociedad” sin nomos. (o sea anomia)&lt;br /&gt;La existencia del nomos entonces garantiza la posibilidad de la convivencia (pacífica o polémica) y permite a su vez que pueda tener sentido palabras como autonomía o bienestar ya que si definimos a la autonomía como la posibilidad de desarrollar nuestra naturaleza, nuestros talentos, habilidades etc. si no tenemos una identidad clara entonces jamás lo podremos hacer, más aun, si reconocemos que el desarrollo de la autonomía requiere también de la cooperación de aquellos que son afines a nosotros y con los que compartimos lazos de amistad o de ciudadanía que bajo ningún punto de vista pueden ser universales como aboga el marxismo o el liberalismo puesto que como hemos dicho el nomos delimita definiendo de paso lo político.&lt;br /&gt;Y entonces, ¿Quién es el anomos?, aquí si podríamos vincular esta discusión jurídica con la teología, pues el “anomos” o el “señor de la iniquidad” sería la manifestación del mal sobre la tierra, lo que comúnmente se llama el demonio, su labor no sería otra que la borrar o alterar la línea del nomos , acabándolo o desvirtuándolo o peor quitándolo de nuestro vocabulario, y la manifestación de su señorío estaría dado por este reino de la indefinición, de la no concreción, de la confusión y de la irresponsabilidad, así pues, toda acción destinada a este propósito podría ser considerada como obra del maligno. Evidentemente mencionar estas cosas generarán hilaridad entre las huestes liberales y marxistas, sin embargo, ese es precisamente el juego del anomos, el de la banalización del bien y del mal.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; SCHMITT, Carl. El Nomos de la Tierra en el Derecho de Gentes del “Jus publicum europaeum”, Madrid, CEC, 1979, p.53.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Aquí recuerdo lo que decía Donoso es su crítica al liberalismo con el ejemplo de Pilatos que antes de escoger entre Barrabás o Jesucristo se lava las manos y traslada la decisión final al pueblo, ¿por qué no decidió Pilatos? Seguramente para evitar la responsabilidad de cualquiera decisión que hubiese tomado.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;[3]&lt;/a&gt; Por eso, esa delicadeza al nombrar al ENEMIGO como ADVERSARIO, es decir, como alguien esencialmente igual a uno pero que disiente en algunos aspectos con respecto a nosotros. Por lo tanto, el adversario podría ser educado o “resocializado” si es que sus conductas resultan demasiado dañinas para la sociedad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8017671930908788540-6707843576536704528?l=eduardohernandonieto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/feeds/6707843576536704528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8017671930908788540&amp;postID=6707843576536704528&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6707843576536704528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8017671930908788540/posts/default/6707843576536704528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eduardohernandonieto.blogspot.com/2008/05/qu-es-el-nomos.html' title='¿Qué es el nomos?'/><author><name>eduardo hernando nieto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05649827180284696436</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/TDpO3lwZgtI/AAAAAAAAAWQ/OlLvwhtp4Uw/S220/DSCF0286%5B1%5D.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SCJcCkxXyGI/AAAAAAAAAKE/AQ-AMdJqcfI/s72-c/GRAN%2BINQUISIDOR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8017671930908788540.post-2419854778905178618</id><published>2008-04-24T16:30:00.000-07:00</published><updated>2008-04-24T16:40:09.965-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Strauss'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='filosofía política'/><title type='text'>Leo Strauss y la esencia de la filosofía política</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SBEaHjf1eTI/AAAAAAAAAJ0/VJArhvPniCY/s1600-h/strauss.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192960562425067826" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_H7YTl8DOxYM/SBEaHjf1eTI/AAAAAAAAAJ0/VJArhvPniCY/s320/strauss.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Artículos de Metapolítica&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Eduardo Hernando Nieto &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Etiquetado por los medios de comunicación&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; y cierta literatura aparentemente académica &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt; como la eminencia gris del neoconservadurismo norteamericano simplemente por el hecho de que algunos de sus discípulos y amigos como Harvey Mansfield, en Harvard, Allan Bloom en Cornell, o Joseph Cropsey en Chicago fueron en algún momento maestros de personajes hoy emblemáticos dentro de la administración conservadora, en especial de la política exterior, como Paul Wolfowitz, William Kristol, Abraham Shulsky o Francis Fukuyama. Leo Strauss (1899 – 1973) fue sin duda uno de los más significativos y serios filósofos – en el verdadero sentido de la palabra – del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido en Alemania en el seno de una familia judía bastante ortodoxa y conservadora, recibió su doctorado en filosofía en el año de 1921 en la Universidad de Hamburgo. Tras los problemas surgidos en Alemania por la llegada del Nacional Socialismo, emigra a los Estados Unidos, continuando su actividad docente en la New School of Social Research (centro de reunión de muchos emigrados judíos europeos) y a partir de 1949, en la Universidad de Chicago, como profesor de filosofía política en donde fue nombrado profesor distinguido de la cátedra Robert Maynard Hutchins y luego de su retiro en 1968, continua aun en la docencia en el Claremont College en California y en el Saint John´s College en Maryland. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor de una obra bastante contundente que incluye más de un docena de libros y más de ochenta artículos académicos, logró asimismo reunir a una serie de brillantes alumnos que con el correr de los años se convertirían en muy destacados profesores – conocidos como straussianos - que irradiarían también entre sus mismos alumnos las enseñanzas filosóficas de su maestro, sustentadas principalmente en la recuperación y la lectura de los grandes autores de la filosofía política tanto antiguos como modernos. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad como señalan Nathan Tarcov y Thomas L. Pangle, (precisamente otros dos importantes discípulos suyos), la mayor preocupación de Strauss siempre estuvo en comprender la naturaleza de la crisis de occidente y la crisis de la modernidad y justamente para entender mejor este problema es que se concentra especialmente en el estudio de la etapa anterior a la modernidad, es decir, el pensamiento antiguo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“ La respuesta de Strauss a la crisis de la modernidad fue un estudio de la filosofía política tanto moderna como antigua. Puesto que la crisis era resultado de las expresiones más recientes de lo que se hallaba implícito en las premisas esenciales de la filosofía política moderna, era imposible ir adelante directamente y resolverla con base en esas doctrinas más recientes. Era necesario, más bien, retroceder por lo menos provisionalmente, y tratar de recuperar esas premisas en sus formas originales anteriores para ver si la crisis podía superarse con base en ellas.” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los problemas que traería consigo la modernidad &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[6]&lt;/a&gt;, era preciso no ignorarla y poner mucha atención en sus gestores y desarrollo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[7]&lt;/a&gt;, puesto que el fenómeno de la ilustración había nacido también como una corriente de oposición a los principios filosóficos antiguos y por ello, al mantener vivo el pensamiento moderno también hacíamos lo propio con el pensamiento antiguo. En realidad, en estos momentos que se cuestiona tanto a la modernidad a través de propuestas filosóficas y políticas genéricamente denominadas como postmodernas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[8]&lt;/a&gt;, se estaría produciendo también la exclusión y olvido del pensamiento antiguo, por lo que se entendía el sentido de mantener todavía vivo el discurso moderno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, en relación a la misma naturaleza de la modernidad se podría considerar que la modernidad en muchos aspectos no había podido percibir la tensión entre las ideas que la constituyeron &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;[9]&lt;/a&gt; y menos aun percatarse de la crisis en la que se desenvuelve &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;[10]&lt;/a&gt;, esto probablemente porque sus convicciones como la idea del progreso, la separación entre hechos y valores, el relativismo y el historicismo lo impidieron &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;[11]&lt;/a&gt;. Evidentemente, también estos elementos no permitieron que se tome en serio a la filosofía política antigua (que quedaba superada por ejemplo por la filosofía moderna) y con ello se impedía también encontrar o conocer las alternativas a la crisis que se hallaban justamente antes de que la misma modernidad naciera. De allí entonces, la necesidad de hurgar en las ideas políticas del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, el aparente interés de Strauss en la historia de las ideas políticas no nacería de la supuesta superioridad de ésta respecto a otras formas de conocimiento político sino que se convertiría en realidad en la forma que adoptaría Strauss para hacer comprender su mensaje en un entorno dominado por el historicismo &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;[12]&lt;/a&gt;, teniendo también presente que en el fondo toda historia del pensamiento o de la filosofía, es filosófica en si misma. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;[13]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernidad en realidad había perdido mucho al olvidar que la política busca siempre conservar o cambiar algo y por ello toda acción política pretende evitar un daño o hacer un bien, con lo que su accionar gira siempre en torno a lo bueno &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;[14]&lt;/a&gt;, como los pensaban Sócrates o Platón, quienes consideraban efectivamente que toda acción política se dirigía a alcanzar el conocimiento de lo bueno, de la buena vida y la buena sociedad. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;[15]&lt;/a&gt; Así pues, la esencia de la filosofía política se encontraba en la búsqueda del mejor régimen político &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;[16]&lt;/a&gt; como el mismo Strauss lo señalaba expresamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Filosofía política es el auténtico intento por conocer tanto la naturaleza de las cosas políticas como del correcto o el buen orden político” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;[17]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, era preciso hacer desde un inicio, una distinción entre filosofía política y pensamiento político, pues si bien toda filosofía política era pensamiento político, no todo pensamiento político podía ser considerado filosofía política. De hecho, el pensamiento político no hacía ninguna distinción entre opinión y conocimiento &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;[18]&lt;/a&gt; , en tanto, que la filosofía política si lo reconocía y pretendía en el fondo transformar las opiniones políticas en conocimiento político. El conocimiento político que busca la filosofía política se dirige así a comprender la naturaleza de las cosas políticas y esto en realidad era lo que antiguamente se conocía como ciencia política (politike episteme). &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;[19]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, es común a cualquier persona el conocer algo sobre leyes, impuestos, instituciones públicas, corrupción, sufragio entre muchos otras cosas políticos, pero esto dista mucho de comprender la naturaleza de la política que sería algo más propio del estadista, de aquél que posee realmente conocimiento político o sabiduría política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si como señalaba Strauss siguiendo a los antiguos, que el tema de la filosofía política era el “Hombre y la Ciudad” &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;[20]&lt;/a&gt;, entonces el conocimiento político implicaba también poseer un conocimiento cabal de la propia naturaleza humana, lo cual ya nos dejaba ver la complejidad de la filosofía política análoga a la complejidad del hombre y su naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Todo el conocimiento de las cosas políticas implica asunciones respecto a la naturaleza de las cosas políticas; esto es, asunciones que conciernen no sólo a una situación política dada, sino a la vida política o la vida humana como tal”. &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;[21]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, había que recalcar que la idea de filosofía política implicaba siempre búsqueda de la verdad política mas no su posesión, pero para aproximarnos a dicha verdad era necesario abordar la realidad en su totalidad. Precisamente, esta característica esencial de la filosofía política parece perderse en el mundo moderno que gracias a la visión científica positivista ha fragmentado el conocimiento, tratando así de simplificar una realidad que ya no alcanzaba a entender. Al hacer esto, la filosofía política dejó de ser la “ciencia” o saber que abarcaba todos los asuntos concernientes al hombre, apareciendo en su reemplazo la economía, la sociología, entre otras, quitándole entonces su propósito y fines &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;[22]&lt;/a&gt;. La modernidad, en este caso, siendo concretamente científica e histórica, desacreditó el conocimiento filosófico al considerarlo acientífico y ahistórico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El rechazo de la filosofía política por acientífico es una característica del positivismo de hoy. El positivismo no es más lo que se deseó que fuese cuando Augusto Comte lo originó. Aun concuerda con Comte en el sentido de afirmar que la ciencia moderna es la forma más alta de conocimiento, precisamente, porque su propósito no es más como lo tenían la teología o la metafísica, un conocimiento absoluto del “Por Que”, sino un conocimiento relativo del “Como”. Pero, tras haber sido modificado por el utilitarismo, el evolucionismo, y el neo – kantismo, se ha abandonado completamente la esperanza Comtiana que una ciencia social moldeada sobre la ciencia natural estaría en condiciones de superar la anarquía intelectual de la sociedad moderna. Alrededor de la última década del siglo XIX, el positivismo de la ciencia social alcanzó su forma final al considerar que existe una diferencia fundamental entre los hechos y los valores, y solamente los juicios fácticos son de competencia de la ciencia: la ciencia social científica es incompetente para pronunciar juicios de valor, y debe evitar hacer cualquier juicio de valor. Así en lo concerniente al término “valor”, en enunciados de esta clase , difícilmente podemos decir más que “valores” significan tanto cosas preferidas como también principios de elección. “ &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8017671930908788540#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;[23]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La neutralidad valorativa propuesta por la modernidad, se convirtió así en el gran problema para la permanencia de la filosofía política pues ya desde los primeros autores modernos como Maquiavelo, se apreciaba el intento por neutralizar los conceptos políticos, por ejemplo, en el caso del término “Príncipe” que aparecía como una palabra “neutra” frente a lo que implicaría hablar de monarcas o tiranos, que si poseen una carga valorativa concreta, peor aun, en ninguna parte de dicho texto había alguna referencia al término “bien comú
